CUENTO Misterio En Nueva York


POR GILBERTO CALDERON ROMO



NOTA DE LA REDACCION.- Los libros de humor del aguascalentense Gilberto Calderón Romo son auténticas joyas literarias que hay que disfrutar para dimensionar que la vida es para disfrutarse cabalmente y no para andar preocupándonos por tantas crisis que estamos enfrentando como sociedad y que nos tienen, a todos, con el ¨Jesús en la boca¨.

De esta manera estimado lector si aún no te has adentrado en su obra, y si quieres divertirte y soltar alguna que otra carcajada, te recomendados sus libros de humor, en los que habla de sus vivencias de niñez y juventud en Aguascalientes, así como de sus andanzas dentro del periodismo y del servicio público, por lo tanto claro que decimos que hay que darle una oportunidad a sus obras para encontrarle verdadero sentido a nuestra existencia.


Port lo tanto hay que señalar que a las probadas capacidades de Gilberto Calderón Romo como maestro, narrador, escritor y protagonista de una historia de vida extraordinaria y ejemplar, habrá que añadirle a partir de hoy que con sus escritos nos honramos a partir de ahora en tenerlo como un gran colaborador.


Habrá que destacar que decenas de trabajos literarios y periodísticos, poblados de una letra digna del humorismo más fino y agradable lo confirman. Apuntes filosóficos, agudas reflexiones políticas, vívidas descripciones de la canalla literaria, estampas académicas, pinceladas narrativas, descripciones de personajes –reales y ficticios–, detalles de la vida familiar, notas de lecturas, angustia creciente por la suerte de su obra (la escrita y la que está0 por escribir), atormentadas prosas del insomnio, divagaciones lúcidas y ociosas, recuerdos y previsiones, así es la vida de un gran escritor incomparable, de un hombre atento al mundo en fuga.


Libros, crónicas, reflexiones sobre el lenguaje y el estilo, nos hablan de la gran personalidad del licenciado, maestro y ex funcionario que es el querido Gilberto Calderón Romo, cuyos trabajos deben formar con justicia parte de la literatura universal y tan es así que su extraordinario libro ¨Suave Patria¨, se encuentra en la biblioteca del Congreso de los Estados Unidos, en Washington, donde es uno de los más solicitados.


MISTERIO EN NUEVA YORK


Los medios de comunicación se han venido ocupando durante las últimas semanas, del insólito caso de una chica que fue encontrada en Manhattan, Nueva York. Es una muchacha hermosa, de unos 19 años de edad con una sonrisa frutal y un cuerpo bien delineado, la cual ha llamado la atención por sus características personales.

Las empleadas del McDonald’s, fueron quienes la descubrieron ante una mesa del establecimiento a la hora de cerrar. Ella, en medio de la noche, miraba sorprendida al ventanal y se contemplaba a sí misma cual si fuera la primera vez que se viera: hacía muecas y gestos, sacaba la lengua, guiñaba un ojo y luego otro y manoteaba -Así lo ha de haber hecho la primera niña que se vio ante el espejo apacible de un lago – y descubrió que el cuerpo de uno es capaz de producir el cambio, el movimiento, lo que con el tiempo llegaría a ser la mecánica del cine.


El rostro de la nena recogía el destello de las luces de Times Square, el resplandor de los anuncios, el de los autos que pasaban, el del letrero de la Panasonic, los reflejos de las marquesinas, de las tiendas de aparatos eléctricos y de los cinematógrafos de medianoche, todo ello la divertía y le agregaba una luminosidad adicional a las enormes esferas de los ojos. Las camareras la percibieron absorta atisbando al infinito en el cristal y dudando, le hicieron indicaciones de que se había terminado el servicio, pero la mujer solamente les respondía con la candidez de su sonrisa en el semblante.



La joven parecía muda y al no dar señales de entender, requirieron a la policía a cuyas oficinas fue llevada. Los gendarmes hicieron intentos desesperados por comunicarse con ella sin conseguirlo; pronunciaron frases en distintos idiomas y ella se reía ante la desesperación de sus interlocutores. Dieron con un detalle curioso: al pretender tomarle las huellas dactilares, solamente quedó en el papel el trazo de unos grumos; sus facciones no encontraron correspondencia con los de los archivos policíacos, no había sido reportada extraviada ni se halló rastro suyo en los registros del servicio de inmigración.


