La gran figura de la vida y de la economía aguascalentense


Don Nazario Ortiz Garza


+ Fue el hombre que impulsó como nadie una actividad que se convirtió en un gran emporio por lo que en su tiempo el Gobierno del Estado le rindió un gran homenaje y lo llamó "Paladín del desarrollo económico de Aguascalientes"

HERIBERTO BONILLA BARRON



Al iniciar hoy agosto, el mes del Quincenario y también de lo que fue la Feria de la Vendimia, es bueno destacar que la historia de Aguascalientes la va escribiendo su gente, la van forjando sus tradiciones, sus leyendas. Por lo tanto en FUERZA AGUASCALIENTES creemos firmemente que un pueblo que olvida no tiene memoria, una sociedad que no honra a los que fueron actores y partícipes de su historia, es materialista y su rumbo será siempre incierto.


En Aguascalientes no ocurre nada de eso.

La riqueza cultural, de tradiciones y de leyendas de nuestra ciudad es invaluable e interminable. Por cualquier rumbo de la ciudad y del Estado nos encontramos con tesoros que no sólo nos dan identidad, sino que se convierten en nuestro orgullo, ya que son la admiración de propios y extraños. Pese a ser uno de los Estados más pequeños del país, Aguascalientes es uno de los más grandes si se habla de esa riqueza que tanto lo distingue, misma que se preserva con celo y que está siendo rescatada y preservada para el disfrute de las futuras generaciones.


La figura del hombre que forjó una tradición, un emporio, una industria, una forma de vida que dio sustento a miles de familias en Aguascalientes, hoy en el mes del Quincenario y de lo que fue la Feria de la Vendimia está más viva que nunca. Basta destacar que en su tiempo el Gobierno del Estado le rindió un gran homenaje y lo llamó "Paladín del desarrollo económico de Aguascalientes".


FUERZA AGUASCALIENTES ha dado cuenta de muchos grandes hombres y mujeres que, en su tiempo, se entregaron por completo e incluso en bastantes ocasiones, hasta ofrendando su vida para tener un mejor futuro. Hoy si don Nazario Ortiz Garca viviera estamos seguros de que estaría sumamente orgulloso de ver cómo lo que él ayudó a desarrollarse está convertido en un Estado pujante que está viviendo un presente de realidades y forjando un futuro lleno de esperanzas.


En México, su natal Coahuila y en esta ciudad se le han rendido infinidad de homenajes muy emotivos a un hombre que sigue siendo considerado como un paladín del desarrollo económico de no solo de esta Entidad sino del país.


¿Pero quién fue Nazario Ortiz Garza?

¿Cuál fue su obra y por qué es recordado con tanto cariño por nuestros padres y la gente mayor? Nació un 31 de diciembre de 1893 y falleció en la ciudad de México el 10 de octubre de 1991. Fue el tercer hijo de don Nazario Ortiz González y doña Guadalupe Garza de la Garza, quienes procrearon seis hijos, tres varones y tres mujeres.

Nació en Saltillo, Coahuila, en donde realizó sus primeros estudios, tanto de primaria como de secundaria.


Desde siempre se mostró muy inquieto y cuando comenzó la Revolución no dudó ni un instante en rebelarse contra la injusticia, por lo que se enroló con las fuerzas de Francisco Villa, llegando a formar parte de la histórica y legendaria División del Norte. Pocas personas conocen, que Nazario Ortiz fue un gran apasionado del teatro.

Llegó a tomar parte en varias obras que se escenificaron en su ciudad natal e hizo amistad con grandes actores de la época.


Su paso por este fascinante mundo del teatro fue sólo como aficionado.

Era una persona con una gran inteligencia, dinámico y sobre todo visionario, pensando siempre en que tendría que hacer grandes cosas.

Esto lo llevó, con el paso del tiempo, a ingresar al mundo de la política en donde tuvo un paso por demás relevante. Comenzó su carrera política estando como jefe de compras de un negocio sumamente importante en Saltillo, Coahuila.

Cabe destacar que su ingreso a dicha empresa fue toda una aventura que lo dibuja tal como era, audaz para todas sus cosas.


En aquella vez se colgó de la marquesina para pedir trabajo y dijo que sabía hacer de todo con tal de conseguirlo, por lo cual lo pusieron a atender los teléfonos y comenzó a escalar posiciones hasta convertirse en jefe de compras.

Eso no llenaba sus expectativas y fue cuando entra a la política.

Primero fue regidor del municipio de Saltillo, después diputado local, enseguida fue presidente municipal, posteriormente gobernador de Coahuila, luego diputado federal, tuvo la oportunidad de ser senador por el mismo Estado y fue secretario de Agricultura y Ganadería y hasta llegó a ser presidenciable en alguna ocasión.


Don Nazario platicaba que el secretario particular de Miguel Alemán le decía que no se hiciera ilusiones con relación a sus aspiraciones para ser Presidente, pues estaba seguro de que Adolfo Ruiz Cortines sería el candidato, lo que finalmente se dio, sin embargo eso nunca lo frustró.


