Noviembre, mes de la Revolución

La visita de Francisco I. Madero


+ Aguascalientes es una ciudad privilegiada que ha sido protagonista de sucesos históricos que han marcado el rumbo de la nación


ALDO BONILLA CHAVEZ



Como lo señalamos al iniciar esta serie de reportajes con motivo de la Revolución Mexicana, Aguascalientes tuvo una destacada participación ya que aquí se protagonizaron muchos de los episodios de esta gran gesta que fincó los cimientos para lo que hoy somos como nación.


Y al estar iniciando noviembre, el Mes de la Revolución, FUERZA AGUASCALIENTES hablará sobre este tema del que ya inclusive en todo el mundo se está escribiendo.

De acuerdo a la ex directora de los Archivos del Estado y del Municipio, a principios del siglo XX en la Entidad no había problemas agrarios que desencadenaran violencia, por el contrario, contaba con una importante población de trabajadores industriales y de un grupo de clase media producto del desarrollo económico.


La ciudad conservaba su tranquilidad social y política, incluso también lo hizo en el momento en que estalló el movimiento dirigido por Francisco I. Madero.

Es por esta razón que se dice que los aguascalentenses no fueron testigos directos de la lucha armada entre las diferentes facciones, ni tampoco se desarrolló una pelea por la tierra, como se realizó en otras regiones del país.


Entonces, si no fuimos partícipes de un hecho que cambió el rumbo del país, ¿por qué afirmamos que en nuestra entidad sí hubo Revolución?

Porque, dice Tita Topete, Aguascalientes fue escenario de tres acontecimientos revolucionarios: la visita de Francisco I. Madero, cuando fue sede de la Convención Revolucionaria y, por último, cuando la ciudad se convirtió en cuartel del legendario "Centauro del Norte", Francisco Villa.


A principios del siglo XX, agrega, en la Entidad permeaba un ambiente de tranquilidad, era un Aguascalientes quiero, bucólico y romántico y las noticias de los acontecimientos revolucionarios se daban a conocer por medio de la Prensa, por ejemplo, el 26 de noviembre de 1910, el Diario El Debate dio la noticia del levantamiento de Francisco I. Madero, al cual dicho Diario no le auguraba éxito en su propósito de derrocar al gobierno de Porfirio Díaz.

En ese momento, Madero había lanzado su Plan de San Luis, en el cual llamaba a las armas en contra de la dictadura de Porfirio Díaz. Para difundir su propuesta, realizó varias giras por distintos rumbos del país.


De esta manera logró obtener la simpatía de los sectores de la emergente clase media y de los campesinos, en la ciudad por ejemplo, las ideas maderistas fueron bien recibidas, por lo que se registraron leves movimientos armados.

Los itinerarios y las características de las giras mostraban a un Madero poseedor de una gran capacidad política, lo que lo llevó a realizar tres giras, la primera a mediados de 1909, llegando a Orizaba, Veracruz, Yucatán y Tampico. La segunda fue a finales de ese año y lo llevó a Jalisco, Colima, Sinaloa, Sonora y Chihuahua, la tercera gira tuvo lugar en marzo de 1910 a los Estados centrales, Guanajuato, San Luis Potosí, Aguascalientes, Zacatecas y Durango.


Sería el 24 de marzo cuando Madero arribó a Aguascalientes, quien fue acompañado junto con su comitiva desde la estación del Ferrocarril Central hasta el Hotel Francia.

Allí la multitud de manifestantes lo escucharon con asombro.

Al día siguiente el punto de reunión fue el quiosco de la Calzada Arellano, en ese lugar, Madero repitió su discurso a un público más numeroso, destacando el gremio ferrocarrilero, quien se distinguía por sus ideales antirreleccionistas.

Cuando el acto terminó Madero hizo su recorrido a pie hasta su hotel.

No obstante el pueblo siguió en su asombro y más de alguno se convirtió en "rabioso" maderista, como lo calificaba la Prensa local.


Los siguientes meses fueron para los antirreleccionistas de Aguascalientes de una intensa actividad política. Así tenemos el caso de Abundio Guerrero, José Santacruz y otros mecánicos, quienes en el mes de mayo hicieron colectas entre la población para la causa del Maderismo.


Esta situación la veían con malos ojos los redactores de El Clarín, quienes exhortaron a los mecánicos a que dieran "prueba de amor patrio" recaudando fondos para las fiestas del Centenario y no anduvieran jugando a "los Maderos de San Juan".



Para ese momento la vida pacífica de los aguascalentenses se había trastocado con los rumores que corrían de un lado a otro de la ciudad del movimiento revolucionario, por ejemplo, los arrieros que venían de la zona de los cañones y los rancheros que llegaban de los campos, daban información fresca de las andanzas y aventuras de los alzados.

