Tiempos de esperanza y amor


La gran fiesta Mariana

 

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+ La Romería viene a convertirse en un bálsamo ante tantas penalidades ya que nos está ratificando el gran amor de la Virgen de la Asunción por su pueblo, porque con su manto protector nos habrá de guiar para superar los obstáculos que nos presenta la vida

Aguascalientes está viviendo en grande su gran fiesta de amor mariano, por lo tanto Agosto, el mes del Quincenario, ha resultado de verdad esplendoroso pues ha permitido que vuelva a relucir como nunca el inmenso fervor religioso que nos ha distinguido durante toda la historia.

Y eso es lo que nos da fuerza, como sociedad, para hacerle frente a un presente y un futuro que no son nada fáciles ya que son de claroscuros, pero también hay que afirmar que son de esperanza y de amor. Por lo tanto frente a tantas tribulaciones pareciera que en estos momentos hay una ignorancia de Dios y por ello se nos están presentando tantas situaciones negativas que la Santísima Virgen de la Asunción nos está diciendo que debemos de ver como un reto, como un obstáculo que necesitamos librar para acceder a un mundo mejor.

A un mundo verdadero, no uno irreal que solamente está en nuestra imaginación o en los discursos de los huéspedes del Palacio Municipal y del Palacio de Gobierno, que presumen de que vivimos en un mundo color de rosa cuando la realidad es muy triste ya que tiene a la mayoría de las familias sobreviviendo con salarios de auténtica miseria, lo que contrasta frente al derroche millonario de Tere Jiménez, promocionándose para la reelección y con el mega sueldo del gobernador Martín Orozco, quien se despacha con un cuarto de millón de pesos al mes, el salario más alto para un gobernador en todo el país, por eso es que para él el ¨mundo es maravilloso¨-

Pero ya nos estamos desviando, ese es otro rollo y aquí estamos hablando de la gran fiesta de la fe, la de la Romería de la Asunción que nos ha vuelto a demostrar que es falso que se le haya perdido el temor a Dios o que éste nos haya vuelto la espalda.

La gente, esa que cotidianamente se ha volcado en las calles y avenidas de Aguascalientes en una extraordinaria muestra de fervor mariano, debe brindarse hacia sus semejantes, debe luchar por recuperar los valores que pareciera que se han perdido y que sin embargo sólo están siendo relegados. Es cierto que estamos vivimos un mundo complejo que nos está enfrentando a situaciones inéditas que no son más que una prueba para reencontrarnos en nuestras raíces, en nuestros valores.

El mundo está enfrentándose día con día con muchas crisis, como suicidios, los divorcios, el embarazo de adolescentes, la drogadicción y el alcoholismo, las cuestiones económicas, sociales y hasta políticas, que hoy nos resultan inadmisibles y que pareciera que son un cáncer que nos están consumiendo como sociedad, sin que el Gobierno haga nada, salvo sus discursos de color de rosa que en lugar de dar esperanza irritan a la sociedad. La Romería, por el contrario, viene a convertirse en un bálsamo ante tantas penalidades ya que nos está ratificando el gran amor de la Virgen de la Asunción por su pueblo, porque ella con su manto protector nos habrá de guiar para superar todos esos obstáculos que no son más que pruebas para encontrarnos en lo individual y como sociedad.

Ante esto claro que nos hace falta sentarnos a escuchar y a meditar lo que somos y hacia dónde vamos, sobre todo porque estamos aturdidos de tanto ruido y propagandas, de palabras que son vacías y que causan el enojo de una población que en la reciente jornada electoral dijo YA BASTA y castigo a los gobiernos que tanto daño han hecho. Dios en su infinita sabiduría nos está dando el gozo de disfrutar mañana de una Romería más, para situarnos y para hacernos saber que no todo está perdido, que un mundo de amor, de fe y de esperanza está al alcance de nuestras manos.

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