Es tiempo de acercarnos a Dios: Juan Rodríguez Martínez


¡Feliz Navidad!

+ Al acercarse la Noche Buena pienso, dice el Rector del CESEA, que la vida y la salud son lo más sagrado que tenemos y debemos apreciar, lamentablemente he visto a muchos que no piensan así y se van a la aventura, al ahí se va o bien se suicidan, cuando la vida es tan maravillosa, que para mí lo es todo, es espíritu, es alma, es algo muy maravilloso con lo que Dios nos ha bendecido, dice


HERIBERTO BONILLA BARRON



La Navidad suele ser una fiesta ruidosa, sin embargo a través de FUERZA AGUASCALIENTES a propósito de la ya muy próxima Noche Buena, quisiera decirle a toda nuestra gente que nos vendría bien un poco de silencio, para escuchar la voz del amor y acercarnos más a Dios, afirma el licenciado Juan Rodríguez Martínez, Rector del Centro de Estudios Superiores del Estado de Aguascalientes, con el que dialogamos no como tal sino como el ser humano sencillo y franco que es, uno que ha logrado ganarse el respeto y cariño de muchos.


Y no, no estamos quedando bien ni queremos hacerlo porque no nos interesa, ni tampoco este reportaje es pagado, lo hicimos porque quisimos adentrarnos en el corazón de un hombre sin doble personalidad -como la mayoría de nuestros funcionarios- y que sin cortapisas acepta que nuestra Entidad enfrenta todavía muchísimos rezagos, por lo que esta Navidad para miles de familias pudiera ser triste pues no hay recursos y la esperanza pareciera flaquear.


Juan Rodríguez Martínez dijo a FUERZA AGUASCALIENTES, quiero decirle a toda la gente como dijera hace algunos años el Papa Francisco: La Navidad eres tú, cuando decides nacer de nuevo cada día y dejar entrar a Dios en tu alma.

El pino de Navidad eres tú, cuando resistes vigoroso a los vientos y dificultades de la vida.

Los adornos de Navidad eres tú, cuando tus virtudes son colores que adornan tu vida.

La campana de Navidad eres tú, cuando llamas, congregas y buscas unir.


Eres también luz de Navidad, cuando iluminas con tu vida el camino de los demás con la bondad, la paciencia, alegría y la generosidad. Los ángeles de Navidad eres tú, cuando cantas al mundo un mensaje de paz, de justicia y de amor. La estrella de Navidad eres tú, cuando conduces a alguien al encuentro con el Señor. El regalo de Navidad eres tú, cuando eres de verdad amigo y hermano de todo ser humano.


La tarjeta de Navidad eres tú, cuando la bondad está escrita en tus manos.

La felicitación de Navidad eres tú, cuando perdonas y restableces la paz, aun cuando sufras. La cena de Navidad eres tú, cuando sacias de pan y de esperanza al pobre que está a tu lado. Tú eres, sí, la noche de Navidad, cuando humilde y consciente, recibes en el silencio de la noche al Salvador del mundo sin ruidos ni grandes celebraciones.

Tú eres sonrisa de confianza y de ternura, en la paz interior de una Navidad perenne que establece el Reino dentro de ti.


Todo esto sería, nos dice, lo que quisiera decirle a Aguascalientes en esta Navidad, a esa gente que a veces se siente impotente ante tantas injusticias y tantas crisis, recordándoles que el arribo del Niño Dios, debemos de verlo más que como un símbolo de la esperanza para una vida mejor, como un motivo para vigorizar la unidad de nuestra familia, nuestra paz interior y que la magia de esta fecha penetre en el corazón de todos, con la seguridad de que donde está Dios no falta nada.


Con Dios todo, sin él, nada, afirma contundentemente el licenciado Rodríguez Martínez, que volvió a dialogar con FUERZA AGUASCALIENTES con motivo de la próxima Noche Buena y no, de ninguna manera le tembló la voz para aceptar que es un hombre profundamente católico que agradece en todo momento las bendiciones que Dios le brinda y la principal, agrega, es la de tener salud, pues sin ella todo acaba.


La charla, sumamente cordial y emotiva, se dio en sus oficinas y se prolongó por buen tiempo y tras terminarla una vez más ratificamos que Juan Rodríguez Martínez, a diferencia de otros funcionarios y riquillos, es un hombre muy sencillo para el cual no existe el ego y sí una enorme preocupación tras saber el sufrimiento de miles de familias que están en la pobreza o miles de personas que se encuentran sin empleo, viviendo un presente nada grato y un futuro nebuloso, y eso, agrega, lamentablemente es algo que cotidianamente veo.



En esta época tan hermosa quiero decirle a toda nuestra sociedad a través de FUERZA AGUASCALIENTES que invitemos al ¨Espíritu de la Navidad¨, para que ese deseo de paz y amor que todos llevamos dentro, para que cuando lleguen las 12 de la noche del próximo día 24 abracemos fuerte esos recuerdos y demos un beso a todos nuestros familiares, amigos y hasta la ausencia de aquellos que se nos han adelantado en el viaje que todos estamos destinados a hacer para llegar hasta donde se encuentra nuestro padre Dios.

