Algo muy grande de la historia de Aguascalientes

La gran Caxcana

+ Tenamaxtle, un caudillo de leyenda y terror de los conquistadores; Para siempre jamás la Villa de las Aguas Calientes de la Ascención"

ALDO BONILLA CHAVEZ



Aguascalientes y su historia es de verdad fascinante y cuando se habla de cómo surgió, siempre hay que relacionarlo con los temibles Chichimecas, los indígenas que fueron durante mucho tiempo un verdadero terror para el conquistador español, dice el maestro e historiador don Angel Hernández Arias, quien refiere que de esto poco se conoce e inclusive hoy ni los libros de historia lo mencionan, por lo que es bueno que FUERZA AGUASCALIENTES traiga al presente pasajes de una historia que nos debe llenar de satisfacción y de orgullo.


Destaca que la gran mayoría de la gente está en la creencia de que antes de que se asentara el fuerte o presidio que dio lugar a la ciudad, los que habitaban esta zona eran solo indios que tenían poco de haberse asentado en un territorio, ya que en aquel entonces la mayoría de los grupos indígenas eran nómadas, sin embargo no fue así.


Hay quienes afirman lo contrario y aseguran que esto fue la Gran Chichimeca.

Esto fue, según consta en libros del Archivo Histórico, la antigua Caxcana -también conocida como la Gran Chichimeca-, parte de lo que era la Nueva Galicia.

Ya hemos hablado de que el fuerte o presidio era una construcción que servía para que se guarecieran los carretoneros que recorrían parte de la Ruta de la Plata o que transportaban pasajeros de Santa María de los Lagos a ese fuerte o a Zacatecas y que eran asaltados.

Esta inseguridad era motivada por los aguerridos indios Chichimecas que asolaban la región, hay que recordar que las migraciones indígenas venían del norte y los Chichimecas venían de allá.


Aguascalientes estaba inmerso en la región Caxcana, donde geográficamente está ahora San Luis Potosí, Zacatecas, Durango, Jalisco, Guanajuato y algo de Querétaro, que hacían una gran región indiana.

Ellos prácticamente eran los poseedores de estas tierras, aún y cuando nómadas en busca del alimento, de la caza, de la subsistencia diaria, por lo cual recorrían esa enorme región.

Angel Hernández Arias dice que la zona norte de la gran Caxcana era semiárida, lo que traía como consecuencia una gran labor en la recolección de frutos. Por el sur las cosas eran más sencillas, porque la geografía de la flor y la fauna era más abundante.


Las tribus que se encontraban se convertían en sedentarias.

Esto lo manifiestan los conquistadores a su llegada a Teocaltiche, Nochistlán y los lugares de los cañones donde se encontraron que los indios tenían una cultura similar a la de los Aztecas.m Los conquistadores venían por nuevos territorios, lo que de ninguna manera les fue fácil de lograr. Encontraron en esta zona a un guerrero como pocos, un auténtico caudillo llamado Tenamaxtle.


Aguascalientes fue poblado por indios caxcanes.

Fue un guerrero Caxcán, era un líder nato que se levanta en armas y por él la conquista estuvo a punto de fracasar, ya que se convirtió en una pesadilla para los españoles.

De tal forma que Tenamaxtle que vivía en los cañones lanzó una consigna contra los conquistadores que decía "hasta tu muerte o la mía", algo así como "patria o muerte".

Esto fue un concepto evolucionado de independencia, de libertad.

Fue una cosa personal, algo propio, al sentirse los indios despojados, heridos y humillados.

Tenamaxtle fue un verdadero símbolo indígena y el terror para los españoles. Vivió en lo que hoy es Nochistlán y según datos históricos, llegó a tener múltiples incursiones en Aguascalientes.



ERAN MUY FEROCES


En sus costumbres eran tan diferentes a los hombres, cuanto ingenio es semejante al de los brutos, no tenían reyes ni señores, mas entre sí mismos elegían capitanes o caudillos, tenían entre sí guerras civiles muy sangrientas y enemistades mortales, así nuevas como antiguas, heredadas de mano en mano de sus antepasados.


