ARCHIVOS POLICIALES



El Niño del Contenedor


+ La maldad del ser humano no tiene límites, presuntamente sus propios padres mataron a golpes a un pequeñito cuyo cuerpo tiraron a un contenedor; a casi 21 años de este aberrante asesinato los presuntos responsables siguen prófugos


ALDO BONILLA CHAVEZ



Dicen que el que la hace la paga, tarde que temprano, sin embargo en este terrible caso que hoy volvemos a traer al presente. sacado de nuestros ARCHIVOS POLICIALES, parece que esto todavía tardará muchísimo en cumplirse y eso de verdad que es algo muy lamentable ya que han pasado casi 21 años y ni pistas hay sobre los que perpetraron este asesinato que conmocionó a todo Aguascalientes.


El crimen del Niño del Contenedor es uno de los asesinatos más brutales que se recuerdan en la historia de nuestra Entidad… y sigue sin castigo, hace ya casi cuatro años cuando hizo su aparición FUERZA AGUASCALIENTES lo rescatamos de los archivos y lo presentamos a una ciudadanía que una vez más quedó estupefacta y exigiendo la captura de los presuntos responsables.


Resulta verdaderamente inconcebible ver cómo la maldad humana se hace presente en Aguascalientes y en el momento menos pensado. Hay quienes están totalmente contra la pena de muerte, pero que Dios y nuestros lectores nos perdonen, pero aquí si bien que estaría decretar la pena de muerte porque un espeluznante asesinato como este que aterrorizó a Aguascalientes verdaderamente no tiene nombre.

Y es por ello lo volvemos a presentar, casi 21 años después, para tocar el corazón de nuestras autoridades a ver si hacen algo para retomarlo y darle solución.


Y lo que es peor, los presuntos responsables de este espantoso asesinato siguen impunes pues al parecer se encuentran en Estados Unidos viviendo ¨a sus anchas¨ sin que nadie haya hecho algo por perseguir a la pareja de asesinos que aterrorizó a Aguascalientes.

Estamos a dos meses de que se cumplan 21| años de que Dylan Rhandal Mercado González fuera asesinado brutalmente a golpes para luego ser maniatado y ¨empaquetado¨ en una caja de madera que era utilizada para la venta de huevos la cual fue tirada a un contenedor de basura en la calle 28 de Agosto y los responsables de esta bestialidad siguen sin ser detenidos.


Como presuntos responsables de este hecho que aterrorizó a Aguascalientes figura su padrastro Francisco Javier López González y su mamá Liliana Lucero Mercado González, que desde entonces se encuentran prófugos, presuntamente con otras identidades en Estados Unidos.


El 12 de noviembre de 1999 en la calle 28 de agosto se encontró en un contenedor, el cuerpo sin vida de un menor del sexo masculino, envuelto en un mantel con motivos navideños y una colcha con motivos florales, dentro de un cartón.

La caja de cartón presentaba las siguientes características: color blanco con cinta adhesiva canela de color café observándose que esta circunda la caja a manera de flejarla, tenía impresa en sus caras laterales la siguiente leyenda a tinta azul, HUEVO SAN JUAN teléfono 51327,50440 San Juan de los Lagos, Jal.


Se observó además en el lugar de los hechos una navaja con cacha roja y enbarramientos de líquido color rojo, dentro del contenedor se encontraron además bolsas de basura, las cuales no fueron considerados indicios asociativos, para que posteriormente el conjunto de criminalistas fijaran el lugar de los hechos, la posición que guardaba el menor dentro del contenedor así como algunos indicios encontrados en toro al cuerpo como fueron un mechón de cabellos el cual al realizarse el examen correspondiente no coincidió con ningún tipo de cabello en relación al crimen.


El niño portaba una camiseta con ilustraciones de los 101 dálmatas, como única vestimenta. Todos los indicios asociativos recabados en el lugar de los hechos fueron suministrados a los diferentes laboratorios para los estudios científicos correspondientes.

ESTUDIOS PERICIALES


A la revisión externa del cadáver se observó la presencia de múltiples lesiones equimoticas (moretones), los cuales presentaban diferentes coloraciones lo que indicaba que estas fueron infringidas en diferentes tiempos. Se realizó además estudios radiológicos para descartar fracturas óseas. Los forenses al practicar la necropsia precisaron como causa de la muerte un traumatismo cráneo-encefálico severo, traumatismo requimedular cervical con sección de la medula espinal y estallamiento de la vejiga.


En lo correspondiente al departamento de Química forense se realizaron los exámenes ya protocolizados para este tipo de homicidios los cuales algunos de ellos se conservaron para posteriores confrontas como es el caso de la huella genética (ADN).

