A un año de la tragedia por el huachicoleo

Una guerra perdida


+ En FUERZA AGUASCALIENTES recordamos que fue el viernes 18 de enero del 2019 cuando se generó una explosión en la localidad de Tlahuelilpan, que provocó la muerte de 137 personas y un saldo de más de 70 lesionados


HERIBERTO BONILLA BARRON



Desabasto de gasolina, compras de pánico, una tragedia, grandes pérdidas a la economía nacional y cero detenidos, es lo que recuerdan hoy millones de mexicanos al recordarse mañana un año de la terrible explosión en Tlalehuilpan que dejó al menos 137 muertos y que significó uno de los primeros grandes reveses del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, quien provocó la furia por perder horas y horas buscando combustible durante casi un mes.


Fue el 18 de enero del 2019 cuando ocurrió la devastadora tragedia, justo cuando López Obrador se alistaba para pernoctar en esta ciudad luego de haber cumplido con una gira por territorio zacatecano, por lo que dejó presuroso el hotel Quinta Real para viajar al lugar de los hechos.


Al cumplirse mañana un año de la tragedia de Tlahuelilpan, muchas cosas han cambiado respecto a la seguridad de los gasoductos y Pemex sigue trabajando para disminuir el robo de combustible, pero al parecer las medidas no han sido del todo favorecedoras ya que el llamado huachicoleo no se ha frenado, por el contrario, se ha incrementado y lo peor, hasta hoy esa decisión de cerrar los ductos fue inútil ya que no hubo detenidos.


En FUERZA AGUASCALIENTES recordamos que fue el viernes 18 de enero del 2019 cuando se generó una explosión en la localidad de Tlahuelilpan, que provocó la muerte de 137 personas y un saldo de más de 70 lesionados, en esa ocasión las autoridades reportaron a Pemex un total de 17 tomas clandestinas en esa zona del Estado de Hidalgo.

Tras dejar a Aguascalientes la noche de ese viernes trágico, López Obrador viajó hasta esa localidad y allí dijo que ¨había que resistir estos hechos de dolor que se justificaban por el combate al huachicoleo¨, sin embargo pese a los intentos por reducir el robo de combustible, la cifra incrementó considerablemente a lo largo del 2019, recordándose que para el mes de febrero las autoridades reportaron 20 tomas clandestinas en Tlahuelilpan, y para marzo el número aumentó a 40.



Actualmente, esa localidad de Hidalgo registra un alto porcentaje de huachicoleros, aunque existen otros Municipios con mayor actividad, lo que quiere decir que este combate emprendido por López Obrador ha resultado un completo fracaso y prueba de ello es que el reporte de Seguridad Física de Pemex dio a conocer que de enero a septiembre se contabilizaron 161 tomas clandestinas.

Pemex de Tula informó el cierre de 347 tomas clandestinas entre enero y septiembre de 2019, un 2.6% más que en 2018. En Cuautepec es el mismo caso, con el aumento del 21.7% debido a 476 reportes de ductos operados por huachicoleros.


MEDIO PAIS PARALIZADO


Detrás de las largas filas y horas de espera en las estaciones de servicio de al menos siete entidades de México, una decisión: el cierre de ductos que transportan gasolina y diésel ante posibles ordeñas ilegales, casi paralizó a la nación, provocando enormes daños económicos y también la tragedia, esa que, a querer o no, muchos dicen que fue responsabilidad del Gobierno Federal ya que López Obrador no se cansaba de decir que los ductos estaban totalmente cerrados y que por ellos no pasaba ni una gota del combustible, lo que resultó una gran mentira.


Hay que recordar que el 8 de enero de 2018, López Obrador presumía los ahorros multimillonarios por el cierre de ductos, que sumaban 2,500 millones de pesos desde el comienzo de su estrategia y a pesar de que el problema se acotaba, las ordeñas ilegales continuaban. Diez días después de las palabras del presidente, al menos 137 personas murieron luego de que explotara un ducto de Pemex debido a una toma clandestina en el Municipio de Tlahuelilpan, Hidalgo.


Los testimonios en video recopilados revelaron que la policía y fuerzas militares que llegaron a la zona advirtieron del peligro inminente a los pobladores, mientras el combustible seguía fugándose y recolectándose por los habitantes aledaños.

Aunque el sistema supervisorio de control y adquisición de datos de Pemex permite detectar la baja de presión en un ducto, pueden pasar incluso horas antes de que deje de fluir el petrolífero.


A un año de la tragedia y de la ¨guerra contra el huachicoleo¨, hasta hoy se desconoce si el número de tomas clandestinas se han reducido con la estrategia o no, tampoco si disminuyó el robo de pipas, los procesos judiciales de empleados administrativos y sindicalizados, y principalmente el desmantelamiento de las bandas de crimen organizado detrás del huachicoleo, aunque hay que precisar que hay investigaciones en curso por parte de las autoridades.


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