El gran error de la sociedad: alejarse de Dios

En las garras del suicidio


+ Siempre, siempre habrá algo porqué luchar y vivir, por lo tanto no debemos dejar que la vida se nos escape de las manos, hay que luchar en todo momento por la felicidad, no hay que pensar tanto en el mañana sino en el hoy


ALDO BONILLA CHAVEZ



¿Qué es lo que nos está pasando como sociedad?, ¿por qué tanta gente se está quitando la vida en Aguascalientes?


Hoy ya no necesitamos sicarios para que vengan a matarnos, ahora nosotros mismos nos estamos matando y, lo que es peor, las autoridades y el Sector Salud pareciera que están cruzados de brazos y se dedican a observar, al parecer sin ninguna preocupación, como este terrible flagelo sigue dañando día con día a nuestra sociedad, esa que pareciera vivir en la desesperanza y lo peor, alejándose cada vez más de Dios.


Hay quien nos ha dicho que si criticamos a Martín Orozco porque no nos ha favorecido con un convenio de publicidad como a casi todos los Medios en Aguascalientes y podemos decir que nada más falso, nunca le hemos pedido ni un cinco y mucho menos un vaso de agua y si pareciera que lo atacamos, la verdad es que eso no es cierto, simple y sencillamente estamos diciendo la verdad, esa que muchos callan y que hace posible que el mandatario diga que en ¨Aguascalientes todo marcha de maravilla¨.


Sin embargo frente a esta terrible pandemia en FUERZA AGUASCALIENTES afirmamos que es bien cierto que no existe ser sobre la Tierra que no quiera ser amado.

Como también es cierto que no hay nadie que, aunque sea en un lugar recóndito de su mente, no haya pensado en las cosas que le gustaría hacer antes de morir.

Pero, frecuentemente uno se olvida de ellas, atareado en las obligaciones diarias, y otras veces la vida nos lleva en direcciones impensadas.


No obstante aquí habríamos de destacar que nunca, nunca es ni será tarde para encontrar la felicidad, a pesar de tantas cosas negativas que nos encontramos en este mundo convulso, porque sólo la felicidad es lo que nos dará un mundo mejor.

Es con todo y que hoy todo pareciera que no hay esperanza, principalmente para los que menos tienen, pues el rico se hace más rico y de los políticos ni se diga.

El ser humano antes de morir recorre varias etapas de negación pues es lógico que no acepta la noticia y no entiende que hay dos cosas bien ciertas, no se puede volver al pasado ni tampoco evitar la muerte. Es cuando surge la ira, enojo y hasta encono ante aquellos que tienen la oportunidad de seguir viviendo.


Negociación con Dios pues no comprende el porqué del llamado para tenerlo a su lado.

Depresión, esa que lleva a muchos a quitarse la vida y a vivir momentos verdaderamente terribles pues no asimilan la situación y piensan que ya nadie les puede ayudar.

Este recorrido muestra que el ser humano, tanto el que posee creencias católicas o no, es muy vulnerable.


Todo ser humano, rico o pobre, religioso o ateo, blanco o negro lo único que tiene seguro desde el momento que nace es que lo espera la muerte y su proceso de transformación.

Es por ello que cada persona decide cómo enfrentar su situación. Las adversidades son muchas, de todos colores y sabores, económicas, familiares, laborales, sociales y no se diga políticas. A diario, al menos en Aguascalientes, los Medios nos pintan una ciudad de ensueño, sin embargo en la realidad nada de eso es cierto.


Hay desempleo, miseria, corrupción y eso ha provocado que se incrementen no sólo los divorcios, sino los suicidios y que haya muchos niños de la calle. La realidad es pues sumamente cruel en este segundo semestre del 2019, sin embargo nunca es tarde para alcanzar los sueños. Nunca lo será para tratar de acceder a un mundo mejor, principalmente para nuestros seres queridos.


Y contrariamente a lo que muchas personas creen, si es posible cambiar de comportamiento y perspectiva frente a la vida, dejando atrás los pensamientos vacíos y acercándose a lo que verdaderamente importa en la vida: ser feliz.

Para llevar acabo nuestros sueños, anhelos, esperanzas y todo esto, solo para ser felices.

Mucha gente con el pasar del tiempo se pierde de su objetivo y se acostumbra tanto a su forma de vida que en ocasiones incluso, como dice Julio Iglesias, llega a olvidarse de vivir y lo único que hace es trabajar intensamente queriendo siempre ser el mejor para brindarle bienestar a su familia, sin embargo la mayoría de las ocasiones sin alcanzar la felicidad y la plenitud.