SU PRESENCIA EN AGUASCALIENTES

Por su intensa actividad política don Nazario recorría constantemente el país y, obviamente, en incontables ocasiones estuvo en Aguascalientes. Hay que resaltar que al parejo de la política era un próspero empresario. Tenía Viñedos El Alamo y la Compañía Vinícola de Saltillo. La administración de los negocios la tenía su hijo mayor Nazario Francisco Ortiz Rodríguez, un médico traumatólogo, apasionado de su profesión. Desgraciadamente, para él, por la situación de su padre, no pudo ejercerla a plenitud ya que tuvo que hacerse cargo de los negocios familiares.


Don Nazario pasaba siempre por Aguascalientes y veía en la zona donde luego haría surgir a Viñedos Ribier, como una tierra de embrujo. Era una zona semidesértica que le llamaba la atención. Hizo una enorme amistad con el José María "Chapo" Rodríguez quien era el gobernador de Aguascalientes, así como con don Filemón Alonso que tenía algo de vid.

Don Nazario contaba entre sus amistades, que lo que más le impresionó fue una vez que entró a una casa en donde había una huerta y la dueña le enseñó un racimo de uvas que daba en ese lugar y la cual era de muy buena calidad.


Sumamente inteligente y emprendedor, pensó de inmediato que si ese producto se había logrado sin abono y sin ningún riego adecuado, qué sucedería si se cosechara con todas las de la ley. Eso le llamó poderosamente la atención y ahí surgiría la idea de trasladarse a Aguascalientes. Uno de sus hijos, Mario, había estudiado en Estados Unidos la vitivinicultura y de él se auxilió para volver y realizar los estudios necesarios para iniciar lo que luego haría famoso a Aguascalientes, la industria que nace de la vid.

Para esto don Nazario Ortiz Garza rechazó la posibilidad de seguir siendo secretario de Agricultura.


Sin titubear decidió su retiro de la política.

Es cuando decide dedicarse por completo a la vitivinicultura.

Se vino a Aguascalientes y fundó los famosísimos Viñedos Ribier, cuna del famosísimo brandy Reserva San Marcos. Con su arribo el panorama laboral, social y de desarrollo cambió totalmente para los aguascalentenses. Le dio empleo a muchísima gente, aproximadamente 3,000 personas y la vida de la Entidad comenzó a transformarse de manera radical.


La plusvalía de Aguascalientes creció a raíz de la intervención de don Nazario.

Los aguascalentenses, siempre muy creativos le pusieron el apodo de "Don Necesario", porque era necesario para la economía de la región. Además de Viñedos Ribier fundó Viñedos San Marcos, Elizondo, La Granjita, Aguascalientes, Don Chava, Cuauhtémoc, Don Trino, e incluso metió al ingeniero Luis Ortega Douglas de vitivinicultor.

La industria que había traído don Nazario para Aguascalientes se convirtió entonces en un éxito enorme. Era una persona muy amigable y desprendida que se brindaba con todos.

Regaló siempre la varita de la vid a los viticultores que luego surgieron, con la intención de que esto fuera superándose y para eso hizo traer las mejores variedades de los cultivos europeos.


Entre ellos tenemos el sarmiento.

Eran los palitos que se plantaban para que se diera la parra.

Fue así como don Nazario comenzó a hacer historia impulsando la vitivinicultura en Aguascalientes.


Era tanta la uva que tuvo la necesidad de crear la Vinícola Aguascalientes cuyo producto principal fue el Brandy San Marcos, el cual tuvo una enorme aceptación, en su tiempo, y llegó a venderse al parejo o mejor que otros brandies.

Esto hizo que otras grandes firmas voltearan sus ojos hacia Aguascalientes para ver qué era lo que pasaba, por lo que la Casa Domecq vino entonces con mucha fuerza.

Aseguran, según las investigaciones de FUERZA AGUASCALIENTES, que el brandy San Marcos fue un producto que hizo época.




Un hombre que nunca buscó amasar para sí la riqueza, sino que por el contrario, trató siempre de distribuirla entre sus trabajadores y en su tierra adoptiva como lo era Aguascalientes, don Nazario tuvo entonces la idea de crear otra gran Feria, similar a la de San Marcos a la que llamó De la Uva.


Fue una Feria de verdad inolvidable, hizo época.

En ella todos podían gozar de las bondades de la uva.

Eran los tiempos en que miles de gentes iban a Viñedos Ribier a cortar uva para llevársela sin costo a sus casas, ya que la parte que daba a la Carretera Panamericana no estaba bardeada y la gente se bajaba a llevarse su racimo de uva.


La Feria de la Uva se hacía en agosto y tenía muchos eventos de primer nivel.

