REPORTAJE: Un país con enormes riquezas y rezagos


México en el oscurantismo


+ Sexenio tras sexenio se hacen cambios y esto es lo que tiene a México en el oscurantismo, ese que estamos tratando de combatir en Aguascalientes en donde ya estamos en la planeación de la educación del futuro, asegura el titular del IEA, Raúl Silva Pérezchica


HERIBERTO BONILLA BARRON



México, un país con enormes riquezas, el quinto más rico del mundo, y sin embargo no ha logrado salir del tercer mundo, simple y sencillamente porque en cada sexenio se cambia el sistema educativo, cosa que no sucede en los países de primer mundo, algo que lamentablemente no ven nuestros políticos y prueba de ello es la nueva reforma educativa que ha delineado el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, cuyos primeros resultados podrían verse hasta el 2023 y para entonces estaremos viendo que el que venga a sucederlo va a cambiarlo y ante esto el retroceso continuará,


Sexenio tras sexenio se hacen cambios y esto es lo que tiene a México en el oscurantismo, ese que estamos tratando de combatir en Aguascalientes en donde ya estamos en la planeación de la educación del futuro, esa en donde ya no habrá tantos licenciados, arquitectos, doctores o ingenieros, ya que ahora le estamos apostando a la formación de científicos, dijo.



Sobre el tema y en entrevista con FUERZA AGUASCALIENTES, el director del Instituto de Educación, fustigó las zonas de poder dentro de la educación y dijo que por ello siempre ha querido mantenerse al margen de las situaciones electorales, porque soy un convencido de que la educación no debe depender de los políticos.

Tener un pueblo educado y con una buena cultura es tener asegurada la superación, es forjar un mejor presente para Aguascalientes y un futuro de esperanza, por ello es que estamos trabajando intensamente para tener la educación que estamos buscando, aunque esto nos signifique encontrarnos muchos obstáculos en el camino y también a muchos enemigos, advierte el maestro Raúl Silva Pérezchica, quien afirma estar convencido en que para finales de la actual administración Aguascalientes habrá dado un gran paso en materia educativa.


Asegura que no es la voluntad, sino el deseo, la gran arma para doblegar cualquier crisis y señala que la puerta de la oportunidad nunca está cerrada, por lo tanto hay que ser constante en todo lo que se pueda tomar si se quiere ser alguien en la vida.

A su vez Juan Manuel Rodríguez, rector del…… , dice FUERZA AGUASCALIENTES que le parece difícil opinar sobre los grandes problemas del sistema educativo mexicano en la actualidad sin referirlos con precisión al nivel del sistema escolar en el que se expresan con mayor claridad: educación básica, media superior o superior, por lo tanto es obligado también tomar en consideración no solamente las reformas de la última década, sino las grandes reformas que se definieron al respecto a principios de la última década del siglo pasado.


Me parece indispensable, agrega, proponer un análisis que rebase la comprensión de lo educativo solamente entre los límites y los alcances del sistema escolar mexicano, así como entender los límites de la institución escolar en la solución de los grandes problemas de la educación en nuestro país y la necesidad de ampliar las miras para incorporar en la política educativa una gran cantidad de procesos sociales y muchas otras instituciones que en los hechos están contribuyendo, o dejando de contribuir, a la naturaleza y calidad de la educación de los mexicanos.


He dudado si atender primero a la pertinencia de las reformas que se han aplicado o identificar los problemas que afectan la educación en nuestro país, porque ni siquiera proponiendo un esfuerzo de análisis diferenciado con miras a su claridad argumentativa se pueden separar tajantemente estos dos aspectos, es decir, los problemas pueden deberse en cierta forma a las reformas que se han impulsado, o por lo menos a la manera como lo han hecho.



De esta manera, señala Juan Manuel Rodríguez, los problemas educativos actuales, cuya presencia en los medios en estos últimos meses es una buena medida de su intensidad, parecieran ser siempre los mismos: problemas de cobertura, de calidad, de gestión inadecuada o de recursos insuficientes, pero es evidente que tienen ahora expresiones muy específicas que hablan de la evolución que ha habido en las últimas décadas y de la interacción entre problemas identificados, soluciones propuestas y resultados logrados, los cuales están sin duda determinados por la naturaleza de la interacción política entre nuevos y viejos actores ante viejos y nuevos problemas, y por la naturaleza de su intervención en las relaciones del hacer educativo. Es por ello que, sin hacer una relatoría de todos los problemas que afectan a la educación en estos momentos, o de todas las reformas que se han propuesto para su solución, selecciono aquellos que considero son los más importantes o significativos.


LA EDUCACION CUESTA


Hace unos meses en la prensa apareció una interesante noticia, una comunidad rural y aislada en el Estado de Guerrero había logrado una resolución favorable de la Comisión Nacional de Derechos Humanos ante su exigencia al gobierno del Estado de prestar el servicio de preescolar para los niños de 3 a 5 años.


