Una tradición que ha forjado la historia


Las calles de Aguascalientes

 

parian

Hemos sido testigos y actores del crecimiento y del desarrollo del Aguascalientes actual y hemos sido testigos también de la reconformación de algunos espacios y de la desaparición de muchos y esto es preocupante, dice a FUERZA AGUASCALIENTES el ingeniero e historiador José Ciro Báez Guerrero.

¿Preocupante por qué?, se pregunta y se responde.

Porque el tiempo ha acabado con muchas tradiciones, entre ellas algunas calles y otras que han cambiado de nombre y que de alguna manera van haciendo que se pierda nuestra identidad.

Cómo no recordar aquellos Portales de Jesús, en plena Plaza Principal que de haberse conservado hoy darían otra fisonomía, incluso la misma Plaza Principal ha sufrido transformaciones en función de una modernidad mal entendida.

Las calles de Aguascalientes han sido testigos de muchas hazañas, de muchas leyendas que le han dado fama. Desde su configuración como sitio de paso y luego como villa, comenzaron a crearse a partir de la gran Plaza Principal, su iglesia, las casas de Gobierno y las de los terratenientes. La historia nos cuenta, dice José Ciro, que por mandato virreinal se establecía que las calles de lo que sería la ciudad fueran rectas, anchas y que estuviesen en un lugar plano y lejos de encharcamientos.

De esa forma comenzaron a surgir nuestras calles.

Inicialmente llevaban los nombres de algún hecho.

No tenía nombres de personajes y si así ocurría eran de algo curioso como la calle del Muerto, la del Terror, de la Cárcel, de la Botica, del Reloj, que es hoy la calle Juárez.

Eso fue en tiempos de la Colonia.


mmaero

Entonces los nombres fueron muy simpáticos y curiosos.

La situación comenzó a cambiar a fines del siglo pasado.

Es cuando el Gobierno decide honrar a sus personajes, por lo que surge así la calle Juárez en todas las ciudades del país en honor del Benemérito de las Américas.

Por regla era a personajes fallecidos en reconocimiento a sus grandes aportaciones a la patria.

En Aguascalientes sucedió lo mismo.

El 90% de las calles eran de un solo piso, por eso se le conocía como una ciudad "achaparrada". Su calle principal era Ojocaliente, luego fue llamada precisamente Principal, después Centenario y hoy Juan de Montoro, por ella corrieron los tranvías y al paso de los años fue transformada para quitarle el sabor del Aguascalientes añejo de otros siglos.

La José María Chávez se conoció como la del Obrador.

La calle del Circo, hoy Insurgentes.

La de la Merced, hoy Venustiano Carranza, se conoció también como Isabel La Católica y luego Carrillo Puerto. De la iglesia a San Marcos fue la calle del Placer.

La Matamoros se llamó calle de los Dueñas.

El Cuartel de las Palomas estaba en lo que hoy es Rayón y Galeana y ese rumbo era conocido por dicha construcción. En sus inmediaciones había muchas meretrices.

En el panteón de La Cruz la calle Valentín Gómez Farías era conocida como de Las Animas. La Nueva de Arabia es hoy Poder Legislativo, la calle de los Perros es Ignacio Allende, la de los Patos es Concepción Aguayo y se le dio ese nombre porque por ahí había depósitos de agua o corría a cielo abierto, lo que atraía a muchos patos.


madero

La del Cupido, por las parejas de novios, luego fue de la Estrella y hoy es 16 de Septiembre. Otra muy connotada fue la de la Sorpresa, que hoy es Hidalgo y que se llamaba así porque quizá asaltaban o asustaban. El Callejón del Codo desde finales del siglo XIX se le puso así y aún mantiene el nombre. La del Tesoro, que sigue llamándose así, recibió tal nombre quizá por los que buscaban tesoros. El Callejón de Zavala fue la primera cuadra de la avenida Madero, una calle muy angosta. Luego fue la calle de Las Lágrimas y en 1914 bajo el gobierno de Alberto Fuentes Dávila se convierte en Madero.

Se le conoció como de Las Lágrimas porque con el decreto expropiatorio para abrir la calle, sus propietarios lloraron la pena de perder su patrimonio.

Había camellones, leones y la Fuente de las Ranas.

La historia de los nombres de las calles de Aguascalientes, agrega el ingeniero Báez Guerrero, es sumamente rica e ilustrativa y no sólo rinden homenaje a personajes, sino también a muchos hechos y fechas que han forjado la historia de México.

La calle del Salto o del Chorro estuvo por los rumbos de la Rivero y Gutiérrez, a la cual se conoció en un tiempo como San Diego.

Pedro Parga, en su primera cuadra fue la de Apostolado y de ahí la ruta de camiones urbanos tomó su nombre.


centro

La Cristóbal Colón fue conocida como de la Cárcel porque en el Palacio Municipal, en su primer patio estuvo una cárcel. La del Terror es González Saracho, la Francisco Hornedo fue la del Sol, luego San Juan Nepomuceno y después Enriqueta González Goitia.

La del Emblema, hoy Rayón. La Independencia hoy es la Morelos. La del Olivo es hoy Zaragoza. La Primo Verdad fue la de San Juan de Dios. La Plaza del Burro es el Jardín de Zaragoza. La Plaza de las Tunas es la Plazuela Juárez.

Tacuba, la primera de la villa de las Aguas Calientes es hoy 5 de Mayo.

La del Estribo, luego del Oriente y hoy Alvaro Obregón. La Héroe de Nacozari fue la Buenavista. La calle Nieto, en su primera cuadra se llamó de Los Barberos. La Dr. Díaz de León fue la Washington, la 5 de Febrero fue la de Los Pericos, la F. Elizondo fue la Júpiter, la Manuel M. Ponce fue la calle Eve, la Jesús Contreras La Flora, la del Estanque es la José María Arteaga.

Hubo de Los Gallos, Acueducto, de Los Pocitos y muchísimos simpáticos.

Todas las calles tuvieron nombres diferentes y muy singulares.

Hablar de ellas es hacerlo de la historia, esa que cotidianamente se está construyendo.

Conocer la historia es conocer nuestras calles.

Ellas son las que fueron formando los barrios que han forjado la leyenda de lo que fue Aguascalientes en sus inicios.

Hoy la nomenclatura rinde honor hasta a personajes que nada tienen que ver con México.

Hoy existen gobernantes que sin merecerlo en cuanto llegan al poder lo primero que hacen es imponerle su nombre a alguna de ellas atentando así contra la misma sociedad.

Es risible esto, agrega José Ciro Báez Guerrero y tendrá que cambiar porque imponerle el nombre de alguien a una calle es porque realmente lo merece. De un personaje o de un hecho histórico que nos honra y todos debemos pugnar porque esto siga respetándose.

No es posible que neopolíticos que nada han hecho quieran trascender imponiéndole su nombre a una calle.

#local

2 visualizaciones0 comentarios