ARCHIVOS POLICÍACOS

Aguascalientes y el terror


ALDO BONILLA CHAVEZ



Cuando pensamos que la perversidad y la maldad humana ha llegado a su límite, pues todos los días los Medios presentan noticias verdaderamente impactantes en el mundo, la verdad es que todos los días nos encontramos con algo nuevo que no nada más nos asombra sino que nos llena de terror y hace que nos preguntemos: ¿por qué existe tanta maldad en el mundo?


En esta sección de ARCHIVOS POLICIALES desde hace mucho tiempo nos hemos dado a la tarea de presentar casos que han conmocionado al mundo por su perversidad y por el poco aprecio que algunos tienen por la vida, en especial la que no es la suya y que les gusta destruir, algo que verdaderamente nos lacera como humanidad y que no debería de festinarse sin embargo tenemos que aceptar que lamentablemente la gente, principalmente la de hoy se va por el amarillismo, le gusta el morbo y eso explica el por qué el éxito de algunos Medios que se especializan en la llamada ¨nota roja¨.


UN CASO ESPELUZNANTE


Hace poco más de tres años ocurrió un caso que causó miedo entre los aguascalentenses, luego de que los restos congelados de un joven fueron hallados dentro de una caja de plástico, en un hecho que ha causado pánico y temor pues hace recordar los no muy lejanos tiempos en los que el narco se apoderó de la Entidad perpetrando ejecuciones que se pensaba que sólo se veían en las películas y que aterrorizaron a una sociedad aguascalentense que nunca había visto tal baño de sangre.


Este espeluznante crimen en nuestro territorio ocurrió a unos días del inicio de la pasada Feria Nacional de San Marcos y vino a ratificar lo que FUERZA AGUASCALIENTES no se cansa de advertir, el mal siempre estará presente y eso obliga no sólo a las autoridades sino a toda la sociedad a estar unidos y hacer un frente común a la desalmada delincuencia.


Hoy daremos cuenta de este macabro y terrible crimen que le costó la vida a un joven que fue sacrificado en un incalificable atentado que por su bestialidad sólo pudieron cometer mentes perversas que resultan un verdadero peligro, de esta manera el joven que desapareció misteriosamente fue encontrado asesinado y dentro de una caja de plástico en territorio de la comunidad Los Pocitos, en Jesús María.


Las autoridades ministeriales iniciaron una investigación para tratar de esclarecer el móvil del homicidio y las identidades de los responsables.

La víctima mortal fue identificada como Erick Armas Ibarra, que contaba con 21 años de edad y vivió en la colonia Gremial.

Las primeras investigaciones de las autoridades permitieron conocer que Erick salió de su casa a bordo de su automóvil Volkswagen Jetta, en color gris oscuro y con placas de circulación AFD-71-59, pero ya no regresó, pese a lo cual sus familiares no reportaron su desaparición.


Desde entonces ya no se supo nada de él hasta que fue encontrado asesinado días después, en un extenso lote baldío ubicado a unos metros de la avenida Eugenio Garza Sada, casi esquina con la avenida Arroyo El Molino, a espaldas del Jardín de Niños “Mundara” y cerca del Tecnológico del Monterrey, en Los Pocitos.

Dos adolescentes de entre 14 y 15 años de edad cruzaron por dicho lote cuando de pronto observaron una caja de plástico en color negro y con tapadera amarilla que les llamó la atención.

Al considerar que podían quedarse con dicha caja, se aproximaron a ella para ver qué contenía y al quitarle la tapa observaron una bolsa de plástico en color negro que cubría lo que parecía ser una sudadera café con cierre.


Los muchachos pretendieron sacarla pero dejaron al descubierto la pierna de una persona, apreciándole un tatuaje de un dibujo a colores y el apellido “ARMAS”.

Los adolescentes se asustaron ya que creyeron que la caja contenía el cuerpo descuartizado de una persona, por lo que se alejaron y se dirigieron a una obra en construcción, donde a los albañiles les comentaron lo que habían descubierto.

Los alarifes se trasladaron hasta el lugar señalado por los testigos y confirmaron la presencia de la caja, por lo que llamaron al servicio de emergencias 911 para dar parte.

Momentos después, hicieron acto de presencia policías municipales de Jesús María y estatales, que acordonaron la zona para cuidar el escenario de los hechos.

Posteriormente llegaron agentes de la Comisaría de la Policía Ministerial y elementos de la Dirección de Investigación Pericial para iniciar las diligencias correspondientes, las cuales les llevaron, por lo menos, tres horas.