Desconcertante fue notar que su ropa exhibía etiquetas de la tienda Macy’s

Así pasaron los días y la muchacha permaneció sentada en un rincón de la comisaría sin inmutarse y sin mostrar apetencia de alimentos. A todos los requerimientos de sus interrogadores, respondía con el despliegue de su brillante dentadura y haciendo visajes de amistad y gratitud. Los policías, curiosos, disfrutaban junto a ella y le dirigían guiños simpáticos entre cuchicheos y palmadas afectuosas.


Un reportaje basado en un informe de la autoridad, la describió: “Su mirada revela una aguda viveza y tiene un halo misterioso; genera un haz hipnótico y su cercanía proporciona una sensación de bienestar. Su ternura tiene efectos sedantes; el que se le aproxima, se llena de serenidad y siempre anhela regresar a ubicarse cerca y recibir el baño de oro de sus ojos esplendorosos.


“La piel es tersa –continua el documento- y su tacto tan dulce que se parece al de un felino con pelambrera de seda. Los científicos que poco a poco se han venido congregando para estudiarla de cerca, elaboraron diversas hipótesis; descartan su pertenencia a las especies animales, porque muestra signos de inteligencia y de capacidad de raciocinio. No entiende nuestros idiomas y tampoco se le ha podido comprender, salvo cuando utiliza las manos para señalar objetos y personas a las que parece reconocer y les dedica el embrujo de su mirar abarcador. Hace mohines de agrado o de disgusto y bate palmas en señal de aprobación. Igualmente sacude la cabeza provocando ráfagas sutiles de viento con la cabellera.


“Hay que hacer notar que la música suave la trastorna prosigue el reporte- parece absorberla con todo el cuerpo; al sentirla, se mece delicadamente, se pone de pie e intenta pasos de danza haciendo girar su corta falda con ondulaciones flotadoras; su cuerpo adquiere un aire de sutileza, de elasticidad, que la hace parecer que se transforma en un ser alado, etéreo. Es una total fascinación.


“La chica fue instalada en un departamento por cuenta de la oficina del Mayor. Mide 1.75 m. de estatura y es muy espigada. Sus piernas son largas y estilizadas, de modelo; su tez oscura del color de los granos de café, recuerda a las mujeres brasileñas o a las portuguesas del Mediterráneo; el pelo es negro, sedoso, se mueve al viento y en sus frondas se puede escuchar el murmullo de las aves recogido por la brisa. Contrasta con los ojos brillantes de un color verde agua y la sonrisa blanca, siempre dispuesta a la exhibición sin reticencias.


“La ropa parece complacerla. Oscar de la Renta, aprovechando la oportunidad, se ha dedicado a diseñarle y a regalarle un vestuario de lo más suntuoso, que la chica se prueba y aprueba con voluptuosidad. Se adapta con agradable suavidad a las creaciones del modisto. Todo le queda con naturalidad; con cada nuevo atuendo se admira ante el espejo, ondula, palpa la tela, la estruja, se estremece, se lleva las manos a las mejillas, vuelve a sonreír y corretea como un venado diminuto, abraza y besa al mundo.


“Es feliz en el universo de la moda, cual una primavera que se vistiera de follajes.

“También siente curiosidad por los cosméticos, los maquillajes que manos expertas le untan; arquea las cejas, frunce el ceño, admite o rechaza y ella misma toma por su cuenta las pinturas para ensayar nuevos decorados. A veces se pintarrajea el rostro y sobre él traza caóticos arcoíris que la dejan convertida en una niña que ha mordido fruta. Se queda viendo con ojos de duda intensa, luego se limpia y ríe, siempre ríe; es una bestezuela, una chiquilla intentando descubrir todas las posibilidades de las artes plásticas sobre su cara.


¡Qué ganas de atrapar sus gestos y ponerlos en el bastidor para una gran exposición!.

A raíz de lo anterior, continuaron sus vicisitudes, acosada por los medios de comunicación: Los periodistas la han llamado Barbie y se le quedó ese nombre. Se ha hecho famosa. En virtud de que los reflectores de televisión y los flashes de las cámaras fotográficas la molestan, haciéndole brotar un líquido de los ojos y trocar su delicada faz en muecas de dolor, se pidió a los camarógrafos que se abstengan de utilizarlos y procuren retratarla con luz natural, lo que ha suprimido los disturbios.


