LA ENTREVISTA: El gran capitán de las campeonísimas Panteras


Rubén ¨Ruby¨ Alcalá


+ Las nuevas generaciones no lo conocen, sin embargo estamos seguros que habrán oído hablar de él, ya que a mediados de los 70s, fue el capitán del equipo Panteras, el cual conquistó las hazañas más grandes en toda la historia de Aguascalientes, apoyado por jugadores increíbles como Lou Small, Marvin Brown, Walter McCowen y Alejandro ¨Tribilín¨ Rodríguez, así como por siete jóvenes aguascalentenses


+ La ciudad entera vibró y la actividad se paralizaba, gozando de manera increíble los dos títulos que le brindamos y reitero, no eran grandes sueldos, recuerdo que el primero que me dieron de mil dólares, 12,500 pesos mensuales, pero eso, nos dice sonriendo, ¨me valía madre¨, lo que me importaba era estar de titular en ese gran conjunto que hizo una historia, defendiendo su playera con gran amor



HERIBERTO BONILLA BARRON

PRIMERA DE tres partes



El verdadero triunfador es un guerrero, pero un guerrero que lucha, en silencio y con enemigos que están dentro de sí mismo, el verdadero triunfador conoce su propósito, describe sus metas y lucha por objetivos concretos, es un estratega y un táctico a la vez.

El triunfador no pierde energía, ni tiempo; no desperdicia su vida en fantasías que llevan a la frustración, hace lo que piensa, expresa lo que siente, toma decisiones y avanza, sus palabras tienen amor, fuerza, sabiduría y poder, tal y como lo demuestra en la larga charla con FUERZA AGUASCALIENTES, el legendario Rubén ¨Ruby¨ Alcalá, quien fuera el capitán de las verdaderas, las campeonísimas Panteras de Aguascalientes.


Y no duda en afirmarnos que un triunfador sonríe frente a la adversidad, camina rápido y lucha insistentemente por su propósito, nunca desiste, nunca se desanima y nunca se queja y eso, nos dice, nunca lo he hecho, he pasado momentos muy difíciles, me he raspado las rodillas, pero aquí estoy, de pie, teniendo éxito y sonriéndole a la vida.

La charla telefónica, que nos llevó mucho más de una hora, para recordar las hazañas de las Panteras, al acercarse el 50 aniversario de su surgimiento, fue la de dos amigos, dos compañeros que se reencontraron con enorme gusto y en ella Ruby nos dijo que el verdadero triunfador eligió el triunfo como camino, y el triunfo lo eligió como discípulo.

Yo tomé la decisión: el éxito será mi destino, de allí que nunca, por ningún motivo, se traiciona ni traiciona a su maestro, menos mi camino, mi sueño y mi ideal, de tal manera que puedo decir que todo lo que he logrado en mi vida fue por el basquetbol y por mi deseo inquebrantable de superación, además de que conté siempre con el apoyo invaluable y extraordinario de mi querida esposa, Silvia Espinoza.


Ruby nos dice que su vida ha tenido de todo y le ha enseñado que el hombre de bien y el triunfador no lastima ni hiere a los demás, no responde la burla, la envidia o la mentira, menos a la traición. triunfador es un guerrero de actitudes internas, no necesita combatir o competir con los demás, para vencer basta con la fuerza de su presencia, pues el verdadero triunfador es un hombre mágico.


Las nuevas generaciones no lo conocen, sin embargo estamos seguros que habrán oído hablar de él, ya que a mediados de los 70s, fue el capitán del equipo Panteras, el cual conquistó las hazañas más grandes en toda la historia de Aguascalientes, apoyado por jugadores increíbles como Lou Small, Marvin Brown, Walter McCowen y Alejandro ¨Tribilín¨ Rodríguez, así como por siete jóvenes aguascalentenses que escribieron páginas tan gloriosas que creemos que difícilmente alguien podrá repetir, es más se convirtieron en el mejor equipo mexicano de la historia y brillaron representando a México en el Mundial de Clubes ¨William Jones¨.


¿A casi 50 años de sus hazañas, qué fue Aguascalientes para ti?, le preguntamos.