La caja con el cuerpo fue trasladada al Servicio Médico Forense, donde fue extraído y se confirmó que no estaba descuartizado.

El cadáver estaba en posición fetal dentro de dicha caja de plástico.

En el transcurso de la tarde, el asesinado fue identificado plenamente por sus familiares.

Acudieron al edificio de la Comisaría de la Policía Ministerial para reportar a Erick como desaparecido ya que desde el domingo no volvió a su domicilio ni encontraban su VW Jetta.


Los parientes del joven fueron enterados que habían encontrado el cuerpo de una persona dentro de una caja de plástico en un lote baldío en Los Pocitos, por lo que les mostraron una fotografía de la víctima y lo reconocieron, manifestando que desconocían quién o quiénes lo asesinaron y las razones por las que lo hicieron.


SANGRIENTO MULTIHOMICIDIO


Siguiendo con nuestras historias de los ARCHIVOS POLICIALES también traemos al presente una abominable masacre que ocurrió en el 2011 y que también aterrorizó a nuestra Entidad la cual, reiteramos, no se encuentra a salvo de la maldad y todos los días nos enteramos de hechos que sucedieron y que afortunadamente no lograron quedarse sin castigo.


Y cómo no recordar que la prensa nos relató hace muy pocos años: cayeron los asesinos: dos sujetos -drogados y alcoholizados- fueron los autores del magnicidio de una familia en el fraccionamiento Pintores Mexicanos y los cuales ya fueron detenidos por agentes de la Policía Ministerial, uno en Oaxaca y otro en esta capital.


Son Víctor Alfonso Antonio López (a) «El Tony», de 25 años y originario de Oaxaca, -autor intelectual y material de la masacre y pareja sentimental de la mujer- y José de Jesús Ortiz Pedroza (a) «El Chuy», de 18 y originario de Aguascalientes, -partícipe material en el cuádruple asesinato-. Aparentemente, el móvil del sanguinario y múltiple crimen es que «El Tony» tuvo problemas con el ama de hogar, que lo corrió de su casa -lugar de los hechos- debido a que le había robado 3 mil 500 pesos en efectivo que ella había pedido prestados.

En venganza, «El Tony» ideó asesinar a su pareja e invitó a «El Chuy» para que lo ayudara y éste aceptó a cambio de una cantidad de dinero, pero terminaron acabando también con la vida de sus tres hijos, el adolescente de 17 años de edad, la niña de 8 años y el niño de 6 años, a quienes incluso emborracharon y drogaron para tratar de desviar las investigaciones de las autoridades.



Los infantes, por cierto, fueron testigos del homicidio de su madre y de su hermano.

Y la niña, efectivamente, fue violada por «El Tony» -cuando todavía estaba viva- y, después, «El Chuy» le puso encima de su parte íntima un carrito de juguete en color rojo -de «Car’s»-. «El Tony» fue detenido en la zona centro de Oaxaca alrededor de la una de la tarde cuando ya planeaba irse a Estados Unidos porque sabía que le seguían los pasos.

Aquí fue detenido «El Chuy», muy cerca del fraccionamiento Pintores Mexicanos. El multihomicidio de Dalia Francisca Alvarado Serrano, de 32 años y de sus tres hijos, como se ha informado a través de este mismo espacio, tuvo lugar en su vivienda, en el 101 de la calle Renato Leduc casi esquina con Vicente Rojo, en el fraccionamiento mencionado.

De acuerdo a las indagatorias,


«El Tony» conoció a Dalia Francisca hacía 8 meses y decidieron vivir en unión libre en la casa de ella. Aparentemente, este sujeto explotaba a la mujer, a la que obligaba a ir a vender objetos al crucero de la avenida Siglo XXI y la salida a San Luis Potosí, además de que los niños eran forzados a pedir limosna en ese mismo lugar.


«El Tony» resultó adicto a las drogas y, aparentemente, no tenía ninguna ocupación, mientras que «El Chuy» -también adicto- se dedicaba a ofrecer -casa por casa- inscripciones a una escuela de inglés. «El Tony» y Dalia Francisca tuvieron varios problemas, pero «la gota que derramó el vaso» fue el hecho de que él, presuntamente, le robó dinero que ella había pedido prestado.


Entonces, lo corrió de su casa y dolido por ello, Víctor Alfonso decidió matarla, así, sin más. Para no correr riesgos con los hijos de la mujer, «El Tony» le contó su plan a José de Jesús, indicándole que quería regresar a Oaxaca ya que tenía problemas con su mujer.