El caso, pese a haber sido descubierto hace cuatro semanas, se mantiene en el centro de la atención de la opinión pública; todos los días, los medios ofrecen nuevas notas informativas y al interés colectivo se ha venido a añadir una sensación de ternura masiva hacia la criatura; los hombres están francamente enamorados y las mujeres le extienden un sentimiento de protección, un ansia notoria por curar su orfandad.


Obvio es decirlo, pero en los grandes almacenes han aparecido ropas idénticas a las suyas, encabezando las promociones Macy’s desde luego, los posters se han multiplicado por todo el país y se utilizan en la promoción de bienes de consumo; hay millones de muñequitas de plástico vendidas por FAO Schwarz, en poder de casi toda la población adulta e infantil.



Es un icono moderno que tiene potencias de amuleto para reclamar una brizna de alegría y la esperanza quizás cercana, de una felicidad al alcance de la mano.

La chamaca ha venido a colmar los sueños y las aspiraciones de la gente. Tal parece que una beatitud inédita se ha apoderado de los corazones. Un espíritu navideño más intenso que otras veces, ha descendido sobre la ciudad y se anticipó al frío de la temporada.


II


Pero, mientras nos sentimos bienaventurados y disfrutamos de un permanente regocijo interior que matiza nuestras dolencias cotidianas, los sabios continúan con sus especulaciones. Realmente, los etnobiólogos y los médicos que han tomado huellas de la dentadura, han observado la consistencia de los ojos, sentido la tibieza de la piel y le han realizado electroencefalogramas y cardiogramas, no aciertan a descifrar tanto misterio.


Le fue practicado un reconocimiento médico con resultados sorprendentes. Para empezar, no se le encontró pulso respiratorio sino un dulce murmullo que parece ser su principal signo de vida. La chica tiene terminales nerviosas semejantes a las nuestras, reacciona al dolor, experimenta placer y se ha determinado que se alimenta de la energía contenida en la atmósfera incluido el calor, la humedad, la fuerza del viento y los nutrientes del aire; se sostiene con una estructura ósea (por así llamarla) de un plástico desconocido, parecida a la humana y dispone de un sistema reproductor que en algo se semeja al de nuestras mujeres.


Sus órganos sensoriales asimilan los estímulos provenientes del exterior, pero su sistema metabólico es diferente al animal. El de ella realiza simultáneamente los procesos cardiorrespiratorios, digestivos y mentales, de tal forma que la energía –los alimentos- que consume, se aprovecha en su integridad sin desperdicios. La actividad digestiva, cardiorrespiratoria y mental se da en campos y con flujos electromagnéticos de intensidad variable.


Es difícil aprehenderla porque todos los sistemas mecatrónicos diseñados por el hombre, tienen una base conceptual anatómica y antropométrica, de tal suerte que estamos preparados para diseñar herramientas y utensilios sobre el principio de que cada componente realiza una función en el conjunto, pero nos es difícil enfrentar organismos integrados por circuitos indivisibles.


Las señales electrónicas de los registros mentales y cardiorrespiratorios – si así puede llamárseles- de la muchacha, no corresponden con los diagramas habituales, no tienen referencia con los de los humanos. Sus trazos son distintos y en lugar de los vértices angulosos, aparecen sucesiones de suaves colinas, ondas cuya longitud aumenta al someterla a estímulos como la cadencia de la música o cuando se encuentra en reposo.

Hay que repetirlo: Lo único fisiológicamente asemejable a nosotros son los órganos de los sentidos y los de la reproducción. La digestión es totalmente limpia e instantánea y tiene más que ver con la bioelectrónica que con la bioquímica y consiste simplemente, en la mutación de gases en materia y energía.


Estas características tienen consecuencias adicionales: A la chica se le ha encontrado ser incapaz de sentir rencor, ira o manifestaciones de violencia, asociada a la ausencia de órganos biológicos y sustancias ácidas como las que segregamos. Por otra parte, se ha hecho evidente que sí puede padecer miedo y terror, alteraciones nerviosas, impaciencia e inquietud. Es imposible determinar su umbral de paranoia y el de sus recuerdos y su aptitud para la acumulación de experiencias, aunque se ha visto que es hábil para adquirir comportamientos humanoides positivos.