Por eso es necesario entender, principalmente en esos momentos en que nos sentimos perdidos y de que todo está en nuestra contra, que nunca es tarde para cumplir nuestros sueños. Siempre, siempre habrá algo porqué luchar y vivir, por lo tanto no debemos dejar que la vida se nos escape de las manos, hay que luchar en todo momento por la felicidad, no hay que pensar tanto en el mañana sino en el hoy.

La vida está aquí cada día cada mañana, cada respiro cada vez que pensamos y en este mismo instante podemos cambiar nuestra vida si queremos tomar un riesgo o una decisión para poder ser felices.


Desde decidir detenernos por un momento en un parque para respirar el aire fresco y despreocuparnos un poco de lo superficial de la vida, hasta emprender un viaje que siempre se soñó hacer.

La vida es más que solo vivir, es disfrutar es gozar es ser feliz de verdad.

Si nos esforzamos y cumplimos nuestros deberes nuestras responsabilidades y esto se hace para poder vivir, mas no vivimos para tener sólo responsabilidades.

Hay que reflexionar sobre lo que de verdad queremos.


Nunca se sabe que sucederá el día de mañana y si tú último día fuese mañana serias capaz de decir: “No me arrepiento de nada, estoy orgulloso y conforme con toda mi vida".

Por lo tanto, hay que recapacitar y pensar qué es lo que de verdad se quiere para uno, para nuestras familias y para los que nos rodean pues de nuestras propias decisiones dependerá tu felicidad.


Sin embargo hay que tener en cuenta que nada es para siempre.

Pero también es bien cierto, según la Iglesia, que la muerte nunca es un final, sino que siempre es un principio. Una muerte es una puerta que se abre, no una puerta que se cierra. Cuando comprendas que la vida es eterna, comprenderás que la muerte es tu ilusión, que te mantiene muy preocupado y, por lo tanto, te ayuda a creer que eres tu cuerpo.


Sin embargo, no eres tu cuerpo y, por lo tanto, la destrucción de tu cuerpo no te preocupa.

La muerte debería enseñarte lo que es real en la vida.

La vida enseña que lo que es inevitable no es la muerte, sino lo transitorio.

Lo transitorio, en este caso lograr la felicidad para tí, para tus seres queridos y para la sociedad en general es la única verdad.


Nada es permanente.

Todo está cambiando, en cada instante, en cada momento.

Por eso hay que tomar en cuenta que una vida mejor no se crea mediante la acumulación de bienes materiales, porque hay que recordar que el dinero no compra la felicidad y mucho menos nos salva de la muerte.


Casi todos lo saben, todos dicen que lo entienden, pese a lo cual sus vidas y las decisiones que toman y que los impulsan, tienen mucho que ver con esos bienes.

Se esfuerzan por tener cosas, trabajan por ellas, y cuando consiguen lo que quieren, nunca lo dejan ir, pero cuando la muerte está cerca se comprende que la riqueza no lo salvará y que su vida transcurrió sin la verdadera felicidad.

La razón de buscar, esforzarse, indagar, trabajar duro y tener éxito se torna totalmente diferente.


Cambió la razón de hacer algo, y con ello cambia igualmente el hacedor.

La razón se convierte en el proceso, y el hacedor se convierte en ser pleno.

Es necesario permitir que cada persona encuentre la paz en su interior.

Cuando encuentres la paz en el interior, descubres también de que puedes prescindir.

La ausencia de necesidad te libera del enojo.

El enojo es temor expresado.


Cuando no tienes nada que temer, no tienes por qué enojarte.

No te enojas cuando alguien no es amable, porque no tienes necesidad de que sean amables. No te enojas cuando alguien no es cariñoso, porque no tienes necesidad de que te amen. No te enojas cuando alguien es cruel, o hiriente o busca perjudicarte, porque no tienes necesidad de que se comporten en otra forma, y estás seguro de que no pueden dañarte, por lo mismo no te deprimas, al contrario, sé feliz y muéstrate sonriente, dales una "cachetada con guante blanco" a esas gentes negativas.


Cuando se te suprime el temor, se te puede despojar de todo lo demás y no sentirás enojo. Sabes en tu interior, instintivamente, que todo lo has creado y se puede crear de nuevo con un sólo objetivo: lograr la felicidad personal y la de tus seres queridos.


Cuando encuentres la paz interior, esa que te da la felicidad, ni la presencia ni la ausencia de cualquier persona, lugar o cosa, condición, circunstancia o situación, puede convertirse en algo que te deprima y te suma en un mundo de dolor y preocupación.

Así las cosas, aquí lo verdaderamente importante es que en todo momento, segundo a segundo hay que buscar la felicidad, no voltear al pasado ni a pensar en el futuro, hay que ocuparse del día a día para construir su felicidad.



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