Era todo un espectáculo ver por las principales calles de Aguascalientes a una gran cantidad de "camioncitos" y de "trailercitos" cargados de uva con unas muchachas sumamente guapas que se las daban a la gente que se acercaba.

Y no era todo.


En Viñedos Ribier, en su casa, que luego el pueblo bautizaría como la "Casa de la Amistad", había constantes festejos y convivios para los múltiples invitados, ahí actuaban dos o tres orquestas, un grupo zacatecano, un grupo norteño y los mejores cantantes de la época. Acudían políticos, artistas, deportistas, empresarios y gente de todas las esferas sociales. Acudía tanta gente a la "Casa de la Amistad" en Viñedos Ribier que tuvo que hacer otro patio para darle cabida.


Se utilizaban los dos patios con mesas atendidas por cientos de meseros, todo era gratuito y el ambiente era verdaderamente extraordinario.

Esos convivios se convirtieron en una tradición que fue de boca en boca por todo el país e incluso traspasó las fronteras. Aguascalientes pues, figuraba ya en los primeros planos.

Don Nazario siempre se distinguió por ser un magnífico anfitrión.

Era un gran conversador.


Le gustaba hablar de sus tiempos en la Revolución al lado del coronel Mújica, señalando que a él se lo habían llevado casi a fuerzas de Saltillo a Sonora a caballo viviendo momentos muy duros en jornadas penosas y agotadoras, sacándolo adelante el orgullo personal.


Le gustaba comentar que eso le había provocado grandes heridas por permanecer las jornadas sobre el caballo pero que eso fue lo que lo enseñó a trabajar fuertemente en todas las empresas que llegaba a tener.

Todo el mundo que lo conoció y luego tuvo el placer de escuchar su agradable charla quedaba fascinado.

Don Nazario fue un hombre de verdad extraordinario para Aguascalientes y que murió a la edad de 97 años.


Para Aguascalientes fue un detonante, pues la derrama de dinero fue grande ya que había 3,000 personas trabajando y siempre con mejor sueldo que cualquier trabajador devengara en Ferrocarriles o en alguna otra empresa, además de que siempre les daba su despensa mensual.


Fue un auténtico actor protagonista de la transformación de Aguascalientes que hoy sigue siendo recordado con mucho gusto, incluso, para algunos fue como una especie de santo.

Su desprendimiento, su bohonomía lo distinguieron de siempre, en nada se fijaba y por ello toda la gente le respondía trabajando fuertemente.

Su gran amigo y paisano Fermín Espinosa "Armillita" se vino a Aguascalientes precisamente por amistad con don Nazario y fue quien le animó para crear la Hacienda de Chichimeco y hacer nacer ahí un gran viñedo.


Don Nazario fue de los dueños de El Universal junto con su sobrino Francisco Ealy Ortiz, a quien le financió el proyecto, allí estuvieron "Tanguito", Rodolfo Landeros, Federico de León, de quien fue su padrino cuando se casó con la señorita De la Madrid y los impulsó en el aspecto periodístico.

Le gustaba ir al cine y nunca quiso protegerse con guardaespaldas, su esposa Rebeca también iba con él en muchas ocasiones, tras concluír la función a casita, a cenar y a descansar.



Al día siguiente a las siete de la mañana ya estaba trabajando fuertemente en la Vinícola o en los viñedos. Fue una persona hiperactiva en todas sus cosas.

Siempre se cuidó mucho de su salud, siempre que tuvo algún problema médico se recluía para cuidarse. El que obra bien y siempre piensa en los demás siempre tendrá a Dios a su lado y eso ocurrió con don Nazario. Los negocios siempre salieron adelante y de esa forma sus hijos y colaboradores le permitieron disfrutar de una vejez con tranquilidad y el cariño de todos.


Platicaba que le gustó mucho más ser gobernador que secretario de Agricultura y Ganadería, porque su obra allí quedaba y como secretario estaba sujeto al visto bueno del presidente de la República y eso no le gustaba.

Además de crear y dar impulso a la Feria de la Uva, creó un Patronato organizador en el que figuraron, entre otros, Carlos de Negri y Federico de León como sus miembros.

El baile de coronación se hacía con los mejores cantantes del momento, la reina siempre era la hija de algún vitivinicultor, las muchachas más bonitas de Aguascalientes presidían la Feria de la Uva.


Poco a poco se optó para que se tuvieran menos gastos debido a las diferentes crisis por las que se ha pasado y en su momento le solicitaron que la suspendiera mientras llegaban tiempos mejores.


Ese fue uno de los golpes más grandes que recibió.

Para terminar podríamos afirmar que no hay una persona en todo el país, ni en Aguascalientes que pueda decir algo en contra de don Nazario Ortiz Garza, quien fue un hombre bondadoso, de gran corazón, transparente de alma, nunca tuvo coraje para nadie, siempre le daba trabajo a aquel que se lo pedía.

Lo que pedía es que siempre le dijeran la verdad.



266 visualizaciones0 comentarios