Se ignora si ha sufrido algún tipo de evolución, si pasó por etapas de infancia y adolescencia semejantes a las de otros seres, o si simplemente surgió así, tal y como es ahora. ¿Habrá crecido y tiene algún antecedente? De ser así ¿Cuál sería su evolución futura? ¿Mejorará su aptitud físicosíquica o se encamina al deterioro?


Cuestión aparte es determinar si es vulnerable o no, a algún tipo de padecimiento. Las dificultades para saberlo son innumerables. La fisiología no encuentra claves o signos para descifrarla. Se enfrenta a un ser para el que no está calificada. Se ignora si al hacerle una incisión, la “carne” habrá de cicatrizar y también las razones por las que no parpadea. Es un enigma para la medicina que se encuentra desarmada ante un ser que desconoce. En tal virtud, se ignoran los mecanismos de la salud y la enfermedad y aún si para ella, ésta existe.


Las dificultades abarcan también el asunto del lenguaje y la comunicación con ella. Nos es imposible describirla más que con símiles y comparaciones; nuestro vocabulario carece de conceptos para explicarla y tenemos que circunscribirnos a la elaboración de aproximaciones. Es un fenómeno que escapa a nuestra capacidad cognoscitiva.


Si Barbie es independiente de la variable del tiempo e inmune a la devastación, dada la consistencia extraña de la materia de la que está hecha, si no ha crecido, queda por averiguar su capacidad de duración sobre el planeta. Si fuera perdurable, faltaría estimar su adaptabilidad a la soledad, puesto que sus coetáneos, nosotros mismos, la gente con la que entre en contacto, nos iremos yendo paulatinamente ante sus ojos y ella estaría condenada a renovar sus referentes al paso de los años.


Si tiene capacidad de memoria suficiente, su aptitud cerebral se convertiría en un depósito de fantasmas que llegan y se van dejándola en un pozo de recuerdos dolorosos y nostalgia y si no es así, simplemente sería una delgada película en la que una sombra borra a la anterior y en su mente no habría historia ni memorias. Sería un testigo inútil del paso de la vida


III



Aunque no los requiere, puede probar nuestros alimentos, y responde a los sabores. Contempla los bocados con deleite, los “huele” y palpa las texturas: su boca se une a su mirada y cae en un estadio de ensueño y de deleite.


Sus cabellos son diferentes a los de nosotros y los expertos no han podido determinar la consistencia de la fibra, ni encontraron sangre, pero sí unos líquidos transparentes y otros algo turbios que le han extraído por medio de jeringas hipodérmicas, sin equivalencia con los químicos que conocemos


Es un enigma la composición atómica de su materia.

Hay un detalle curioso y simpático: La joven luce un coqueto ombligo descubierto en la llanura del vientre, el cual es una delicia para los fotógrafos y para los mirones de retratos, aseveración que vino a aumentar más la perplejidad del mundo en torno a su origen y a su capacidad de reproducción.


La muchacha manifestó cierta inquietud ante las caricias a las que fue sometida para determinar su actividad erótica; enrojecieron sus mejillas y sus orejas aumentaron en calor. Es receptiva al placer, muestra señales de deleite ante el tacto suave de otra piel y responde a los besos con leve agitación. Su boca es extraordinariamente erógena. Apenas la han rosado otros labios, busca el contacto total, reclama el acoso más estrecho de la contraparte, especialmente en la región pélvica y en los senos, en una actitud que se remite a la temporada de celo de los animales, por lo que se ha llegado a pensar en las posibilidades de promover un eventual apareamiento.


El tema, por cierto, ha suscitado polémicas innumerables. Hay quien sostiene que el tener relaciones sexuales con un ser así, puede considerarse un acto de sodomía prohibido por las Escrituras, porque equivaldría a llevarlo a cabo con un ente de especie diferente; otros arguyen que sería algo totalmente normal y que incluso, si se hurga en el interior de la chica, es posible que se le encuentren fuentes desconocidas de sensibilidad y de placer. Éstos proponen que se llegue a las últimas consecuencias y se provoque la fecundación con semen humano para ver qué es lo que resulta.


La discusión se ha hecho cada vez más áspera y los grupos de siempre, han vertido su añeja belicosidad acusándose mutuamente unos y otros de inmorales o retardatarios.