Le ofreció dinero para que lo ayudara a asesinarla, por lo que José de Jesús estuvo de acuerdo. La tarde del martes 13 de diciembre, ambos acudieron a la vivienda y Dalia Francisca les permitió el acceso.


Ahí se encontraban también sus tres hijos. «El Tony» y «El Chuy» comenzaron a consumir bebidas embriagantes y luego le hablaron a un amigo conocido como «El Danzante» para que les llevara droga, por lo que éste así lo hizo. Aparentemente, los dos sujetos quisieron drogarse para «darse valor» y asesinar a Dalia Francisca.


«El Danzante» estuvo en la vivienda unos momentos y luego se retiró.

Al quedarse solos, ya por la noche, los dos tipos actuaron, encontrándose ya «cruzados» con el alcohol y la droga. Sometieron a Dalia Francisca y la asesinaron asfixiándola con una almohada que le colocaron sobre la cara. El adolescente, que padecía de una discapacidad, al darse cuenta de que estaban matando a su mamá, se levantó de la cama donde estaba y tomó un palo para tratar de defenderla de los tipos.

Fue un acto de valentía que le costó la vida. Luego de asesinar a la mujer, sometieron al muchacho, al que asesinaron de 11 puñaladas en el pecho, dejando su cadáver recostado sobre una cama.


Pero vendría más ya que no querían dejar ningún testigo. Los niños fueron testigos de cómo los sujetos asesinaron a su mamá y a su hermano y no pudieron hacer nada por defenderlos. «El Tony» y «El Chuy» les dieron a beber alcohol y a consumir droga.

A continuación, «El Tony» violó a la niña y finalmente la asesinó degollándola con un cuchillo. Su cadáver lo dejó en la misma cama donde estaba el cuerpo de Dalia Francisca.

El ama de hogar quedó boca abajo (semi-desnuda) y la pequeñita a su lado, boca arriba.

En un acto de total perversión, «El Chuy» le colocó sobre su intimidad el carrito de juguete. Después, asesinaron al niño de 6 años, al que también asfixiaron colocándole una almohada sobre la cara y tras la increíble masacre, ambos se dieron a la fuga como si nada.



El multihomicidio quedó al descubierto hasta el domingo 18, cuando un cuñado de Dalia Francisca fue a buscarla a su casa porque tenía varios días sin verla y a sus sobrinos también. Lo que encontró dentro del inmueble fue una escena dantesca e inenarrable.

Dio aviso a las autoridades y éstas iniciaron las investigaciones.


Las autopsias revelaron las causas de la muerte de cada una de las víctimas, que la niña fue violentada sexualmente y que la mujer y sus tres hijos tenían residuos de alcohol y anfetaminas en el cuerpo. Durante sus pesquisas, los agentes ministeriales del grupo Homicidios lograron ubicar a un amigo cercano de Dalia Francisca, que les reveló que días antes de los hechos ella le platicó que había recibido amenazas por parte de Víctor Alfonso Antonio López debido a que lo corrió de su casa ya que le robó dinero.


Con esta información, los elementos determinaron que «El Tony» era el principal sospechoso del multihomicidio, por lo que se dieron a la tarea de ubicarlo, logrando conocer que había escapado a Oaxaca, por lo que varios agentes fueron por él.

Al ahondar en las indagatorias, otros ministeriales ubicaron a «El Danzante», quien les dijo que él llevó droga a la casa de Dalia Francisca el martes 13 y que en la vivienda estaban, además de las víctimas, «El Tony» y «El Chuy». Los investigadores localizaron y arrestaron a este sujeto, que aceptó su participación en los crímenes y narró con detalles lo sucedido.

Además, los policías lograron recuperar el arma con la que fueron asesinados el adolescente y la niña. Los agentes que incursionaron en Oaxaca, afortunadamente, tuvieron éxito y localizaron y arrestaron a Víctor Alfonso, que ya planeaba su huida a E.U. para evadir la acción de la justicia.


Durante un breve interrogatorio al que fue sometido -observado en un video durante una conferencia de prensa ofrecida por el fiscal estatal para anunciar la resolución del caso-, «El Tony» reconoció que vivió en Aguascalientes, que conoció a Dalia Francisca hacía 8 meses y que le pidió asilo porque no tenía dónde quedarse, pero negó haber sostenido alguna relación sentimental con ella.

Sobre la masacre no dijo nada sin embargo a final de cuentas, no quedará impune…


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