Por ello, dice el licenciado Rodríguez Martínez, a quienes esta Navidad sienten la soledad, les propongo cargarnos de recuerdos, y tal vez si se animan, sólo tal vez, escribir sobre ellos y desde hoy no se olviden que yo también estaré en el corazón de ustedes con este mensaje y ustedes en el mío, por lo tanto ya somos dos, entonces quienes han perdido a un ser querido pueden estar seguros de que ya no están solos.


Sin dejar de vernos directamente a los ojos, nos responde a la pregunta que le hicimos: ¿cómo pasa el día de la Navidad?

Bueno, todo el día con mis amigos y luego con mis hijos, Ulises, Iván, Enoch y Joanna, así como con mis tres nietos, a los que disfruto como nunca y voy a darle gracias a Dios por darnos la oportunidad de seguir con vida y a pedirle que me ilumine para ser cada día un mejor hombre de bien y una persona que sabe responder cabalmente a la responsabilidad que se me ha conferido al frente del CESEA.


Hoy, agrega, es la era de la tecnología y de muchas cosas diferentes, no obstante ahorita en este reportaje estoy volviendo a mi niñez y claro que recuerdo que mi gran ilusión era que el Niño Dios me trajera un carrito, sin embargo creo que me he de haber portado mal porque nunca me lo trajo, lo que nos dice con una sonrisa muy pícara.


Las calles el día 25 se inundaban de niños que disfrutaban como nunca sus juguetes y dábamos gracias al Niño Dios por habernos premiado.

Cuando uno tiene este tipo de recuerdos, ¡híjole mano! valora uno más la vida, ¿por qué? porque muchas veces uno le da más valor a cosas superficiales y a las cosas que son lo esencial no las tomamos en cuenta por lo que no sólo lo digo, sino más que nunca en esta época de Navidad, que soy un convencido que lo más importante es nuestra familia y tener salud, pues sin ella no hay nada.


Hoy lamentablemente debo admitir que muchos se dejan llevar por lo material, por el ego, por la fama, por el poder y por tantas cosas que te pueden desviar de lo que es el camino de Dios, por lo que creo que si no valoras realmente lo que tenemos entonces estamos mal, afortunadamente y no lo digo por presumir, mis padres me enseñaron lo que es el valor de la familia y por lo tanto constantemente estoy dándole gracias a Dios, primero por la salud, pues si no la tengo ¿de qué me serviría el poder o la riqueza?, y en segundo lugar, porque tengo una familia muy unida y miles de amistades.


Juan Rodríguez Martínez disfruta de su taza de café y al observarlo vemos al ser humano que estábamos buscando, no al funcionario falso e hipócrita que dibuja escenarios irreales o al político que promete y nunca cumple, no, nos mostró el rostro de un hombre de éxito que está preocupado por la educación, pero también por su familia y las serias amenazas que como sociedad estamos enfrentando, entre ellas la del COVID.


Y con voz fuerte y segura nos dice: aprovecho este diálogo con FUERZA AGUASCALIENTES para decirle a la gente que la vida hay que vivirla intensamente, minuto a minuto y para eso debes disfrutar de tus hijos, tu esposa y todos tus familiares porque de lo contrario va a llegar un momento en que te vas a arrepentir ya que no podrás hacerlo porque, como dice Julio Iglesias, ¨me olvidé de vivir por tratar de ser en todo en el primero¨.


Y es que, agrega, algo que nadie puede hacer es retroceder el tiempo y para dimensionar esto de lo que estoy hablando hay que vivir la vida, pues cuando eres un niño nada te importa y las crisis ni te pegan porque crees que es una obligación de tus padres darte todo y en cierta forma así es.


Ya de adolescente, la cosa cambia, tienes novia, buscas la ropa y zapatos de marca y aunque se oiga mal en decirlo, todo te vale, como ocurre con los muchos jóvenes de la actualidad que sólo piensan en andar de antro en antro.

Cuando el hombre llega a formalizar un matrimonio es entonces cuando las cosas las ve muy diferentes y más cuando va teniendo hijos, entonces va sentando las bases y la vida comienzas a verla desde otro punto de vista y se encuentras que no es color de rosa como se llegó a pensar, sino que está llena de espinas.

La vida me ha enseñado a valorar realmente todo lo que he hecho y entonces sí te haces el propósito de no cometer los errores de antes.



Todo ser humano siente la necesidad de amor, el niño quiere experimentar los tiernos detalles del amor de sus padres en todo aquello que él necesita; el joven quiere encontrar el verdadero sentido de su vida fundamentada en el amor; el hombre y la mujer maduros, necesitan experimentar las muestras del verdadero amor entre ellos para soportar el peso de sus fatigas, para dar sentido a sus trabajos, para alimentar la rutina de lo ordinario, para luchar por los nobles ideales y los ancianos, para sentir el gozo de haber luchado con firme tesón por los grandes ideales y ver cumplidas sus esperanzas


Así las cosas en esta Navidad, dice el licenciado Juan Rodríguez Martínez, hay que tener la sensibilidad para valorar todo eso y luchar con fe, unidad y mucho amor por superar las crisis que enfrentamos cotidianamente.