El gobierno del Estado, por su parte, alegaba falta de recursos para ello, sin duda la resolución de la CNDH no podía haber sido diferente: desde el año 2002 la Constitución establece la obligatoriedad del preescolar, y desde entonces hemos tenido noticias de las dificultades para cumplir ese mandato, al extremo de que el propio Congreso decidió suspender la obligatoriedad del tercer grado de preescolar, que se había previsto para el ciclo 2008-2009.


La reforma que establece la obligatoriedad constitucional del preescolar generó un importante crecimiento de la matrícula, que alcanzó en 2010 la cifra de 4 millones 661 mil 060, esto es, 80.9 por ciento del grupo de edad, pero a la vez destacó la ausencia de los recursos humanos y materiales necesarios para hacer realidad esa cobertura para toda la población del país.


Las estadísticas más recientes demuestran también que si bien la cobertura en Secundaria alcanza ya a 95.3 por ciento del grupo de edad, el número de jóvenes adolescentes, alrededor de un millón y cuarto, que están fuera del sistema escolar antes de cumplir los 15 años, es muy significativo, a pesar de que este nivel educativo es también constitucionalmente obligatorio desde 1993. El crecimiento notable de las oportunidades de escolaridad en este nivel, entre las que destaca la modalidad de telesecundaria, no ha sido suficiente en 20 años para cumplir con el mandato constitucional.

Otra noticia que ha invadido los medios de comunicación en los últimos días es la de las manifestaciones de los rechazados de los bachilleratos, quienes exigen oportunidades de ingreso a esos niveles, número creciente derivado, sin duda, del crecimiento de los niveles anteriores.


Lo interesante en este momento es la demanda de acceder a instituciones precisas.

La reforma educativa de 1970 fue especialmente importante en la creación de nuevas instituciones de educación media superior que pudieran atender el crecimiento de la demanda en este nivel en esa época de la historia reciente de la educación en el país, adicionalmente a las preparatorias universitarias y las vocacionales del IPN se crearon los Bachilleratos Tecnológicos bivalentes, el Colegio de Bachilleres y el CONALEP y a partir de la federalización de la educación en 1993 se crearon los Cecytes, con el impulso aportado por los Estados, y en los últimos años se han incrementado, nuevamente, las opciones de bachillerato abierto y a distancia, video bachillerato y tele bachillerato para atender incluso poblaciones suburbanas marginales y rurales.



Juan Manuel Rodríguez detalla que a partir de 1994, con la creación del CENEVAL, se hizo un gran esfuerzo para que todos los jóvenes egresados de Secundaria encontraran un lugar en el nivel medio superior, racionalizando las oportunidades que ofrecen todas las modalidades de este nivel por medio de un examen de asignación en función de méritos y de oportunidades, sin embargo, ahora nos enfrentamos a la decisión de los jóvenes de elegir ciertas modalidades y no cualquiera disponible.


Por otro lado, la noticia de que la reforma de la educación media superior aseguraría la equivalencia de todas las modalidades y la posibilidad de realizar fluidamente el recorrido escolar por cualquiera de ellas no se ha traducido en hechos. La deserción en este nivel sigue siendo la más impresionante, cercana al 50 por ciento de quienes ingresaron a alguna de las modalidades. Por supuesto los grupos de jóvenes que se manifiestan, en particular en el Distrito Federal, no representan al total de los jóvenes de todo el país, quienes, sin tal capacidad de presión política, se ven en la necesidad de aceptar las opciones disponibles a su alcance geográfico y económico.


La exigencia de los egresados de los bachilleratos por ingresar a las universidades públicas expresa también un viejo problema con nuevos rasgos. Ahora todos los certificados, independientemente de la modalidad que los emita, tienen validez para exigir el ingreso a la universidad, aunque no respaldan de la misma manera la calidad del aprendizaje. Los estudiantes tienen el certificado, pero no los conocimientos para superar los exámenes de admisión a programas y universidades que elevan sus estándares en función de la demanda que tienen.


Las universidades privadas, que crecieron prácticamente sin control en los últimos 30 años, por una parte, y las nuevas universidades tecnológicas y politécnicas, así como el impulso de la universidad a distancia, no han sido suficientes para una creciente demanda, que se justifica no sólo por quienes lograron su certificado de bachillerato correspondiente, sino por la escasa tasa de atención al grupo de edad en el país. Las nuevas universidades públicas se crearon a consecuencia de una nueva y clara directriz del gobierno federal (con el apoyo de los estatales) de responder a nuevas necesidades del desarrollo económico, incluso en zonas de alta marginación, y mediante la creación de nuevas carreras.


Por otra parte, aunque muchísimos jóvenes se inscriben en las universidades particulares, que las hay de todos los precios, muchos manifiestan de manera colectiva, públicamente, no tener recursos para pagar las universidades privadas y cuestionan la falta de oportunidades en las públicas. El apoyo crediticio del gobierno federal y los bancos para pagar las colegiaturas privadas ha sido ya denunciado por las ganancias indebidas que aportará a los bancos y por su evidente fracaso social en Chile. En México, igual que en Chile, el gobierno federal opta por apoyar a los bancos y no a los jóvenes, esa es una triste realidad.


0 visualizaciones0 comentarios