Riñas callejeras y pleitos entre peones, provocado por viejas rencillas, por desengaños amorosos o por imprudencias de borrachos, eran considerados por las autoridades locales como incipientes actos de rebeldía contra el gobierno.

Por otro lado, los propietarios de la tierra que vivían en la ciudad, temerosos de esta agitación social y de que fueran asaltados, tomaron como medida esconder en su granero a sus familias.


Un año después de haber iniciado el movimiento la Prensa continuaba con su labor de informar sobre este acontecimiento, de tal forma que para el 22 de septiembre de 1911, "La Voz de Aguascalientes" anunciaba que Emiliano Zapata luego de haber abandonado el Estado de Morelos se dirigió a Oaxaca y a su paso por los poblados los zapatistas llevaron a cabo espeluznantes crímenes.


Pero también la Prensa daba cuenta de otro tipo de noticias más amenas que eran de interés para los aguascalentenses, un claro ejemplo son las notas sobre la cultura y el entretenimiento. Para esos años el Teatro Morelos era el lugar por excelencia en la presentación de óperas y zarzuelas.


Tenemos el caso de la Compañía de Opereta de Amparo Romo que se presentó en ese lugar con gran éxito. En otra nota el mismo Diario informaba de los cambios efectuados para la proyección de películas en el Salón Vista Alegre.

Como se puede observar, pese a los eventos sociales, la gente continuaba con sus labores cotidianas. El cine, la ópera y la zarzuela formaban parte de las actividades culturales y de entretenimiento del gusto de los aguascalentenses de la primera década del siglo XX.

Las noticias sobre el movimiento revolucionario eran eso, noticias que se leían por medio de la Prensa, aun cuando en algunas ocasiones estaban escritas con tinte amarillista no alteraban la cotidianeidad de la ciudad.


Pero lo que sí tuvo un eco en la entidad fue el movimiento iniciado por Madero. Ese mismo año en el país se llevarían a cabo las elecciones para Presidente de la República, por lo tanto ese mismo Periódico exhortaba al pueblo de Aguascalientes para que fomentara el ejercicio del principio democrático:


Tenemos que ser consecuentes con los principios de la Revolución proclamados en nuestra bandera: SUFRAGIO EFECTIVO, NO REELECCION, porque de lo contrario falseamos esos principios que deben de ser sagrados para todos los que simpatizamos con esa causa que ha costado a la nación tantos dolores, tantos sacrificios, tanta sangre y tantas víctimas.


Después de que pasaron las elecciones, el periódico elogió al pueblo aguascalentense: Si hemos de ser imparciales, tuvieron lugar bajo el mayor orden posible, ligerísimos incidentes no deben tomarse en consideración, tanto más cuando que sabemos que en los últimos años del periodo pasado, en actos semejantes siempre había graves desórdenes y no poca efusión de sangre perdida.



Concluyó el 1911 y así como llegaron noticias sobre el Zapatismo y se exhortó el principio de la democracia, en los primeros días de 1912, la prensa daba la noticia de la forma como había pasado el año nuevo el ex presidente Porfirio Díaz en su exilio en Francia:

El señor general don Porfirio Díaz pasó las últimas horas del año de 1911 en la terraza de su elegante café acompañado de su familia. A las doce de la noche los presentes tomaron una copa de champagne, brindando por la paz de México.

Como se puede observar, agrega Tita Topete Ceballos, durante los primeros años del movimiento revolucionario la ciudad de Aguascalientes fue partícipe de hechos contados, manteniendo la tranquilidad que la caracterizaba.


LA SOBERANA CONVENCION

Otro de los hechos históricos que llenan de orgullo a Aguascalientes lo es sin duda la realización en el Teatro Morelos de la Soberana Convención Revolucionaria.

Aquí estuvieron representados todos los anhelos del pueblo, encarnados en los jefes revolucionarios que tan bravíamente habían luchado por conseguir las libertades públicas y la cimentación de las ideas revolucionarias por medio de un gobierno que las hiciera realidad.


En el mes que se festeja el aniversario de la fundación de Aguascalientes, en esa fecha también se recuerda un año más de esa gloriosa epopeya de los mexicanos.

Fue el 10 de octubre de 1914 cuando se dio esta Convención que puso los cimientos de lo que hoy es la Constitución Mexicana.

Cuando terminó la lucha de Victoriano Huerta, quien tomó la presidencia a la muerte de Madero, Venustiano Carranza quedó al frente del Gobierno.

Después de cruentas batallas para lograr el triunfo de la Revolución, las fuerzas armadas se levantaron contra el dictador Victoriano Huerta para vengar la muerte de Francisco I. Madero.



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