Cuando peleaban, peleaban desnudos, embijados o untados con matices de diferentes colores, eso sí, con arcos medidos a su estatura, labrados con pedernales.

En su manera de pelear con arco, flechas y desnudos, y si acaso andaban vestidos se desnudaban para tal efecto, traían su aljiba siempre llena de flechas y cuatro o cinco de ellas en la mano del arco, para aprovecharse más pronto de ellas, peleaban apartados unos de otros y ninguno se ponía detrás del otro, los más acometimientos que hicieron fue de sobresalto, o sea, estando escondidos y salían de repente.

El arma que usaban, el arco y la flecha, por cierto, consideraba como de las más dañosa. Con ellos nunca se pudo pelear en guerra descubierta porque luego huían hacia la sierra y se escondían en ella.


Eran tan crueles, que a la persona que apresaban, fuera hombre o mujer le hacían cien crueldades, desde sacarle las costillas estando vivos y los cuerpos muertos los colgaban en los árboles, metiéndoles flechas por los ojos, orejas, lengua y sin perdonar las partes vergonzosas.

La certinidad, ánimo, destreza y facilidad con que jugaban esta diabólica arma, no se podía explicar; eran tan adelantados, ligeros, sueltos en correr, que por maravilla los alcanzan los caballos

.

Como vemos, para los conquistadores no fue fácil el dominio de los indígenas; fue una ardua tarea la pacificación de las tribus.

Otra apreciación curiosa, advierte don Angel Hernández, que nos encontramos fue en el libro titulado "Problemas y secretos maravillosos de Indias": "Es gente tan sucia, hedionda y abominable, que aún estado escondidos muy lejos los encontraban sólo por el gran hedor que echaban de sí, tanto que simplemente los caballos temblaban y huían de ellos".

La exageración sobre las costumbres de los indígenas era tal, que se llegaba a fantasiar con la presencia de los indios, posiblemente al no tener un lugar dónde vivir, el agua les era poco útil para el aseo personal, tan solo posiblemente para beberla y saciar su sed.


NACIMIENTO DE UN NIÑO


Pero las "pachangas" no han cambiado mucho.

Para ellos el nacimiento de un niño era celebrar entre la parentela, se emborrachaban todos y haciendo varias ceremonias llevaban a los recién nacidos a la orilla de los ríos y ojos de agua y los bañaban varias veces.

Total, que siempre tenían algún motivo de regocijo, que desde luego, siempre terminaban en embriagueses sus festejos, normalmente el baile duraba hasta más de 24 horas.

En medio del círculo en que bailaban ponían una calavera de venado con sus astas y cantando sin cesar en confusa y triste voz pasaban toda la noche hasta que la calavera saltara, que como es parte del demonio.


LOS RITOS FUNERARIOS



Tranquilizarse y tiznarse de negro era cuando estaban de luto, así estaban un tiempo y para quitárselo volvían las fiestas convidándoles a sus amigos. Nunca enterraron a sus muertos, sino que los quemaban y guardaban las reliquias en unos costalitos y las traían consigo y si eran de enemigos las esparcían por el viento.


HABITACION


Moraban los chichimecas entre riscos y peñascos, en cuevas o chozas pajizas, de forma crónica, que podían transportarse fácilmente. Se encontraban en los valles, cañadas o mesas elevadas. Dormían al cielo descubierto y sobre la tierra húmeda.


VESTIMENTA


Los caudillos de los chichimecas llevaban en la cabeza una guirnalda de piel de ardilla, quedando la cabeza del animal sobre la frente y la cola en el colondrillo; también se ponían una especie de abanico redondo de plumas encarnadas. Se cubrían el cuerpo con un manto hecho de piel de ardillas, de gatos monteses, tigres o pumas.

Las mujeres traían enaguas y huipiles del mismo material. Entre el resto de los chichimecas algunos usaban cubrirse con pieles de venados o coyotes, y llevaban sandalias de cuero u hojas de palma, pero la mayoría andaban completamente desnudos, se dejaban crecer la cabellera.


