LA ENTREVISTA Con algo que es tan delicado no se puede jugar


El exorcismo

+ El sacramento del bautismo es un exorcismo y todos los curas lo dan; el Diablo existe, pero su presencia no ocurre adueñándose de las personas y se requiere de un vasto proceso de investigación se necesitaría para que la Iglesia lo aceptara


HERIBERTO BONILLA BARRON



La mente del hombre es la que está llena de miedos y temores, en la mayoría de las veces infundados. Quienes se dejan sugestionar por todo lo que se dice son los que creen en que los muertos reviven, que los fantasmas existen y forman un mundo de terror en el que en ocasiones se hace necesario un exorcismo. El hombre es víctima de su propio miedo y de su mente y esto no es de ahora, viene desde que el hombre fue creado por el Todopoderoso.


Para muchos es una invención de gente de mente débil.

Para otros, es algo verídico porque lo han vivido.

Es, dicen las personas mayores, algo tan cierto como nuestra existencia.

Desde siempre el hombre ha sentido temor, pero también se ha fascinado con los hechos sobrenaturales. La Iglesia misma los rechaza y niega su existencia, aunque no sólo acepta, sino que afirma que el Diablo, Luzbel o el "Chamuco", como quiera decírsele, existe. Y sin embargo a su amparo surgen muchas mentiras que luego al paso del tiempo se van haciendo historia oral y con ello leyendas.


Lo único cierto es que el verdadero infierno, el peligro tangente, la angustia y quizá hasta el purgatorio mismo se vive en esta vida, no en la muerte.

Bien dicen que hay que tenerle más miedo a los vivos que a los muertos.

Es en esta vida y no en el mundo de los muertos en donde el hombre encuentra el infierno. Es en vida donde la humanidad enfrenta los retos más grandes que nos ha impuesto el Todopoderoso.


El mundo de los muertos está lleno de misterios del que se dicen tantas cosas, del que se habla, del que se rumora y para muchos, quienes hablan de aparecidos, algo que es aterrador, pero para la mayoría, un mundo al que si bien se le teme, se le respeta. Un mundo al que todos, tarde o temprano, habremos de llegar. El padre Artemio Ortiz, párroco de Villa Hidalgo, dice contundentemente a FUERZA AGUASCALIENTES que en esta Entidad, al menos desde que tiene uso de razón, no han existido casos de exorcismo.

Le molesta tocar el tema, -porque es algo muy serio que tiene que documentarse y tratarse muy a fondo-, nos dice.


El señor Obispo es el indicado para decir la postura oficial de la Iglesia, es algo muy delicado y que sin embargo se ha prestado a muchas mentiras, a un "manoseo" que no tiene razón de ser. Es tal la insistencia platica -y no como algo oficial-, que el exorcismo sí existe en la Iglesia Católica y afirma: El exorcismo en sí es el bautizo. Pero se dice que hay todavía otro más, el que se le practica a una persona que presuntamente está poseída por un ser maligno, le inquirimos.



Cuando se comprueba que una persona está verdaderamente poseída por espíritus malos, indignos y demoníacos, entonces el Obispo nombra a un sacerdote para que lleve a cabo el exorcismo. Este acto tiene su rito y es muy especial, no cualquier sacerdote está capacitado para llevarlo a cabo. Solamente en el bautismo, nos dice, hay una oración de expulsión que todo sacerdote la realiza. e afirma que en Aguascalientes, le dijimos, hay dos sacerdotes que practican el exorcismo, uno el que está en el templo del Espíritu Santo y otro más en el de Ciudad Morelos.


No, dice rotundamente.

No hay sacerdotes comisionados para tal efecto.

Hay algunos a los que se conoce como "Carismáticos" y ellos son los que oran por los enfermos, quizá les unten el cuerpo con algún aceite, pero eso de ninguna manera es un exorcismo. Estas pudieran ser personas paranoicas, nerviosas, débiles mentales que lo único que necesitan es cariño y afecto, pero eso no significa un exorcismo.

Es entonces cuando el Padre Artemio afirma que no tiene conocimiento alguno de que en Aguascalientes se haya dado un verdadero caso de exorcismo.


Mira, nos dice, platicaba el Padre Romo, que siendo muy joven, participó en uno que practicó a una persona en un rancho muy cercano a Loreto y ese es el único caso del que tengo referencia, pero de ello ya pasaron muchísimos años. No, no es fácil afirmar que alguien está poseído por el Demonio, eso es algo sumamente grave que ni siquiera debería de mencionarse y si en verdad -muy remotamente- pudiera aceptarse es porque la Iglesia lo estudió muy a fondo, participando psicólogos, psiquiatras y diversos especialistas.


Este estudio es muy largo y complicado y si al final sale positivo, lo que hasta el momento no ha sucedido en Aguascalientes, entonces el Obispo nombraría a un sacerdote para que practicara el exorcismo. Todo lo que se diga al respecto, de que aquí se han dado casos, dice, no son más que habladurías y de gente que quiere hacerse notar. Con algo tan delicado no se puede jugar. No desconozco que hay muchos supuestos, pero todo son puras invenciones porque, repito, la Iglesia no tiene conocimiento de ningún caso concreto.


Es entonces cuando afirma que "El Diablo existe y -anda en friega-, pero afortunadamente Dios lo tiene bien controlado".

El exorcismo, la posesión diabólica en Aguascalientes es algo muy serio con lo que no se debe jugar, dice luego el Padre Artemio.

Para la Iglesia Católica es el ritual del bautismo, es la expulsión de demonios en donde se pide la liberación del espíritu del pecado original. Es el ritual mediante el cual se le demanda a Dios que dé salida al Demonio.


Eso es un exorcismo.

Lo de la posesión diabólica como se quiere manejar en el cine, en la televisión y a través de la historia oral son invenciones de gente que quiere hacerse notar.

Luego dijo que cuando se han presentado algunos casos de presuntas posesiones, resulta que son casos de enfermos mentales o de gente que hizo algún mal y luego tiene remordimientos y piensa que algún espíritu maligno se posesionó de su cuerpo, lo que no es verdad.


13 visualizaciones0 comentarios