Personajes típicos de nuestra sociedad

Los "maestros peluqueros"


+ Se prestaban y lo siguen haciendo, además, como centro de reunión, ya que muchos amigos que gustaban de reunirse en las peluquerías, ya fuera para un corte o simplemente para dialogar con el "maestro" mientras lo veían en plena labor


HERIBERTO BONILLA BARRON



No todo son noticias malas y menos amarillistas como vemos cotidianamente en todos los Medios, también hay muchas cosas buenas, solo que como ¨no venden¨ son ignoradas¨, de tal manera que el panorama que nos presentan es tétrico, sin embargo no es así, por allí dicen que ¨recordar es volver a vivir¨ y eso no cuesta nada, solo hay que traer al presente las cosas buenas que han caracterizado a nuestra sociedad.


De allí que en FUERZA AGUASCALIENTES estamos convencidos de que todo mundo recordamos con agrado lo que en un momento dado convivimos, compartimos o gozamos con todo lo que atañe a los personajes que caracterizaron al Aguascalientes del ayer.

El Aguascalientes romántico que se significó por forjar al que hoy tenemos está arribando con un modernismo que asombra.


Gente y hechos que trascendieron en el ánimo y el ámbito de los aguascalentenses por haberse significado en la actividad que desarrollaban, profesional y eventualmente con la característica que los singularizaba en su momento en el medio ambiente en que se desenvolvían.

Personajes, hechos, instituciones y anécdotas que nos hacen evocar al tiempo de nuestros padres, de nuestros abuelos.

Tiempo que ya no volverá.


Tiempo pasado fue mejor, se asegura.

Otros dicen que no, que el de hoy es el mejor.

No sabemos quién tiene la razón, pero lo que sí es cierto es que recordar es volver a vivir y a disfrutar de hechos que contribuyeron a vigorizar la identidad y el orgullo de los aguascalentenses.

Y cuando hablamos de estos personajes, surgen gentes muy singulares, hombres cuya profesión hoy la modernidad está amenazando.


Uno de esos personajes pintorescos que persisten al paso de los años pero que lamentablemente tienden a desaparecer lo es sin duda alguno el del peluquero.

Primitivo Carreón, o Zacarías Delgadillo "El Chácalo", que lograron forjar fama en sus negocios de peluquería, aquél hace muchos años y el segundo en la calle Zaragoza.

La peluquería de barrio fue, como muchos lo habrán de recordar, un negocio muy socorrido en las décadas pasadas, cuando los "maestros" de cortar el pelo lo hacían al estilo que el cliente quisiera, es decir, medio corte o a rape, con copete o sin él, abultado al frente o de atrás.


Lo que el cliente quisiera con su pelo es lo que el "maestro" hacía.

Las peluquerías se prestaban y lo siguen haciendo, además, como centro de reunión, ya que muchos amigos que gustaban de reunirse en ellas, ya fuera para un corte o simplemente para dialogar con el "maestro" mientras lo veían en plena labor.

Son innumerables los maestros peluqueros de entonces.


Y hoy muchos de ellos continúan al -pie del cañón-, aunque admiten con un dejo de tristeza que los actuales son tiempos muy malos, no solamente por la aparición de los salones "unisex", donde se da servicio tanto a varones como a mujeres, sino que el ejercicio de esta profesión tan popular se ha ido perdiendo porque muchos hijos de aquellos viejos maestros no han querido seguir la línea paternal.

Es natural que prefieran, dicen, otras actividades que hoy pueden darles no sólo mayores utilidades, sino otra imagen social y no precisamente porque la de "peluquero" tenga alguna mala concepción, ya que si algo tiene es la de ser un oficio de gente muy honrada.

Los peluqueros de entonces eran sumamente platicadores. Tocaban todos los temas que el cliente quisiera abordar, de tal suerte que popularmente se escuchaba decir a una gente parlanchina:



-Hasta pareces peluquero-.

Y al estar hablando de esta profesión tan singular, caminando por las calles de la ciudad hemos encontrado gente que nos dice que además de Zacarías "Chácalo" Delgadillo, se conocieron también muy bien a Miguelito Palos, don Rosendo Domínguez, Feliciano "El Gran Chano", quien también era político y que en muchas ocasiones fuera el secretario general del Sindicato de Peluqueros, organismo ya desaparecido.

También se recuerda a don José Rodríguez, quien laboró durante muchos años en la Peluquería Francia, José "La Morena", que además era árbitro de basquetbol. También Arturo Torres, último dueño de la Peluquería "Imperial".


Rafael y Jesús Espinoza, Luis Escalara -de gran trayectoria-, Jesús Márquez, Raúl Ramírez "La Píldora", el famoso Héctor Lomelí "El Chícharo", los hermanos Andrés y Alfredo Quiroz, Alfonso Antillón... y muchísimos más de gran significado en el duro oficio del "corte de pelo".

Elementos que siempre se han distinguido por su caballerosidad para tratar a sus clientes y amigos, por su don de gentes, su bonhomía.

Hombres emprendedores y de mucha tenacidad para alcanzar el diario sustento para sí mismos y sus familias.


Hoy muchos de ellos lamentablemente han fallecido.

Hoy otros están a punto de -cerrar el changarro- y de poner fin a una tradición que el modernismo amenaza con sus estéticas, aunque también otros aseguran que la tradición es la tradición y lo moderno nunca la acabará, pues hoy en día los peluqueros tenemos más trabajo y podemos asegurar que quienes van a una estética luego luego vienen con nosotros para que el corte les quede como debe de ser.

En las estéticas lo único que saben es cobrar bien y peinar, dicen los "maestros peluqueros", quienes de esa manera defienden su profesión, ésa que ha trascendido al paso de los siglos.


5 visualizaciones0 comentarios