En lo que respecta al perfil de la víctima de acuerdo a la forma y el estado en que se encontró así como los resultados de la necropsia en cuanto a las lesiones, se denotan características propias de un menor que presenta el Síndrome del niño maltratado.


LINEAS DE INVESTIGACION



De acuerdo a la entonces Procuraduría del Estado, agentes judiciales entrevistaron a Irene de Luna Gallegos, quien trabajaba en la calle 28 de Agosto y dijo que aproximadamente a las 7.55 horas vio a un sujeto bajar de un taxi con una caja de huevos que iba y venía hacia el contenedor sin percatarse de su paradero debido a que continuó barriendo la calle.

Con esos datos, los agentes se dieron a la búsqueda de un taxista que a esa hora hubiera dejado pasaje con una caja de huevos en la calle 28 de Agosto, y se logró hacer contacto con el Sr. Jesús Muñoz Macías quien informó que el 12 de noviembre de 1999 manejaba el taxi número 2187 como a las 7:25 horas frente a la Central Camionera, cuando un individuo le solicitó que lo llevara rumbo a la Estación del Ferrocarril, lugar en el cual le ordenó ¨metete por la 28 de Agosto¨, hecho lo cual le dijo ¨aquí déjame¨ y le pagó 13 pesos por el servicio.


Con las referencias de dichos testigos el perito dibujante procedió, a solicitud del Agente del Ministerio Público a elaborar el retrato hablado de un sujeto de 35 años de edad aproximada, delgado, alto con y sin cachucha.

Se agotaron más de 30 líneas de investigación entre las que destacan las siguientes, según la Procuraduría.


EL PAYASITO

Al dar inicio a la investigación se detectó que en un hotel ubicado en la calle 28 de Agosto se había hospedado una pareja que tenía un menor al que vestían de payasito para que pidiera limosna en los cruceros. Personal de dicho hotel tuvo a la vista el cadáver y encontraron gran parecido, lográndose detectar en San Luis Potosí a dicho matrimonio y a su hijo vivo.

EL ANONIMO


En noviembre de 1999 se recibió un anónimo comunicando que el niño del contenedor era hijo de una mujer que trabajaba en Querétaro. Más tarde en dicha localidad agentes ministeriales encontraron a la mujer con su hijo.

EL MENOR DE LA CIUDAD DE LOS NIÑOS

Luego se recabaron datos de que una mujer que vivía en la calle 28 de Agosto tenía 3 hijos, uno de los cuales se encontraba desaparecido, y que agentes ministeriales terminaron ubicando en la Ciudad de los Niños.


DATOS DE TELEVISA


Otra versión que investigaron los judiciales fue la del corresponsal de Televisa quien dijo que se había secuestrado a un niño en la ciudad de Veracruz de nombre Pedro Vera en 1999, por el cual sus padres pagaron el rescate. La Procuraduría de dicha Entidad logró detener a los miembros de la banda de secuestradores, que dijeron haber dejado al menor en la Sierra de Veracruz sin que a la fecha se le haya localizado, de cualquier modo agentes ministeriales de esta Entidad se trasladaron a Ciudad del Alamo, Veracruz, donde se obtuvieron muestras de sangre, habiéndose prácticado exámenes genéticos en el Distrito Federal que resultaron negativos en comparación con el Niño del Contenedor.


RADIOESCUCHAS


En los rincones de Jalisco, Zacatecas y Colima, se localiza una ciudad denominada Villa Guerrero, desde donde se comunicó una familia por haber escuchado la noticia del Niño del Contenedor en la difusora RADIO BI, dando aviso a la Procuraduría de que la suegra de la mujer reportaba que si nieto había desaparecido con su madre y nunca más se les ha vuelto a ver.

Se localizó al padre del menor en Estados Unidos de donde vino e identificó el cadáver y la playera, sin embargo al comparar el ADN resultó negativo.


ASOCIACION DE NIÑOS EXTRAVIADOS

Con auxilio de este organismo para la búsqueda de niños extraviados, una mujer del Distrito Federal aseguró que la foto que aparecía en el cártel que por miles distribuyó la Procuraduría de Justicia del Estado era su hijo, de ahí que se tomara una muestra sanguínea a su esposo y ella con resultados negativos al practicar el análisis genético-hereditario.