Indiscutiblemente que fue un detonante en mi carrera, venía de un torneo nacional en donde fui el Novato del Año, lo que hizo que me llamaran a la Selección Nacional, aunque ya había participado en el CIMEBA, primero con los Diablos Rojos, en México, teniendo como entrenador al profesor Constancio Córdoba, tengo una foto de aquel entonces en donde estoy pelón tras haber entrado a la Escuela de Educación Física, estuve en dicho equipo pero puedo decir que de simple acompañante pues casi siempre estuve en la banca y lo mismo sucedió con los Regios de Monterrey, donde estaba Treto Cisneros y jugando para dicho club vine a jugar a esta ciudad, de la que me enamoré.



Tendría unos 17 años y meses después fui al Nacional de Primera Fuerza en Tepic, era novato y recuerdo que hicieron dos selecciones nacionales para mandar una a los Afroamericanos que se realizaron en Guadalajara en 1972 y allí se me acercó un joven de Aguascalientes para invitarme a jugar en Panteras, estaba con el ¨Tribilín¨ y le dijo, si tú quiere, también vente, son jóvenes y allí podrán desarrollarse, nos volteamos a ver y nos dijimos ¨por qué no, estaría bueno¨…. y aceptamos.


Venimos y no dudamos en firmar, solo pedimos que nos dejaran cumplir con la Selección que iba a jugar un torneo en Dominicana, volvimos y nos encontramos con alguien extraordinario, el profesor Rodolfo Reyna Soto, quien nos arropó muy bien y tuvimos la gran fortuna de encajar muy bien con Lou Small, Marvin Brown y Walter McCowen, formando un gran equipo que fue creciendo como una bola de nieve contando con el respaldo de unos siete jóvenes jugadores de Aguascalientes que luchaban en la duela como auténticos guerreros.


Yo siempre que jugué, dice Ruby, fui líder por lo que cuando llegué a Aguascalientes el profesor Reyna me dio la oportunidad de ser el capitán de ese formidable equipo, asumí el compromiso y debo decir que crecí muchísimo en mi juego y cómo no iba a hacerlo si tenía a mi lado a enormes estrellas, por lo que nos enamoramos de la playera y tan es así que voy a decir que la paga era muy pobre, sin embargo eso ni nos importaba, nos hicimos una familia y todos nos matábamos en la cancha por lograr el triunfo, lo que hizo que Aguascalientes entero se nos entregara.


Recuerdo con enorme gusto que cuando Panteras jugaba prácticamente se paralizaba todo Aguascalientes y la canchita del mercado era insuficiente y tú Heriberto, junto con tu papá don J. Cruz Bonilla, eras parte de esa gran familia en donde estaban dirigentes como Juan García, Rafael Ponce de León, Bejarano, la ¨Muerte¨ Oropeza y el ¨Loco¨¨ Leyva, entre otros, así como los siete grandes muchachos locales que estaban con nosotros.

No sé, Heriberto, si recuerdas que Aguascalientes no solo hizo historia por sus Panteras de aquella época, sino porque aquí en 1931 surgió la Federación Mexicana de Basquetbol, y eso es algo que debe llenar de orgullo a su gente..


Aguascalientes, agrega Ruby, era basquetbolero y más cuando le presentaron un equipo de garra y tan espectacular como Panteras, cómo no recordar que nos tirábamos de clavado por la pelota, peleando con garra y todavía tengo grabado en mi mente cuando corté, en 1973, las redes de los aros, el gran trofeo de los campeones, algo que fue para mí un sueño increíble, imagínate, era un novato y estaba de capitán al lado de auténticos monstruos del basquetbol.


Ruby se emociona y al otro lado de la línea telefónica pareciera estar reviviendo esa época cuando nos dice que formamos, todos, incluidos tu papá y tú que nos acompañaste a todas las giras, una gran familia, sin dejar de lado a esos grandes hombres que contribuyeron con su dinero para formar a un grupo doméstico que es el que más satisfacciones ha brindado a Aguascalientes en toda la historia.

