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El templo de La Merced


+ Fue creado gracias a los esfuerzos realizados por el Mercedario Fray Nicolás de Arteaga y del párroco Pedro Rincón de Ortega en el año de 1665, al obtener la autorización legal para crear un centro educativo y un templo


ALDO BONILLA CHAVEZ



El maestro e historiador Víctor Moreno, dijo a FUERZA AGUASCALIENTES que el Padre Pareja contaba que la iglesia de la Merced de Aguascalientes se comenzó en 1650.

En ese sitio en que se levanta hoy la Iglesia y el edificio inmediato hacia el oriente es un lugar doblemente histórico, si recordamos que por allí se edificó años antes de la fundación misma de la ciudad, una Ermita a honra y gloria de San Sebastián, primera construcción a la vera del solitario camino real a las minas de Zacatecas, y cuya construcción atribuimos al trajinante carretero Sebastián de Aparicio, y por otra parte, fue asiento del primer Colegio del lugar.

Según datos adquiridos por el doctor Carlos M. López, se fundó el convento de la Merced en el año de 1665.


El templo de la Merced fue creado gracias a los esfuerzos realizados por el Mercedario Fray Nicolás de Arteaga y del párroco Pedro Rincón de Ortega en el año de 1665, al obtener la autorización legal para crear un centro educativo y un templo, surgiendo así la hospedería La Encarnación, el cual se transformó después en convento mercedario, primer colegio de la zona y la capilla de La Merced que fue utilizada desde 1674.

La más antigua alusión al templo corresponde al año de 1674, al mencionarse un matrimonio efectuado y en 1682 una cristiana sepultura, el cadáver de Gertrudis Olavaria, todo lo cual permite a nuestro historiógrafo Salas López señalar como fecha al antiguo templo, el año 1674.

Explícita referencia de la Iglesia actual, constituye la noticia alusiva a que, el 4 de mayo de 1702, cuando fue nombrado el lego profeso Fray Juan de Cueva, apoderado para reunir fondos destinados a la construcción de la Iglesia de la Merced que se estaba comenzando, lo que hace suponer, de manera inequívoca que en ese año se iniciaron las obras para edificar el actual recinto.



Para el 21 de abril de 1703, en una escritura se cita la "Iglesia nueva de la Merced como punto de referencia, lo que induce a considerar que se estaba construyendo.

Desde muchos años antes, sin embargo, por lo menos desde 1688, hemos encontrado en los protocolos de los Escribanos Públicos de la Villa, escrituras diversas de obligación, en las cuales diferentes vecinos, acaudalados propietarios, agricultores, ganaderos o mineros, se comprometían a dar una aportación de quinientos pesos, para obtener un títulos de "Patronos" de la piadosa fundación, y seguramente los caudales así colectados, permitieron emprender la monumental obra.


Lo más presumible es que esta Iglesia haya quedado, si no concluida en el todo, por lo menos en su mayor parte poco tiempo después, o sea en los primeros años del siglo XVIII, pero no fue sino hasta el 28 de diciembre de 1773, cuando fue solemnemente dedicada, siendo comendador del Convento Fray Manuel Márquez, lo que determina que este año sea señalado más en un sentido real en el Canónico como el inicio de la Iglesia nueva.

Historiadores destacan que la modesta iglesia con los años fue insuficiente para atender los servicios religiosos y satisfacer las necesidades espirituales de los bienhechores y devotos. Y es que, a medida que crecía la villa, la reducida capilla de la Merced era más insuficiente para cobijar a los feligreses, razón de que los mercedarios pensaran en un templo más espacioso y funcional.


Contaban, para hacer frente a los gastos del convento y culto con dos patronatos a perpetuidad: uno fundado en 1658 por el mismo Padre Nicolás de Arteaga, que había sido llamado por el entonces Cura de Aguascalientes, Pedro Rincón de Arteaga, para fundar casa de su religión; registraba 101 personas comprometidas a entregar 1,000 pesos cada una, y la Orden los hacía partícipes a ellos y sus descendientes directos, de los beneficios espirituales concedidos por los Papas.


LA ARQUITECTURA BARROCA


Las características principales arquitectónicas del Templo de la Merced a distinguir sobresalen los siguientes:

Es de estilo barroco y con estípites. Consta de portada atrial de arco trilobulado con remate mixtilíneo y floreros en cantera.


La portada del templo es de dos cuerpos y un remate, en donde sobresalen las cornisas bien definidas. Tiente tres calles verticales en donde están las imágenes de 4 personajes como lo son San Pedro Nolasco, María del Carmelo, San Ramón Nonato y San Raimundo.

En el primer cuerpo se encuentra el acceso con arco de medio punto moldurado con clave en relieve; sobre el arco, escusón mariano. Incluye algunos aspectos propios de los misterios del Santísimo Rosario como lo son la Torre de Marfil y, la Rosa Mística y el Espejo de Justicia.


En el segundo cuerpo destaca la ventana coral de arco mixtilíneo con gran clave en relieve; sobre la ventana, figuras religiosas. También sobresalen en alto relieve los miembros de la Sagrada Familia como lo son la Virgen María, el Niño Jesús, San José, Santa Ana y San Joaquín.


El remate o tercer cuerpo de la portada es un altorrelieve de la Trinidad y bajo él giraldas.

La torre es de dos cuerpos y remate.

En el primer cuerpo tiene una pilastra y columnas con capiteles. El segundo cuerpo tipo neogótico y ojivas y arcos. En la base de la cúpula destaca un anagrama dominico.

En el interior del templo tenemos que es de planta de cruz latina con cubierta de una sola bóveda de pañuelo decoradas en dorado, que presentan medallones con imágenes de la vida de Jesús.