EL SEPELIO

La consternación que el hallazgo del Niño del Contenedor provocó en Aguascalientes fue enorme y también animó sentimientos de protección en la gente que solicitó se le diera cristiana sepultura. Así las cosas, el 6 de enero del 2000 se entregó el cadáver a la señora Margarita Alonso de Barranco, con domicilio en la calle Jesús Romo Armería 215 del Fraccionamiento López Portillo, quien se encargó de darle sepultur



LA INVESTIGACION DEL CASO


La Policía Ministerial logró investigar que en la ciudad de Jalpa, Zacatecas vivió un matrimonio con un hijo de aproximadamente 4 años de edad al que constantemente maltrataban, ya que a decir de los testigos sus progenitores llegaron al grado de forzarlo a que permaneciera hincado sobre piso pedregoso durante varias horas, además de bañarlo con el chorro de agua de una manguera en las noches y en plena calle por lo que los vecinos casi cotidianamente le escuchaban llorar. Se supo que el nombre del padrastro del menor era Francisco Javier López González y la madre Liliana Lucero Mercado González.

Se investigó y se logró saber que él se dedicaba a dar clases en una Asociación de Estudios Gnósticos, cuya sede se encontraba cerca de la calle 28 de Agosto por lo que se investigó al líder quien dijo que carecía de datos en razón de que dicha agrupación había sufrido una diáspora y muchos de sus miembros habían formado pequeños nuevos grupos.


Entonces la Policía Ministerial inició una investigación que la llevó a localizar a Dionisio Pérez Temoztli, quien informó que daba clases en la Asociación y que había cambiado su lugar de residencia en Jalpa, con Francisco Javier López González, el cual venía de Huachinango, Puebla. Se recabaron datos de la abuela del niño de nombre Araceli González Becerra, abogada radicada en el Distrito Federal, lugar al que se trasladaron elementos de la Fiscalía y donde manifestó ser la madre de Liliana Lucero Mercado González, quien había dado a luz a un menor, procreado con Andrés Amador Garrido, al cual le pusieron por nombre Dylan Rhandal Mercado y que cuando el niño tenía 3 años Lucero contrajo matrimonio con Francisco Javier López González en Huachinango, Puebla, de donde al poco tiempo se fueron a vivir a Jalpa, Zac.



De esa localidad le llegaron noticias a la abuela de que dicho sujeto maltrataba a su nieto, motivo que la llevó a Jalpa para tratar de obtener la guarda y custodia del menor dirigiéndose al DIF, por lo que al enterarse su hija de su presencia escapó de Jalpa llevándose consigo a Dylan Rhandal y allí la abuela les perdió la pista. La misma abuela del menor identificó la colcha en la que apareció envuelto el niño, ello por haber pertenecido a su familia desde hacía más de 20 años. Identificó también al niño por lo que se llevaron a cabo pruebas de ADN con base en muestras de la propia abuela, del abuelo y la tía del menor con lo que quedó demostrado que el niño encontrado en el contenedor efectivamente era Dylan Rhandal Mercado.

Continuando con la investigación se verificó que los probables responsables trasladaron su residencia a Nochistlán, Za., donde permanecieron solamente unos meses para luego trasladarse a vivir en Teocaltiche, Jal.


A mediados de noviembre de 1999 Lucero estaba a punto de dar a luz a su segundo hijo, producto de su relación con Francisco Javier López González, estableciéndose que el primer parto de esa relación fue atendido únicamente por el propio Francisco, de lo que se desprende que su intención era hacer lo mismo en este segundo parto, mismo que se había complicado pues se trataba de un parto gemelar, según manifestaron algunos vecinos. De aquí se deduce que sucedió el hecho de golpear y matar al menor, por part del padrastro, de la madre o de ambos.


ESTUDIO ANTROPOMETRICO


Se presentó la fotografía del menor Dylan Rhandal Mercado, en la cual se realizaron los estudios correspondientes a las similitudes, señas particulares, estudio de sobreposición radiofotocraeana, además de estudios de antropología y antropometría forense.


Estos dieron por resultado que dentro de las similitudes que se presentaron en relación con la fotografía del menor Dylan Rhandal y el Niño del Contenedor había muchas coincidencias. En cuanto a las señas particulares se observó una cicatriz frontal derecha.

Los ´puntos craneométricos fueron concordantes. En relación con los estudios de antropología y antropometría forense, se realizaron mediciones de la región facial en donde concordaron, sobretodo, la región nasal y las regiones orbitarias. De igual manera se realizaron animaciones de la cara de Dylan Rhandal y la radiografía del cráneo del Niño del Contenedor y haciendo la sobreposición de éstas se determinaron 19 puntos craneométricos básicos para dar un diagnóstico de positividad en el examen en relación con estos dos indicios de comparación. También se realizaron los estudios de antropometría en toda su anatomía, así como de sus labios y los pliegues plantares.

