ARCHIVOS POLICIALES

El asesino de Monterrey


+ Diego Santoy conoció a Erika Peña Coss y León en una discoteca donde se celebraba una fiesta de Quince Años de una amiga mutua, de inmediato se gustaron y comenzaron a salir, al poco tiempo eran novios; enfrenta una larga condena por los asesinatos de dos niños, de 7 y 3 años, hermanitos de quien fuera su novia


RECOPILACION ALDO BONILLA CHAVEZ



Tal y como lo hemos dicho en reiteradas ocasiones en FUERZA AGUASCALIENTES, la perversidad humana es tan grande que no hay día en que no nos deje asombrados y cuando pensamos que ya hemos conocido de todo, cotidianamente nos encontramos con casos que verdaderamente nos aterrorizan tal y como ocurrió cuando sucedieron.

Hoy hemos rescatado de un libro policíaco y de las redes sociales una historia que seguramente va a impactar a los lectores de los ARCHIVOS POLICIALES, se trata de un joven auténticamente diabólico que conmocionó a todo el país y muy en especial a los habitantes de la ciudad de Monterrey, en donde hace trece años ocurrió este sangriento suceso del que todavía hoy se comenta mucho y por el cual se llegó a decir que su protagonista es una bestia que nació para hacer el mal y sembrar el pánico con sus crímenes.


Era un joven estudiante de 21 años, habitante de un sector de clase media-alta de Monterrey. En marzo de 2006 protagonizó uno de los hechos más terribles ocurridos en la historia reciente de Nuevo León, que le llevó a ganarse el nada grato sobrenombre de “el asesino de Cumbres”. Es Diego Santoy Riveroll, actualmente preso en uno de los penales de Nuevo León, enfrentando una larga condena por los asesinatos de dos niños, de 7 y 3 años, hermanitos de quien fuera su novia, Erika Peña Coss.


La madrugada del 2 de marzo de 2006, Santoy Riveroll acudió a la casa de Erika, con la intención de dialogar y evitar que ella diera por terminada la relación.

Trepando bardas y ventanas logró ingresar al inmueble y llegó hasta la habitación. La llevó a un área cercana a la lavandería, donde ella le recriminó su acción y volvió a rechazarlo.

En diferentes momentos los pequeños Erick Azur y María Fernanda bajaron de sus cuartos, y fueron asesinados con un arma blanca y con una cuerda de un cortinero, respectivamente.


Al escapar en el auto de un amigo, Diego plagió a la empleada doméstica, Catalina Bautista, pero la liberó más tarde, a varios kilómetros del domicilio.

Tras una cacería implacable "El Asesino de Cumbres" fue capturado en Oaxaca, cuatro días después de los hechos.


La sociedad regiomontana permanecía expectante, y pendiente de que se hiciera justicia.

Raquenel Villanueva, reconocida abogada, tomó la defensa de Diego y, como coartada, le recomendó involucrar en el doble crimen a Erika, bajo el argumento de que se había tratado de un pacto entre ambos.


Finalmente Erika no fue acusada, al demostrarse que también fue víctima de un delito, pues durante el incidente el joven intentó degollarla y le causó una herida en el cuello. Actualmente Diego Santoy continúa en uno de los reclusorios.

A 13 años de aquella tragedia, la sociedad aún se estremece al recordarla.

Al estar en la prisión el homicida alcanzó gran popularidad, al grado de que, en su momento, se formó un club de admiradoras.

Diego contrajo matrimonio con una de ellas y procreó un hijo.


UNA HISTORIA ESPELUZNANTE


Diego Santoy conoció a Erika Peña Coss y León en una discoteca donde se celebraba una fiesta de Quince Años de una amiga mutua, de inmediato se gustaron y comenzaron a salir, al poco tiempo eran novios. Según sus amigos, Diego estaba muy enamorado de Erika, ella era hija de Gonzalo Peña y de Teresa Coss, quien en sus inicios era la encargada de leer los horóscopos en el programa Con Clase del Canal 12 de televisión en la ciudad de Monterrey. Tiempo después, Teresa Coss ya era una conocida conductora de televisión relacionada sentimentalmente con el empresario Enrique Lankenau, dueño de la Empresa Multimedios, a quien pertenecían el periódico Milenio, MM Cinemas y Cablevisión.


Erika Peña tenía una hermana: Azura, casi de su misma edad y dos medios hermanos con quienes sostenía una relación tirante: Erik Azur de siete años de edad; y María Fernanda, de tres años. El noviazgo de Erika y Diego duró dos años, con el tiempo, la difícil personalidad de Erika hizo que la relación con Diego Santoy terminara.

El seguía muy enamorado de ella, pero también daba muestras de un grave desorden de personalidad, durante varios días insistió para que regresaran, pero Erika se negó y a partir de ese momento, Diego y Erika contarían versiones muy diferentes sobre la trágica cadena de eventos que se desencadenarían poco después.

Soy muy joven todavía afirmaba Diego Santoy hay muchas cosas que no he tenido la oportunidad de experimentar.


No creo tener tantos momentos claves que me definan como persona. Sobre Erika… todo me agradaba, su forma de ser, su forma de ver la vida, tal vez no le encontré defectos porque no los buscaba, la veía con ojos de enamorado y para mí ella era perfecta. Sí, teníamos nuestros desacuerdos, pero en toda relación hay altas y bajas, momentos difíciles que te hacen apreciar los buenos, como todo en la vida.