El retablo principal es de estilo neoclásico, alberga un tipo ciprés flanqueado por pares de columnas estriadas de capitel compuesto; el remate gran entablamento que sostiene florones o trofeos.

El tímpano del ábside se encuentra decorado con pinturas y en relieve, la imagen de la Virgen del Rosario. En la pared (parte superior) del altar principal sobre un hermoso altorelieve que representa a la Virgen entregando a Santo Domingo el Santo Rosario.

En el techo del altar principal sobresalen 4 medallones con pinturas que representan la Resurrección de Jesús, la Asunción de María, la Coronación de María y la Virgen María en Pentecostés.


Cúpula de tambor octagonal con ventanas mixtilíneas abocinadas; en el anillo, balaustrada de madera; la cúpula de gajos con molduras mixtilíneas y pinturas de los Papas promotores del Santísimo Rosario. En su parte externa tiene mosaicos de talavera color azul y blanco, los cuales son los colores de la Virgen.


En las pechinas sobresalen pinturas de personajes dominicos y mercedarios.

En el crucero retablos de un cuerpo y remate, labrados en cantera, formado por columnas de capitel compuesto en dorado que sostienen entablamento con relieves dorados en el friso y cornisa pronunciada; el remate, mixtilíneo con roleos y perlas en dorado y florones.

En los laterales destacan los altares siguientes: en el lado izquierdo están las imágenes de San Vicente Ferrer, San Martín de Porres, San Francisco de Asís y el niño Jesús. Mientras que en lado derecho están las imágenes de Santo Domingo de Guzmán, Santa Rosa de Lima y Santa Catalina de Siena.


Al lado izquierdo del Altar mayor, tenemos un pequeño altar de mármol dedicado a las apariciones de la Virgen de Fátima con 15 medallones que representan los misterios del Santísimo Rosario.

Y en la pared de este lado, en su parte superior hay una pintura de la Virgen de Fátima. En la pared del lado derecho, parte superior, hay una pintura que representa el milagro de la aparición de la Virgen de Lourdes.

Existen dos púlpitos que flanquean al altar mayor, uno con el escudo de los dominicos y el otro de los mercedarios.


En el coro hay una pintura al fresco de Nuestra Señora del Rosario con religiosos dominicos representando la llegada de los Dominicos a América, México y su respectiva evangelización por el nuevo mundo. En el techo del sotocoro hay pinturas en medallón de padres y Papas de la Orden de los dominicos.

En las paredes laterales sobresale una pintura de la Virgen de Guadalupe hecha por Berrueco de finales de siglo XVIII (lado izquierdo). Y en la pared derecha una imagen de la Santísima Trinidad.


Al entrar al templo, del lado izquierdo una capilla en donde está la Virgen de la Merced, anteriormente la patrona de este templo.

La imagen de tamaño natural de Santo Tomás de Aquino y San Alberto Magno ilustres doctores de la iglesia, Padres Dominicos y fundadores de la filosofía Escolástica.

También hay una pintura la Virgen del Refugio y de un Cristo.

En la capilla del lado derecho están las imágenes de San Judas Tadeo, San Antonio y San Juan Macías. Una pintura de San José y el niño Jesús (siglo XIX aproximado) y un hermoso Vitral dedicado a San Judas Tadeo.


En el techo de la Sacristía hay pinturas en medallón con diversos personajes como Juan Pablo II, la Virgen de Guadalupe, etc.

También hay pinturas de los años 30 del siglo XX realizadas por A. Romo de Vivar como la de Vicente Ferrer (1937), Raimundo Capua, Pedro de Verona (mártir, 1938), Sal Laberto Magno (1936), Santa Catalina de Siena. Las pinturas de San Francisco de Asís, Santo Domingo de Guzmán y otra de Santo Domingo de Guzmán y la Virgen se desconoce el autor.


En las inscripciones en el frontis o en la puerta del Templo de la Merced se pueden apreciar las siguientes inscripciones: A la derecha: Magnum rebeka Maricunn. Fuit pta Virgo M.A.R. quid nam illa Manius ayt Trius ulle impuam Tempore innventum est sea alicuando invenire potert. S. Cris.

Esta inscripción latín se traduce en español como sigue: se dedicó este templo en 28 de diciembre de 1773. A la izquierda. A.E. igitur Mater. Coeluir Puella, Ecclesia, hre deus Gloria et Firmamento asi due pronobis precare Jesus Filuum hum o dum arum cel al d. Siendo Comendador el P. Mtro. El humero y Justicia Fr. Manuel Márquez.

Finalmente, el templo del Rosario cuenta con un pequeño atrio y jardín con plantas y huerta.


EVOLUCION HISTORICA


Con tales antecedentes y evolución histórica fue como nacieron el Templo, Colegio y la Hospedería con título de la "Encarnación" y la Iglesia si bien en la forma de una primitiva e incipiente Capilla con el nombre de la Merced, transformándose bien pronto en la llamada "Hospedería", en un formal Convento de Mercedarios, dependiente de la llamada Provincia de la Visitación de Nuestra Señora de la Merced, Redención de Cautivos de Nueva España (Topete del Valle, 1973).

Así perduraron Templo y Convento en poder y bajo la administración de la Orden de la Mercedaria.

Desde las Leyes de Reforma (1859) hasta principios de siglo XX se hicieron cargo del templo el clero secular adscrito a la parroquia y luego Diócesis de la Asunción de Aguascalientes.

En el mes de diciembre de 1906 fueron puestos bajo el cuidado de Reverendos Padre Dominicos, encabezados por los estimables sacerdotes Juan Menéndez y Felipe Valles Barón, conservándose tal situación hasta la fecha, con el paso del tiempo cambió título por el de "Nuestra Señora del Rosario.


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