Muchos piensan que el dinero o el poder es lo máximo, sin embargo yo pienso todo lo contrario, mi familia y mi salud son lo máximo.


Sin embargo también pienso lo mal en que muchos estamos en que renegamos de cosas tan triviales como que se me hizo tarde para llegar al trabajo o porque no tenemos para comprarte los tenis de marca o para irte a la playa, cuando eso no es nada ante tanta pobreza y desesperación que se aprecia en las colonias y en las comunidades, en donde hemos ayudado a muchas personas con prótesis, transformándoles la vida de la noche a la mañana.


Hoy en esta Navidad quienes tenemos la dicha de tener salud, hay que sentirnos bendecidos y darle gracias a Dios porque la tenemos.

Hay que pensar en lo que darían las personas que no pueden caminar, que no pueden ver o simplemente no tienen ni para comer y ante esto es cuando yo valoro más la vida.

Así las cosas al acercarse la Noche Buena pienso que la vida y la salud son lo más sagrado que tenemos y debemos apreciar, lamentablemente he visto a muchos que no piensan así y se van a la aventura, al ahí se va o bien se suicidan, cuando la vida es tan maravillosa, que para mí lo es todo, es espíritu, es alma, es algo muy maravilloso con lo que Dios nos ha bendecido.


Y al estar hablando así para los lectores de FUERZA AGUASCALIENTES, quisiera que no sólo en esta Navidad, sino en todos los días del año existiera amor y felicidad y aquí podría decir que he visto a personas que tienen muchísimo dinero y no son felices, por lo que ratifico que el dinero no te da la felicidad, te puede ayudar en muchas cosas pero no te garantiza ser feliz, por lo que soy un convencido de que vale mucho más tener salud y amor en todos los aspectos, así como a tu familia y al prójimo, que cualquier fortuna.

Lamentablemente muchas veces eso no lo valora uno debidamente y creo que nadie es tan rico para que no necesite de otra persona y nadie es tan pobre que no pueda dar algo y al decir esto basta con que te puedan dar un abrazo o decirte muchas felicidades, o brindarte una expresión de cariño y ternura.


Uno de mis grandes deseos, agrega el licenciado Rodríguez Martínez, es que en esta Navidad no existan ni odios, envidias, corajes, ni rabia, por el contrario que la paz y el amor impere en cada corazón de todas las personas de Aguascalientes, que gocen intensamente de una paz interior que sólo Dios nos puede brindar y ojalá, como lo he dicho en otras ocasiones, que esto fuera por siempre y no sólo en la época de Navidad y si así fuera soy el primer convencido en que el mundo sería muy diferente al que estamos viviendo con un sin fin de crisis, depresión y desesperanza.


Deseo que este mensaje de Navidad llegue también a aquellos que se han olvidado que son hijos de Dios y han endurecido su corazón por la ambición del dinero, del poder político a través de la extorsión, del robo, del secuestro, del asesinato, porque ese no es el camino que nos enseñó Jesucristo el Hijo de Dios que ha venido a este mundo para salvarnos y hacernos felices amándonos como hermanos.

Mi deseo es que también ellos puedan vivir en plenitud el gozo de la Navidad.

Recuerden, agrega, que Dios es amor y nos espera a todos para retomar nuevamente el camino de los hijos del Todopoderoso.


Creo, dice a FUERZA AGUASCALIENTES, que hay que prepararte para ser y para estar, pero también para no estar y no ser.

Quisiera completar mis deseos de Navidad, deseándole a la gente que la disfruten con amor, unidad y paz, que existan también armonía y reconciliación, para tener un mejor Aguascalientes.


El amor todo lo espera y la espera esperanzada ama, desea un futuro mejor, que cesen los gritos de los desesperados.

Porque hay que reconocer que muchos han perdido la esperanza.

Su grito ha durado tanto que su garganta ha quedado seca y la esperanza ha desaparecido de su horizonte.

Por eso en estas fechas navideñas, aunque no sólo en ellas, el hombre tiene que ser portador de esperanza, un transmisor de esperanza.

Una esperanza confiada y amorosa.


Una esperanza comprometida capaz de ir transformando este mundo que nos oprime y nos agobia, dice el rector del CESEA, al darnos el abrazo navideño.

Y nos levantamos, la charla había concluido y antes de dejarlo nos dijo: quiero decirle a nuestra gente de Aguascalientes que la Navidad es también una luz que ilumina el camino de la humanidad, que muchas veces camina bajo las tinieblas de la injusticia, de la inmoralidad, del egoísmo, de los rencores, de las venganzas, de las guerras fratricidas, por lo que creo que el mundo necesita de esta luz para caminar con paso firme por el camino del amor, la paz y la unidad.

¡Feliz Navidad para todos en Aguascalientes!

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