Una gran tradición de Aguascalientes


Merendero San Marcos

 

MERENDERO

+ Don Rosendo de Anda Terán, el pilar de una familia intensamente trabajadora y unida, el fundador de un negocio familiar que ha trascendido y que en la Feria de San Marcos es obligado visitarlo

Todo en la vida tiene un costo... Y el éxito mucho más.

Ah, si las cosas que valen la pena fueran tan fáciles, cualquiera las haría, dice más o menos así el dicho popular.

Y cuánta razón le asiste.

Hay que trabajar intensamente y hacerlo siempre con honestidad, con amor, ese que hace que en muchas ocasiones se tenga que sacrificar parte de la vida familiar para ser alguien en la vida, para trascender, no con el afán de presunción, sino como un ser positivo.

Afortunadamente en Aguascalientes hay mucha gente así, exitosa, entregada y pensando siempre en ayudar a los demás, en contribuir con su granito de arena al desarrollo que hoy se tiene.

Y este crecimiento de ninguna manera es de ahora, están mal aquellas voces que pretenden ostentar su paternidad.

Por ello es que en FUERZA AGUASCALIENTES siempre hemos dicho que el principal tesoro de la Entidad definitivamente no lo es la Feria de San Marcos, sino su gente, esa que gracias a su esfuerzo y a su protagonismo hizo posible lo que hoy se tiene y que la actual generación está obligada no sólo a preservar, sino a fortalecer.

Y de una gente, don Rosendo de Anda Terán, vigoroso tronco de una familia de lucha, entrega y trabajo es de la que hoy hablaremos.

Soñé siempre con ser alguien que sirviera a los demás y lo he logrado.

Soñé con formar una familia muy unida y amorosa y Dios me premió con ella.

Anhelé y he luchado en todo momento para lograr formarla y creo que hasta este día lo he conseguido, por lo que puedo asegurar que soy inmensamente feliz.

¿Ese es el éxito en la vida?

Claro que ese es el éxito y para lograrlo no se necesita tener riqueza material, ¿para qué la quieren?, para quebrarse la cabeza con tantísimos problemas que da el dinero, no, de ninguna manera, ese es el éxito ficticio.

El éxito en esta vida es vivirla intensamente, conquistar los sueños que están a tu alcance y no aquellos que son imposibles.

El éxito es entregarte a lo que haces y nunca buscar tratar de hacerle el mal a los demás, por eso yo creo que el día que Dios me lleve a su lado, estoy seguro de que serán muy pocos los que pudieran hablar mal de mi paso por esta vida en donde he conquistado la felicidad con una familia extraordinaria y miles de amigos, por eso digo que ese es mi éxito.

Quien habló así de vehemente para los lectores de FUERZA AGUASCALIENTES es don Rosendo de Anda Terán, ampliamente conocido en Aguascalientes, en donde ha sido de todo, vendedor de chicles, varitas, cigarros, bolero y luego banquero, para después convertirse en el fundador de su ya legendario "Merendero San Marcos" y luego de otro que se llama "Don Chendo", sitios obligados a visitar durante la Verbena de tal suerte que quien no lo haga no puede presumir que se divirtió en la Feria.

Son dos lugares que funcionan todo el año y que en tiempos de la Feria Nacional de San Marcos se han convertido en toda una tradición, sitios para pasar momentos verdaderamente incomparables ya sea con los amigos o con la familia.

La atención al cliente, dice, siempre debe ser la mejor y creo que eso es lo que nos distingue y nos ha permitido ir forjando una tradición que comenzó a principios de la década de los 80's.


MERE

La charla se realizó en las instalaciones de "Don Chendo", frente al Casino de la Feria, en donde de entrada su hijo René de Anda, dice con orgullo que toda la familia, sus padres y sus hermanos están dedicados en cuerpo y alma a dar un buen servicio.

"Merendero San Marcos", destaca, fue el primero que se fundó en Aguascalientes a principios del siglo XX, en la época de la Revolución, época en la que ni carreteras había y mucho menos restaurantes.

La gente que venía de otras Entidades tenía necesidades y así surgió "Merendero San Marcos", aquí, justo a un costado del templo de San Marcos. No era restaurante ni cenaduría, esto quiere decir, que no era para una comida ni una cena, es un servicio de merienda, lo que la gente que venía por lo que era la "Ruta de la Plata", disfrutaba de una birria, una barbacoa y de antojitos acompañados por un agua fría, una cerveza o una copa de licor.

Esa, advierte René de Anda, es la esencia del Merendero y el fundador fue don Amador Rodríguez, quien tuvo mucho éxito y más cuando se hizo de una rockola, por lo que los domingos, después de misa de 12, el Merendero se llenaba totalmente.

