En el 445 aniversario de la fundación


Aguascalientes y la Independencia


+ De convertirse en una simple Villa de paso en 1975 adquirió el rango de Ciudad en marzo de 1816


ALDO BONILLA CHAVEZ



Octubre es un tiempo más que especial para Aguascalientes ya que es cuando se celebra el aniversario de la fundación de la ciudad y esto ocurrirá el próximo día 22, cuando se festejarán por todo lo alto los 445 años de lo que fue la Villa de las Aguas Calientes.

Ahora bien, acabamos de pasar a septiembre, el mes de la Patria y hay que destacar que cuando estaba en marcha la guerra de la Independencia, Aguascalientes dejó de ser una simple Villa, un poblado, ya que allí se le elevó al rango de Ciudad.


Es algo que pocos saben, vamos, ni siquiera en las aulas escolares, es un pasaje que FUERZA AGUASCALIENTES abordará luego de la plática con el licenciado Enrique de la Torre Paz, Director de Comunicación Social del Municipio, quien nos comenta que durante la lucha contra los españoles, Aguascalientes dejó de ser una simple Villa de paso, la Villa de la Asunción, para convertirse en una ciudad que hoy llena de orgullo a todos sus habitantes.


Originalmente esto fue el sitio de paso de las Aguas Calientes y luego en 1575 se le otorgó el rango de Villa, que es una característica significativa de toda situación geográfica.

¿Pero cómo, cuándo, quién le otorga el rango de Villa, que es el mayor título al que puede aspirar una congregación geográfica?

Aguascalientes era, nos dice Enrique de la Torre, la Villa de la Luz y la Alegría, de la Virgen de la Asunción.



Transcurre el tiempo y nuestro vasto territorio pertenecía a la antigua Nueva Galicia, que luego se desmembrara y se convierte en nuevas situaciones geopolíticas, que fuera habitada por los Chichimecas, los primitivos pobladores, origen y el ser de nuestros terrones, en sus múltiples manifestaciones étnicas, Caxcanes, Guamares, Zacatecos, Guachichiles, etc.

Eran los amos y señores de esta vasta territorialidad, los Caxcanes, aguerridos todos, liderados por un gran personaje, Tenamaxtli, un famoso guerrero que traía de cabeza a los españoles.


Tuvo que pasar algún tiempo y la abrumadora superioridad en aquel momento, armas y gente, derrotan a sus fuerzas por dominar esta región.

Tenamaxtli, que vivía básicamente en la región de Nochistlán, cayó en la célebre guerra del Cerro del Mixtón, por lo que los ánimos se van apaciguando ante la falta del líder y todo esto se va gradualmente conquistando por los españoles.

Llegan entonces también los conquistadores de almas, frailes, capellanes y misioneros.

Y así los caminos reales se van adentrando, se van poblando y se van descubriendo vastos territorios contenedores de los insumos que requerían los conquistadores para mandarlos a la Madre España.


Y así, agrega Enrique de la Torre, llegamos a la Guerra de Independencia, con aquel despertar de Dolores, de aquel Cura connotado, de aquel hombre que no soportó más tiempo ver la esclavitud a la que eran sometidos los mexicanos, por lo que junto con otros hombres destacados comenzó a gestar el Movimiento de Independencia que proclamó en septiembre de 1810 con su célebre "Grito de Dolores".


Aguascalientes, inmerso en esa Guerra de Independencia, era gobernado por don Felipe Terán, pariente de don Jesús Terán Peredo, juarista auténtico y puro, hacedor de tantas cosas que se oponen a otra corona, a la del Imperio que en su momento pretendió regir nuestros destinos Por el contrario, don Felipe Terán era un partidario acérrimo del conquistador. La historia cuenta que fue muy cruel en su mandato y que en nuestro territorio llegó a fusilar, incluso hasta por la espalda a insurgentes. Felipe Terán gobernó con auténtica mano de hierro lo que hoy es el estado de Aguascalientes.



Y progresó la mano dura, hubo algunos avances, y como bien se dice, no todo es ventaja, y es por ello que una ventaja acarrea desventajas.

Felipe Terán asumió el mando militar en Aguascalientes de 1814 a 1820 y seguía con el rango de Villa, fue la época en que el Rey de España era Fernando VII, y el Virrey de la Nueva España, Francisco Javier Venegas.

El vocero del Municipio dice que Aguascalientes se significó, en cierto modo, por su lealtad a la Corona Española, por su sumisión a los que en su momento conducían los destinos de nuestros terrones y obviamente por la gente que seguían a sus líderes o autoridades principales.


En Zacatecas, Diego García Conde era el mandamás y en esa época, en diciembre de 1814, hubo una petición para que Aguascalientes fuera elevada al rango de Ciudad, ya que por su posición estratégica era ya más que una aldea o un pueblo, incluso superaba ya a la capital tuza.


Las dimensiones habitacionales eran tal que justificaban en su momento que pasásemos de Villa a Ciudad, también esto traía como consecuencia el reconocimiento de parte de las autoridades conquistadoras españolas, virreinales, mayores atenciones, otorgamiento de facilidades para el comercio, el desarrollo social, económico, cultural, en fin.

Esta petición se le envía al Rey de España en noviembre de 1814, y es hasta marzo de 1816 cuando se otorga en Cédula Real el título de Ciudad de Aguascalientes.

En 1816 estábamos a la mitad del período de la Guerra de Independencia, que inició en 1810 y concluye en 1821.


Y de alguna forma el otorgarle el título de Ciudad, era un reconocimiento a la quietud aparente que tenía la población de Aguascalientes en ese maremágnum de algidez de la Guerra de Independencia, así como reconocimiento de lealtad hacia el Rey.

Lealtad entre comillas, afirma Enrique de la Torre, ya que eso es lo que trataba de imponer Felipe Terán utilizando para ello métodos sanguinarios.

En Aguascalientes como en todo México, agrega, la semilla de la Independencia ya estaba rindiendo frutos y la historia nos dice cómo el Cura Pablo José Calvillo abandonó los hábitos para encabezar a varios miles de indígenas honderos que se unieron a la causa de Miguel Hidalgo.


Fue un connotado integrante del Movimiento independentista y colaborador cercano del Padre de la Patria, quien luego, en tierras aguascalentenses, sería relevado del mando insurgente.

Aguascalientes, nos cuenta ya para concluir esta charla el vocero del Municipio, tiene mucho que ver en la Independencia y como ya se ha dicho, hay que recordar que durante ella dejó de ser Villa para convertirse en Ciudad, lo que decretó el Rey de España, Fernando VII.

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