El panorama definitivamente no es ¨color de rosa


Grandes mentiras en Aguascalientes

 

GOTICA

+ Los mega salarios del gobernador, alcaldesa, funcionarios y políticos son insultantes, afirma el diputado de MORENA, Alejandro Mendoza Villalobos, quien pone en duda que MOS vaya a reducirse el sueldo

El Aguascalientes ¨color de rosa ¨ que disfrutan el gobernador Martín Orozco Sandoval, muchos de sus colaboradores, diputados y no se diga dirigentes de los partidos políticos definitivamente no corresponden a la terrible realidad que enfrentan en el día a día la inmensa mayoría de personas a las que se les intenta engañar con las notas pagadas en los Medios de que en la Entidad todo está a la perfección y que ¨no hay pobreza y las familias viven mucho mejor que en el resto del país¨, afirmó el legislador de MORENA, Alejandro Mendoza Villalobos.

En entrevista con FUERZA AGUASCALIENTES aseguró que el mandatario estatal, la alcaldesa, los funcionarios y la clase política la crisis no existe ya que la austeridad no priva en sus nóminas doradas, por el contrario, se han despachado con la ¨cuchara grande¨, por lo que aunque Martín Orozco Sandoval ha dicho que está dispuesto a bajarse el sueldo, la verdad es que está amparándose en algo que ya se había dicho hace unos días, que aquí su salario lo fija la Constitución estatal por lo que tendría que venir una nueva ley federal. Hay que destacar que hace unas semanas Martín Orozco dijo que cuando Andrés Manuel López Obrador esté en funciones y haya una ley que establezca topes de salarios, como en un tiempo se manejó esa ley, yo seré muy respetuoso de la ley, pero antes tendré que esperar su aprobación

El mandatario estatal señaló que la propuesta de AMLO seguramente abarcará a los servidores públicos de los tres poderes, por eso, insisto, vamos a esperar la ley y entonces todos nos ajustaremos a ella porque no creo que venga sólo para gobernadores y para el presidente de la República, tendría que venir y dar un gran clavado al Poder Judicial Federal, a los institutos autónomos como la Comisión Nacional de Derechos Humanos, Transparencia, o sea, todas esas instituciones que se han ido creando.

Con esto el gobernador trata de quedar bien con la población, dijo Mendoza Villalobos, aunque desde ahora está fijando como gran condición para bajarse el suelo a que se apruebe constitucionalmente una ley que desde ahora ya se está combatiendo ferozmente por quienes han detentado el poder así como por los magistrados, dijo. "Ya cuando Andrés Manuel [López Obrador] esté en funciones y haya una ley que establezca topes de salarios, como en un tiempo se manejó esa ley, me parece que con el presidente [Felipe] Calderón, yo seré muy respetuoso de la ley y esperaremos su aprobación", comentó. El mandatario estatal señaló que la propuesta de AMLO seguramente abarcará a los servidores públicos de los tres poderes:

"Por eso, insisto, vamos a esperar la ley y entonces todos nos ajustaremos a la ley porque no creo que venga sólo para gobernadores y para el presidente de la República, tendría que venir y dar un gran clavado al Poder Judicial Federal, a los institutos autónomos como la Comisión Nacional de Derechos Humanos, Transparencia, o sea, todas esas instituciones que se han ido creando".


GIOF

El diputado de MORENA afirmó que de lo que se trata no es de optimizar recursos, sino que éstos sigan permitiendo el holgado nivel de vida de una selecta casta de funcionarios y políticos enquistados en el poder, para quienes la suerte que corren cientos de miles de pobres con cada golpe de la crisis es lo que menos les importa.

Por lo que se refiere al hecho de que en México los Magistrados se resisten a dejar de ganar más que el virtual presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, dijo que la selecta casta de toga y birrete gana mensualmente en promedio 563 mil 869 pesos, cuando millones de mexicanos apenas y subsisten con el magro ingreso de 2 mil 190 pesos al mes, esto es, los ministros ganan 257 veces más que el grueso de la población, como sucede también con el resto de los miles de funcionarios, gobernadores, senadores y diputados, quienes se resisten a ser solidarios con los que menos tienen y se niegan a bajarse el sueldo a la mitad ahora que hay que apretarse los cinturones, pues como dicen allá en el rancho: “que se haga la voluntad de Dios –y la austeridad— en los bueyes de mi compadre”.

Podrá entenderse el por qué a la clase política en el poder la unen millonarios intereses personales, que la han vuelto inmune a la situación de crisis que golpea desde hace años a las clases menos favorecidas. Si no, ¿cómo entender que muchas de las resoluciones emitidas por los miembros de la Corte han dejado en la indefensión a millones de mexicanos que ahora están a merced lo mismo de empresarios que de reformas emitidas por el Congreso? ¿Por qué entonces tiene que pagar una expoliada población con su hambre y miseria los privilegios de quienes se han convertido en sus verdugos?

Alejandro Mendoza Villalobos destacó que en lo que va del sexenio se ha pagado ya por los intereses del servicio de la deuda un billón 334 mil 505 millones de pesos, cantidad que de haberse canalizado a la construcción de hospitales, mejores salarios a maestros y una política de verdaderos apoyos al desarrollo del campo –no con políticas asistencialistas que son paliativos a la marginación de las zonas rurales–, hubiera representado auténticos beneficios sociales a millones de personas, advirtiendo que tan sólo por día, la deuda pública le cuesta al país un desembolso de mil 161 millones de pesos diarios.

De los funcionarios que tampoco tendrán que preocuparse porque el país se siga endeudando mientras a ellos les ha ido muy bien, hasta hoy, se encuentran los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, que al igual que los ministros de la Corte, se llevan un sueldo anual de 6 millones 766 mil pesos, como también los miembros del Consejo de la Judicatura Federal que ganarán de manera acumulada, con sueldo y prestaciones, 8 millones 938 mil 234 pesos.

A este grupo de privilegiados también hay que sumar a los consejeros del Instituto Nacional Electoral (INE), con Lorenzo Córdova a la cabeza; al presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, Luis Raúl González Plascencia, cuyas escasas recomendaciones nadie toma en cuenta, así como a otros titulares de organismos como el Inegi, el INAI, el Ifetel, la Comisión Federal de Competencia y un sinfín de aparatos burocráticos que en los hechos no han demostrado tener un beneficio concreto a la población, pero que en su mayoría representan un altísimo costo a los recursos públicos, en promedio, sus titulares ganan anualmente más de 2 millones de pesos y localmente, agregó, el gobernador Martín Orozco no se queda muy atrás, ya que con bonos, compensaciones, gastos de alimentación, comida, choferes, guaruras y otros, su salario es verdaderamente insultante.

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