La ciudad entera vibró y la actividad se paralizaba, gozando de manera increíble los dos títulos que le brindamos y reitero, no eran grandes sueldos, recuerdo que el primero que me dieron de mil dólares, 12,500 pesos mensuales, pero eso, nos dice sonriendo, ¨me valía madre¨, lo que me importaba era estar de titular en ese gran conjunto que hizo una historia que a nivel nacional se ve muy difícil que alguien logre igualar.


El Ruby en todo momento da crédito a los jugadores locales, entre los que estaban Miguel López, José Luis ¨Cáscara¨ de la Cruz, Roberto Robledo, ¨Pollo¨ de Alba, entre otros y afirma que sin ellos nada hubiera sido posible.

Rubén, que cuando llegó a Panteras impresionaba con su look a la afro, era un novato que casi de inmediato se convirtió en una gran figura y no solo de Panteras sino de todo el CIMEBA, señalando que lo mismo ocurrió con el ¨Tribi¨ Rodríguez y eso, admite, se debe a la confianza que nos dio el profesor Reyna y luego al gran respaldo que tuvimos en Small, Marvin y McCowen, quienes tenían una calidad verdaderamente increíble.


Cuando nos embalamos, lo hicimos colectivamente, no había envidias ni protagonismo y cada uno hacíamos la función que nos correspondía, por lo que fuimos invencibles, cómo no recordar que a los Dorados le ganamos en su misma casa con figurones como Raúl Palma, Chuy García, Asiaín y todos los monstruos del basquetbol nacional, a los que humillamos hasta en dos ocasiones y de visitantes, para que no se les olvidara,

Todo eso agrega, es algo que tengo muy grabado en mi corazón, haber participado en ese gran equipo es algo que nunca olvidaré en mi vida, así como el haber llegado a Aguascalientes en donde la gente me arropó como si fuera de casa, por lo que no tengo palabras para agradecerle por eso a todos los socios que hicieron posible que surgiera Panteras así como a mi querido profesor Reyna.



Recuerda Ruby al ¨Piojito¨ Quiroz, a Genarito –qepd- y a muchísimos amigos que dejó y que todavía viven, afirmando que en su corazón siempre va a estar Aguascalientes y el cariño de su gente. Tú, nos dice, fuiste parte de esa gran familia, recuerda nuestros larguísimos viajes en un camioncito que hoy daría risa, eran unas verdaderas aventuras y el enfrentarnos de visitantes a unos y otros y ganarles, como olvidar que en una final eliminamos a los Lechugueros de León y luego al Santos de San Luis, equipos que tenían un enorme potencial económico por lo que tenían a grandes figuras y como entrenadores a Gustavo Saggiante y a Lester Lean.


Habla Ruby de todos los grandes monstruos del basquetbol nacional y con orgullo dice, y a todos los derrotamos en buena lid, por lo que nos ganamos un gran respeto y por ello es que representamos a México en el Mundial de Clubs ¨William Jones¨ que se realizó en la capital del país en 1974.


Nunca, le dijimos, habrá otro como Small, como Marvin o como Ruby, ¿qué nos dices?

Bueno es difícil comparar épocas, pero en lo que nos tocó a nosotros fuimos los jugadores insignia de aquella época cuando el basquetbol era colectivo y de abolengo, de garra y de pasión, de tal manera que para nosotros en Panteras, el sueldo quedaba en segundo plano, el amor por la camiseta lo era todo e inclusive no dudábamos hasta en terminar a golpes algunos juegos, eso, agrega, es lo que nos distinguía de todos los demás equipos, el amor a los colores y a Aguascalientes.


Haber jugado con Panteras me hizo lograr tal crecimiento que ni yo mismo lo había soñado y menos me lo creía, fui capitán en todos mis equipos y selecciones, logré varios títulos pero los logros que tuve con Aguascalientes, haber sido el capitán y alternar con enormes figuras, fue algo increíble y más porque a mí me tocaba armonizar y orquestar al equipo, de tal manera que solo puedo decir que los astros se alinearon para que ocurrieran tantas hazañas.


¿Panteras tenía tal calidad que hasta solo se manejaba?, eso es lo que han dicho algunos, le comentamos.