QUIMICA FORENSE

Dentro de la investigación química forense se realizó una confronta entre las colchas que envolvían al Niño del Contenedor y la rescatada del domicilio de la abuela materna de Dylan Rhandal, encongtrando similitud entre el tejido y la antigüedad de la misma.

Luego el estudio del ADN vino a confirmar la identidad, realizándose el ADN mitocondrial el cual es más preciso ya que es el indicado en los casos que no se tenga identificado al padre y el estudio se enfoque únicamente a la línea materna, como en este caso, resultando al realizar la huella genética entre el Niño del Contenedor y la abuela, abuelo y tía del menor.


LA BUSQUEDA


Es para destacar la intensa búsqueda que hicieron Agentes del Ministerio Público y Agentes de la Policía Ministerial en decenas de ciudades y poblaciones en los Estados de Jalisco, Zacatecas, Michoacán, Colima, Guanajuato, San Luis Potosí, Tamaulipas, Estado de México y el Distrito Federal para ubicar el paradero del probable responsable, Francisco Javier López González.


Se pidió también la colaboración de las Procuradurías de todo el país, lo que permitió establecer que el presunto responsable estuvo durante 6 meses en Teocaltiche y luego durante dos meses y medio en Guadalajara en donde preguntó por los trámites para adoptar a un niño manifestando que había perdido a su hijo y que por esa razón quería adoptar un menor, por lo que materialmente se recorrieron los Municipios de Huentitlán de Arriba y Huentitlán de Abajo, toda vez que manifestó que esos eran los lugares de su residencia.


Habiéndose entrevistado a más de 250 personas en casi una docena de Entidades con el ánimo de dar con la ubicación de Francisco Javier López González se solicitó a la población su ayuda para lograr la captura de este hombre originario de Huachinango.

Se estableció que tuvo un primer matrimonio con Anabel de la Cruz Hernández, en Arteaga, Coahuila, con la cual procreó un hijo mismo que murió en circunstancias sospechosas cuando apenas tenía dos años, refiriéndole su esposa que el niño había caído en su andadera por las escaleras en su domicilio en su casa de Encarnación de Díaz, Jal. situación que vino a provocar la separación de Anabel.

Según la Procuraduría del Estado, Francisco Javier tenía ocupaciones diversas, además de ser instructor gnóstico.


En su patrón de personalidad destacaba su habilidad para obtener préstamos o bienes a crédito, sin cubrirlos ya que en todas las poblaciones donde vivió dejó grandes deudas que contrajo por su precaria situación económica debido a que casi no trabajaba.

Sus vecinos lo catalogaban como un hombre casi huraño, esto es, muy poco comunicativo y posesivo con su esposa e hijos a los que nunca dejaba salir solos de la casa pues él tenía que acompañarlos. Tenía problemas visuales con uno de sus ojos y solía usar pantalones de vestir y camisa de manga larga con corbata.


¨UNA CACERIA FALLIDA¨


Todavía hoy Liliana Lucero Mercado González es buscada por el FBI, se le acusa junto a su marido, Francisco Javier López González, del asesinato de su hijo de 4 años de edad, perpetrado el 12 de noviembre de 1999, en el estado mexicano de Aguascalientes.

El cuerpo del pequeño fue descubierto en un contenedor de basura con visibles signos de maltrato y en su momento los medios de comunicación lo apodaron como el ” Niño del contendor”. Su identificación plena por parte de las autoridades llevó casi dos años. Su nombre en vida era Dhilan Randhal Mercado González. Según los vecinos y hasta los abuelos del menor, era evidente el maltrato y abuso del que era víctima. La policía mexicana concluyó que Liliana Lucero y Francisco González eran los responsables del crimen.



De acuerdo a la ficha del FBI, Liliana nació el 24 de junio de 1975. Mide 5 pies y 4 pulgadas, tiene el cabello negro y ojos cafés y es de tez blanca. No cuenta con señas particulares. Pero se sabe que a Liliana le gusta hornear pan y pasteles y ha trabajado como nutricionista. También tiene inclinación por los trabajos manuales como cintas y piezas de cabello para mujer.


El 22 de julio del 2002, las autoridades mexicanas emitieron una orden de arresto contra Liliana y Francisco, quienes se presume podrían haber entrado ilegalmente a Estados Unidos y haber asumido una identidad falsa para evadir a la policía que ya los buscan en ambos lados de la frontera, sin embargo a casi 21 años de su brutal asesinato siguen prófugos.

  • Facebook Social Icon
  • Twitter Social Icon
  • Google+ Social Icon
  • YouTube Social  Icon
PUBLICIDAD

© 2023 por "fuerza aguascalientes". Creado por aldo bonilla