Cáncer en la cara


DR. CARLOS RODRIGUEZ ANGUIANO



Son muchas las preguntas de los lectores que me hacen de ¿cómo prevenir el cáncer de piel en la cara?


Se trata de lesiones que nos aparecen en cualquier parte de la cara, predominando las partes elevadas o salientes, ejemplo: parte superior de las orejas, pómulos, párpado inferior y dorso de la nariz. Que a diferencia de otros tipos de cánceres su comportamiento es local y raramente se disemina y aparece en otros tejidos distantes de la cara.

Estas lesiones inician como una mancha color café obscura rugosa al tacto de tamaño y forma variable, que aparece a partir de la tercera década de la vida, predominando en la población de piel clara y que sufre rápido enrojecimiento a la exposición al sol, que al continuar la agresión a la piel aumentará de tamaño y rugosidad añadiéndose elevación por crecimiento de la capa más superficial de la piel (queratina).


De seguir la agresión a la piel se torna en una pequeña herida (úlcera) que da la apariencia de un barro o piquete de mosco que ha sido rascado.

De continuar avanzando notaremos que la úlcera no cicatriza, más al contrario, aumenta de tamaño, tornándose frágil pudiendo llegar a sangrar al momento del baño diario habitual y/o al secado habitual de la piel de la cara, aparecerán también costras de sangre o de suero, siendo de color café oscuro característico y amarillo similar a la miel seca.

Como mencioné con anterioridad, estas lesiones siguen su tendencia a mayor tamaño y profundidad, ya que el crecimiento es también hacia los tejidos profundos sin respetar ninguno de ellos llámese músculo, hueso, ojos, etc.


La corrección de este problema es sencilla en etapas tempranas, ya que es controlado solamente con diversos métodos, ejemplo: congelación, cremas abrasivas, o técnicas similares al rasurado de las capas superficiales de la piel afectada. Por el contrario cuando las lesiones ya presentan úlceras requieren de cirugía para retirar los tejidos dañados junto con parte de la piel sana circundante a la lesión, como margen de seguridad, para su posterior reconstrucción del defecto de piel y que ser proporcional a lo grande de la lesión, pudiendo ser con reconstrucción sencilla o compleja al involucrar elementos importantes de la cara, como puede ser el párpado o labio.


Como siempre es mejor prevenir que corregir, siendo el mayor enemigo de nuestra piel la exposición al sol, destacando de esta conducta que el 80% del sol recibido en toda la vida sucede hasta antes de los 20 años como promedio. Y esto es muy entendible pues durante esta parte de la vida nuestros hábitos de deporte y actividad en general suceden frecuentemente bajo al sol y después de los 20 años nuestra vida está más orientada a las actividades bajo techo como son estudio o trabajo.


Basado en lo anterior los adultos tenemos la responsabilidad de orientar a los menores de los cuidados que deberán tener al exponerse al sol, ya sea en deporte o durante los períodos de playa, siendo la mejor forma el uso de bloqueadores solares, ya que resulta insuficiente la protección de una gorra o sombrero pues los rayos ultravioleta son reflejados con frecuencia y de cualquier manera los recibimos y al recibirlos nos van produciendo daño acumulado que encontraremos muchos años después, cuando lo único que haremos será corregir lo dañado a través de tantos años de exposición solar.


Reflexionen el tema de esta semana y en caso de encontrar alguna lesión similar a las que hemos descrito acudan al Dermatólogo o Cirujano Plástico, quienes les sabremos orientar y ayudar. Ustedes por su parte prevengan desde hoy y sobre todo busquemos orientar a nuestros hijos.

Agradezco nuevamente la atención que prestan a esta columna de aparición semanal y que buscamos orientar de acuerdo a los mensajes llegados a la dirección electrónica bossline@prodigy.net.mx donde con gusto les daremos respuesta.


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