Se pintaban el cuerpo con tierras colorantes con dibujos como serpientes, sapos y otras alimañas. Las mujeres llevaban fajados unos cueros de venados y esta era su ropa.


TECNOLOGIA


Los chichimecas desconocían la agricultura y vivía de la caza, con las pieles de los animales confeccionaban vestidos y adornos. Fabricaban arcos y flechas; labraban pedernales para hacer espejos, cuchillos y puntas de flechas. Hacían joyas, cuentas y orejeras de chalchihuites, se adornaban de plumas. Construían sus chozas de paja o zacate y madera; desconocían la cerámica, pero formaban vasijas de fibras muy bien tejidas. Hacían huacales que servían de cunas para sus hijos. No cocinaban sus alimentos, los comían crudos y elaboraban algunas bebidas con hierbas que bebían con ansiedad en sus jolgorios. Como nos podemos dar cuenta falta mucho por saber, no todo está escrito

.

SE LEVANTARON EN ARMAS


Es digno de mencionar que Nochistlán fue la primera Guadalajara, como capital de la Nueva Galicia. Al hacerse luego las intendencias Nochistlán pasa a formar parte de Zacatecas y fue allí donde los indios se levantaron en armas.

El virrey Antonio de Mendoza manda sofocar la rebelión y fue en una batalla donde Pedro de Alvarado es herido gravemente al caer de su caballo al ir en huida de los indios y muere en Guatemala.


Se recuerda una batalla en el Cerro del Mixtón o San Miguel -que se ubica entre Apozol y Juchipila- en el año de 1541 que fue definitiva para los fines de los conquistadores, ya que fue derrotado Tanamaxtle.


Fue convertido al cristianismo bajo el nombre de Diego de Zacateco, de allí en adelante la situación cambió. Los conquistadores avanzaron hacia el norte camino hacia Santa María de los Lagos, hacia La Villita -hoy Encarnación de Díaz- al sitio de paso de las Aguas Calientes y luego hacia Zacatecas.

Viene luego la fundación de la Villa.


Antes de 1575 Diego Fernández de Saavedra había sido objeto del distingo de ser dueño de las tierras del lugar donde ya se encuentran otras construcciones.

Esto nos dice que ya había construcciones en Aguascalientes, que esta tierra como sitio de paso ya tenía dueños, que un momento dado había personas que se ostentaban como poseedores.


Alonso Dávalos de Saavedra era uno de ellos, Diego Berrocal era otro y fue también mercedado por una suerte de tierra y fueron los que en su momento conformaron lo que fue el Barrio de Triana.


Es importante ponerlo como antecedente porque después Juan de Montoro junto con otros hizo una relación de las personas que venían a poblar Aguascalientes y que en 1575 don Gerónimo de Orozco otorgó la real cédula que por cierto nunca fue confirmada por el rey.

Esto dio origen a la conformación del trazo de la Villa y hasta 1816 es cuando se le otorga el rango de ciudad durante la Guerra de Independencia, hay que destacar dice don Angel Hernández, que se desconoce en la actualidad la ubicación del original de la cédula y solo se tiene una copia


VILLA DE LA ASCENCION



Luego don Angel Hernández Arias dice que en el Archivo Histórico hay documentos que dan cuenta de que el Dr. Gerónimo de Orozco dijo de manera textual: "Por la presente es nuestra merced y voluntad que ahora y de aquí en adelante para siempre jamás la vicepoblación y el sitio de Aguascalientes se llame la Villa de la Ascención, a la cual señalamos y nombramos por términos suyos cinco leguas a la redonda con que en ellas no entre ningún pueblo de españoles ni de naturales ni sea en perjuicio nuestro o suyo e como tal villa pueda nombrar cada año para la administración y de la nuestra justicia dos alcaldes, cuatro regidores y un síndico regidor procurador del consejo de ella".

Posteriormente se tomó la advocación de la Asunción de la Virgen y no la Ascensión del señor.que fue obtenida en la jurisdicción de Santa María de los Lagos.

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