La iglesia católica, por su parte, emitió opiniones diversas; los obispos coinciden en rechazar la idea de un coito, pero algunos lo admiten si se celebra después del matrimonio eclesiástico y se respeta el ritmo para eludir un embarazo, pero rechazan el uso del condón por ser un método antinatural escarnecido por el Papa. Han dicho que, si se produce el feto, hay que dejarlo que se desarrolle, pues impedir su nacimiento sería atentar contra la vida, aunque hubo titubeos a la hora de pronunciar estas sentencias, por existir el resquemor de quien sabe qué cosa saldría de una relación así.


La Cámara de Representantes se vio atrapada en el fuego cruzado de los diferentes sectores. Hubo quien abogó por el respeto a la familia y afirmó su postura contraria a las relaciones extraconyugales, mientras otros consideraron que se trataría de un experimento científico al margen de consideraciones religiosas o civiles.


El obispo de Arkansas, más cauto, postuló la necesidad de que, en primer lugar, se procediera al bautismo de Barbie con un nombre cristiano. En su condición actual es muy probable que permanezca en pecado mortal y, por ende, no deben imponérsele los demás sacramentos de la Iglesia.


Por su parte, los bautistas, los pentecostales, los Testigos de Jehová y los judíos, han hablado por sus fueros y desean que la joven sea consagrada de acuerdo con las ceremonias y ritos de sus propias religiones, en tanto que los católicos romanos no tienen ninguna primacía para determinar las creencias de la chica.

Dicen los teólogos que la clonación es impracticable, porque sólo Dios puede crear vida y el hombre no ha de sustituirlo por procedimientos fuera de los establecidos desde el principio de los tiempos.


Según algunos sofistas, no se ha podido dilucidar si la chica tiene alma y en tal virtud, quien sabe si cuando le toque, pueda reservar asiento en el vuelo hacia el cielo o el infierno o si es irracional, y por tanto se mantiene en los confines del reino de los seres inferiores. Según otros pensadores, cabe preguntarse: ¿Es acreedora a los derechos humanos o simplemente se le puede dar el trato correspondiente a un animal sin el riesgo de provocar remordimientos de orden moral?

¿Es una persona, una cosa o resultado de una mutación?

He allí cuestiones no aclaradas hasta ahora


IV


Falta deslindar si es capaz de enamorarse o si solamente obedece a reflejos condicionados o reacciones instintivas, porque para amar ha de recordar, debe sentir apego por el ser o seres por los que ha mostrado más afinidad y gusto por su cercanía. Habría que ver si se desarrolla alguna inclinación a la dependencia afectiva o si individualiza sus deseos. Si hay la alegría del logro o el sufrimiento al verse rechazada. Sería cuestión de ver si es apta para desarrollar el sentido de la frustración o el gozo.

Tal parece que estamos ante un fenómeno más allá de las fronteras de lo conocido, que nos ha venido a plantear dudas sobre la materia y la energía, pero también sobre la naturaleza del ser y de la vida.


La presencia de esta muchachita entre nosotros, hace imperativo que nos cuestionemos si hay otras formas de existir, de relacionarse y de efectuar el tránsito por la existencia.

Las interrogaciones inherentes a la materia, que Barbie nos ha planteado por primera vez, están inmersas en una espesa nebulosa, pero todavía es más arduo enfrentar las preguntas sobre la esencia de lo que damos por hecho sin conocerlo plenamente. Y aquí entramos al terreno de la afectividad, el amor y los sentimientos. Ni siquiera sabemos exactamente cómo son y menos nos hemos puesto a pensar si pueden existir de manera diferente a lo que experimentamos los humanos.


V


Se va abriendo paso una corriente de teóricos científicos, que argumentan que, si la falta de maldad en el cuerpo de esa criatura obedece a la ausencia de órganos específicos, en vez de clonar a los seres humanos como vienen pretendiendo algunos, mejor sería extirparles las fuentes del mal y así podríamos reproducir ejemplares más perfectos que nosotros, exentos del pecado original, más parecidos a los habitantes del Edén antes que Adán cometiera la imprudencia de dejarse seducir por Eva.