Quienes así piensan no saben lo que es el basquetbol, el profe fue el cerebro de este equipo de época y yo en la duela es el que le hacía segunda, por lo que puedo decir que Ruby Alcalá detonó y se hizo figura en Aguascalientes, por lo que puedo decir que esto fue un antes y un después, lo que me condujo a ser el capitán de la Selección Nacional.

¿Cómo describirías a sus compañeros, como era el ¨Tribilín¨?


Un jugador irreverente, joven, impetuoso y muy habilidoso, con las características propias de un guerrero, teníamos, dice, 19 años, la edad en la que detonas o te quedas, prueba de ello es que en la historia de la humanidad los guerreros se graduaban a los 19 años.

¿Y Marvin?.. Un jugadorazo con un gran corazón al igual que los demás, con un espíritu de servicio para el colectivo y con un gran amor por la camiseta, pocas veces en mi vida tuve de compañero a alguien como él en un equipo como Panteras.

¿Y de Lou Small que nos dices?. Un jugador fuera de serie que no jugó en la NBA por cosas del destino, estaba al tamaño o mucho mejor que John Lucas, quien luego brillaría a ese nivel, yo nunca ví a un jugador que pudiera hacer lo que hacía Small, un auténtico fenómeno al que gozó la gente de Aguascalientes.


¿Y McCowen?, bueno era el más discreto, sin embargo hacía de todo muy eficientemente y todavía recuerdo un juego contra Chihuahua, era el definitivo, faltaban 3 segundos y perdíamos por un punto, me fui a sacar de banda y entonces el profe Reyna me dijo que se la diera a Small o a Marvin, no había de otra, sin embargo eran rodeados hasta por dos, y entonces volteo y veo a Walter en el tiro libre que con los ojos me decía ¡dámela, dámela!

Si la di, se levantó, tiró, anotó y ganamos, fue algo increíble.



Apenas el sábado pasado en la video conferencia que tuvimos por zoom, le recordé esa anécdota a Walter y nos volvimos a emocionar con ese momento que es auténticamente inolvidable, por cierto, dijo, hace unos días fue operado de la próstata Luis Torres, quien ayer viernes recayó y fue ingresado al hospital, por lo que a través de FUERZA AGUASCALIENTES pido que hagamos una oración para que Dios lo proteja.


Hablamos largo y tendido sobre cómo perdieron el tricampeonato en 1975 en la casa de los Dragones de Tijuana, de sus incorporaciones a otros equipos del CIMEBA y de su participación con la Selección Nacional en la Olimpiada de Montreal en donde se hizo presente la envidia y los deseos de riqueza de los directivos del basquetbol mexicano, así como de la gran corrupción, inclusive en Aguascalientes, que es la que tiene hundido al deporte mexicano, pero de eso hablaremos en la edición del próximo martes.


Mientras tanto tras este gran diálogo con Ruby Alcalá, reafirmamos que el propósito del triunfador, realmente no es una meta intermedia, sino el propósito final, que sólo se alcanza al conquistar las últimas vallas que tienes que trascender, las que te separan de la victoria.

Por lo tanto victoria es el triunfo final, al cual no se llega luchando ni combatiendo.

El camino al éxito es la acción, el camino a la victoria es la pasión; el camino femenino al triunfo. Pasión es acción pacífica, es meditación, victoria es la paz que sólo llega a aquel que está en silencio


Victoria es llegar a casa, volver al seno del universo.

El triunfador transparente, como Rubén ¨Ruby¨ Alcalá sabe lo que quiere, busca el propósito más grande de todos los propósitos: la libertad, el sueño de los sueños, la meta de las metas, el triunfo de los triunfos, es decir la victoria real.

No existe una palabra más grande en el universo que la palabra Libertad. No existe un deseo más grande y poderoso en la humanidad que la Libertad.

La Libertad es el auténtico propósito, es el triunfo sin lucha, sin competidores, sin oponentes, sin opiniones discordantes.


La Libertad es el triunfo real, sin ataduras y apegos, sin remordimientos, sin daño, sin miedo, sin maldad, sin desesperación, sin esfuerzo, sin necesidad, ni mentira.

Libertad es tiempo sin obligación.

Libertad es el propósito del hombre.

(CONTINUARA EL MARTES)

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