En sus declaraciones, Diego afirmaría que mantenía relaciones sexuales con Erika desde dos años atrás y que era frecuente que se quedara en la recámara de su ex novia. Estábamos teniendo relaciones sexuales en su cuarto, a cualquier hora, era cuando iba a visitarla, nos llevábamos muy bien, yo la quería mucho, teníamos discusiones tranquilas, nada acelerado, salíamos a fiestas, al cine, a cenar.

Quienes los conocían afirmaban que Diego amaba a Erika de forma enferma y compulsiva.


Una noche Diego se metió a la casa de Erika con pasamontañas para que no lo reconocieran, además de guantes de látex y cubrió los tenis de cinta adhesiva para no manchar los sillones con las pisadas, ya dentro de la casa, le dijo a Erika que tenía relaciones sexuales con su madre (según la primera declaración en donde Diego cuenta como en un viaje a una Isla, sostuvo relaciones con la mamá) y que ahora tenía que hacer con ella un pacto suicida, la idea del pacto era matar a los hermanastros de Ericka y Azura, ya que al tener estos hermanastros la herencia sería dividida en cuatro en lugar de en dos, además como beneficiaria del seguro de vida de la niña estaba Azura.



Entonces Diego le puso un cuchillo en la mano, le pidió que lo matara, ella se negó y mientras discutían en la cocina, llegó el niño Erick y los sorprendió, entonces fue cuando lo mataron a cuchillazos en la espalda y el cuello, Erika quedó en estado de shock debido a lo fuerte de la situación (esto es mentira, las personas en ese estado se llenan de adrenalina, y es imposible que se desmayen).


Al recobrar la razón oyó gritos de auxilio, ahí fue donde vio cómo Diego ahorcó a su hermanita María Fernanda, Erika forcejeó con él para tratar de separarlo de la niña pero fue demasiado tarde. Hay otra versión que dice que la niña bajo las escaleras, y cuando vio la sangre comenzó a gritar, entonces Erika le tapó la boca y con la adrenalina que traía la asfixió. Tras el doble asesinato, Erika le pidió que la matara, o que la hiriera para que pareciera un asalto. Diego tomó un martillo le dio un golpe y se fue.


ESPERA SALIR DE PRISION


Diego Santoy Riveroll, quien hace trece años fue nombrado el “Asesino de Cumbres, espera volver a empezar al salir de prisión.

Olvidarme de este lugar, o sea, llevarme lo bueno que aprendí, pero todas las experiencias malas hacerlas a un lado, esto no deja de ser una enseñanza, es parte, es como si fuera una escuela, aquí aprendes mucho. El valorar lo que realmente importa, porque estas afuera y das por hecho que lo que tienes te lo mereces, y a veces no es así, declaró en entrevista para el diario Milenio.


Santoy ha pasado trece años en el penal de Cadereyta por el asesinato de los menores Erik y María Fernanda Peña Coss y por tentativa de homicidio de Erika, así como por los delitos de secuestro y robo de vehículo.

Dentro de la cárcel las autoridades definen a Diego como un muchacho bien portado y que no se mete en problemas con nadie.

Agregó que al salir no espera quedarse en Monterrey, donde es ampliamente conocido e inmediatamente ubicado por el crimen que sacudió a México, pero en especial a la Sultana del Norte.



Saldré pues a empezarla otra vez, no continuar (mi vida), la dejé completamente estancada, sin terminar de estudiar ni nada, entonces es realmente salir y empezar a hacer una vida, indicó. En 2010, Diego Santoy Riveroll recibió una condena de 138 años de prisión por los delitos de homicidio de cada niño, así como homicidio en grado de tentativa, secuestro y robo de vehículo, sin embargo, el código penal del Estado indica que el asesino sólo podrá pasar 40 años en prisión.


A la fecha, Diego se encuentra en el penal de Cadereyta y a sus 34 años estudia y trabaja, incluso, ya entabló una relación sentimental con una mujer, con la que ya procreó un hijo.

La historia se escribió el 2 de marzo de 2006, dos menores fueron asesinados por un hombre luego de que la hermana de los pequeños terminara la relación sentimental.

El crimen se efectuó en la calle Monte Casino número 2909 de la colonia Cumbres segundo sector.


Ese día, Diego Santoy Riveroll allanó la vivienda con un pasamontañas, supuestamente para cometer un asalto, sin embargo, la historia cambió cuando asesinó a Erik y María Fernanda Peña Coss. Pero no bastó con quitarles la vida a estos pequeños, sino que también hirió con un cuchillo a su ex novia Erika, quien se convertiría en la principal testigo.

Tras matar a los menores y herir a su ex pareja sentimental, Diego también secuestró a la empleada doméstica, quien la encerró en la cajuela de un automóvil, en el que huyó.

Al mediodía, las autoridades entraron a la vivienda, descubriendo así el asesinato de los niños.


Erika fue trasladada de emergencia al Hospital Universitario, donde con el paso de los días evolucionó satisfactoriamente. Cuatro días después, Diego y su hermano fueron aprehendidos en Oaxaca mientras viajaban en autobús por carretera. Su destino, establecerse en la frontera con Guatemala. Un día después, el 07 de marzo, los hermanos Santoy Riveroll fueron trasladados en avioneta a la ciudad de Monterrey, donde declaró que había asesinado a los hermanos Peña Coss. A mitad de mes, el 15 de marzo, Erika fue dada de alta, y confesó que su ex pareja había privado de la vida a sus hermanos luego de terminar la relación sentimental.



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