Si este determinismo es comprobable, la humanidad estaría a un paso de resolver por medio de la cirugía, los problemas del orden moral que no se han extinguido según lo demuestra la permanencia del crimen, la guerra y la violencia.


Los adversarios de esta corriente de pensamiento neomoralista, rechazan los procedimientos quirúrgicos porque suponen mutilaciones; se muestran partidarios de la integridad del ser humano con todas sus potencias para el bien y para el mal. Las encuestas señalan que nadie está convencido de desprenderse de partes de su cuerpo mientras no lo hagan los demás, porque si lo hacen, los buenos serían víctimas inermes de lo malos que se aprovecharían de la situación para hacer de las suyas sin cortapisa alguna.


Ni siquiera los integrantes de las comunidades religiosas de los diversos credos, aceptan practicarse las extirpaciones, porque pese a que supuestamente están consagrados a practicar el bien, ignoran cómo les vaya a ir con los otros de sus congéneres que mantendrían su integridad y rechazan correr el riesgo. Propugnan la virtud, pero sin convertirse en víctimas de la maldad. Si se le deja vía libre a la codicia, por ejemplo, se puede caer en lo injusto porque unos despojarían de lo poco que le quede al resto que se haya sometido a las mutilaciones. Además, los buenos lo son porque están persuadidos de que van a triunfar, no que van a abandonar el terreno en poder del enemigo.

La bondad y la derrota son incompatibles.


La otra opción, sería determinar los genes portadores de las conductas perniciosas, a fin de que el esperma humano sea filtrado de esos componentes y sea posible producir seres regenerados desde el principio, sin asomo de maldad, pero es difícil imaginar desde la perspectiva de este tiempo, si la sociedad que resultara podría funcionar y adquirir un mínimo de estabilidad y permanencia.


Sin el factor de la ambición, cabría esperar que cese la competencia entre los individuos y la evolución de los seres quien sabe qué derroteros o alicientes seguiría. Podrían quedarse en la contemplación, regresar a etapas primitivas, desdeñar la noción de avance y progreso. Si esto fuese así, la bondad conduciría a la inactividad y a la extinción de la especie por desinterés y por pereza.


VI


Pero regresemos al tema de la chica: Una cuestión imprescindible para entenderla es obtener datos de primera mano y para ello es necesario entablar conversación con ella. Las investigaciones realizadas nos llevan a la conclusión de que, al parecer, se comunica por flujos electromagnéticos de velocidad múltiple. Puede hacerlo con pausas, cual si dijera poesía, en “tiempo real” o transmitir ideas e información a una velocidad de millones de gigahertz, pero su lenguaje no había sido traducido. Comparativamente, ella es más aventajada que nosotros porque nos vemos precisados a convertir las ideas en vocablos que por definición son lentos, tardan en acomodarse y luego después demoran más en pronunciarse para que den lugar a ideas articuladas, que ya dichas, son captadas por el receptor casi de inmediato.


La ausencia de palabras refuerza la hipótesis de que la chica se comunica con sus congéneres –en caso de que existan- por vía telepática o de torrentes eléctricos. De ser así, la sociedad a la que pertenece debe moverse a velocidades inauditas y los medios que utiliza para conseguirlo no caben siquiera en nuestra imaginación.

Advertidos de estas magnitudes, los científicos no cejaron en su empeño por establecer intercambios con la muchachita y los resultados fueron promisorios.


Juan José Arreola había dado noticia de la utilización por parte de un sabio demente, de un Absorsor del tamaño de una ratonera que fue colocado a la salida de un túnel. En él quedó atrapado el expreso de Dover con sus vagones y pasajeros, pese a lo cual, el objeto no pesaba más que antes de ese portento. Según la explicación del escritor, se trata de una “cápsula de hidrógeno en la cual se efectúa un vacío atómico” que “fue planeado por sir Acheson Beal como arma pacífica, destinada a anular los efectos de las explosiones nucleares”: (*).


Vista la capacidad del artefacto, se le utilizó como convertidor de flujos electromagnéticos mentales emitidos por la muchacha, los cuales fueron traducidos a los idiomas terrestres y se pudieron establecer con ella rudimentos de comunicación.

El primer pensamiento que expresó fue: “Estoy muy aburrida” con lo cual se vino a demostrar que Barbie tiene algo de humana, pues bien se sabe que el aburrimiento es un atributo exclusivo de la especie.


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