Cuando falleció sus hijos lo cerraron y en los 70's el local se rentó para diversos giros que duraban muy poco hasta que un hijo de don Amador se lo ofreció a mi papá, quien al principio dudó puesto que a un lado ya funcionaba el "Merendero Kikos", de uno de sus hermanos, que había sido el brazo derecho del señor Rodríguez.

Fue así que a principios de los 80's mi papá, "Don Chendo" no lo pensó más y fundó "Merendero San Marcos".

La suerte nos ha acompañado con todo y que hemos pasado crisis espantosas que muchos otros no soportaron, porque debo destacar que en infinidad de ocasiones atendíamos 2 ó 3 clientes por semana.

Aquí interviene don Rosendo para afirmar que Dios nunca los ha abandonado y contra viento y marea lograron superar todos esos malos momentos y tan es así que tiempo después, no sólo consolidaron al "Merendero San Marcos" sino que lograron abrir otro más, "Don Chendo". Y aquí estamos, nada nos vence, prueba de ello es que abrimos todo el año, salvo el 25 de diciembre, el Viernes Santo y cuando hay Ley Seca por la jornada electoral.

Luego René, con mucho orgullo dice a FUERZA AGUASCALIENTES que ambos Merenderos, de mucho ambiente familiar, han sido cuna de bastantes romances. Muchas parejas vinieron aquí como novios y hoy siguen siendo nuestros clientes ya de casados y con muchos hijos. Sobra decir que tenemos muchísimos clientes de otros Estados y de diferentes países y no sólo en tiempo de Feria, lo que creemos es por el servicio que nos ha distinguido desde siempre.

Para nosotros no hay distinción de clases.

El trato es el mismo ya sea para las personas más humildes o las más poderosas, económica y políticamente hablando.

Tenemos muchos empleados y claro que hay confianza, pero aquí siempre habrá alguien de la familia para ver que la atención a nuestros clientes sea auténticamente de primera.

Don Rosendo dice luego que a él y a su esposa, Evangelina Salazar, les toca abrir los dos Merenderos, luego de irse al Centro Agropecuario a realizar las compras, que son bastantes ya que ofrecen a la clientela entre 18 y 20 botanas, así como los platillos que deseen. Y las botanas no se cobran, sólo las bebidas, aunque al final brindamos una copa por cortesía de la casa y aquí, agrega, no cobramos cover


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Mis hijas Claudia y Cinthia se encargan de la administración y de contratar al personal, mientras que mis hijos Omar y René, así como uno de mis yernos, de cuidar la atención y que todo sea favorable a los clientes que durante muchos años nos han dispensado con su preferencia con todo y que hoy, agrega, han surgido infinidad de Merenderos.

Y no, nos dice, de ninguna manera tenemos miedo, el Sol nace para todos y gracias a Dios seguimos vigentes.

René de Anda cuenta luego que justamente donde está "Merendero Don Chendo", fue a principios del siglo XX una vecindad en la que nació su papá en 1942.

La necesidad era mucha y cuando tenía 6 años murió mi padre, dejando a mi mamá embarazada, agrega por su parte don Rosendo.

Tuvieron cinco hombres y una mujer, a los que mi madre nos sacó adelante, pero había que ayudar al sustento de la casa por lo que desde muy niño vendí chicles, cigarros, varitas, semillas, dulces y luego fui bolero.

Esto lo digo con orgullo porque mi mamá nos hizo seres de bien y sin ayuda ajena, con todo y que tuvimos tíos millonarios, los De Anda, del Barrio de Guadalupe.

Ya siendo un jovencito y estudiando Contabilidad, dice don Rosendo, conocí a Carmelita Martín del Campo, gerente del Banco del Centro, quien me invitó a trabajar a su lado y lo hice durante 22 años, comenzando de mandadero y terminando de gerente.

Y siendo gerente todavía me daba mi tiempo para vender lo que podía pues la necesidad en casa era mucha.

Cuando lo privatizaron no me gustó y ya no quise seguir allí.

Cuéntales papá, le dice René, de tu gran afición a los toros y al beisbol, diles cómo mi abuelito don Ambrosio Salazar llegó a ser todo un personaje en el beisbol amateur de Aguascalientes, siendo de los fundadores y el primer presidente de la Liga Ferrocarrilera.

Y don Rosendo con una sonrisa le confirma.

Cuando estaba en el Banco del Centro no había corrida ni novillada a la que no nos llevara. Vivíamos en Ayuntamiento 103 y cómo no recordar que preparaba una bota con limonada y otra con vino tinto para él.

En la época de los 80's nuestros ídolos, agrega René, como novilleros lo eran Ricardo y Luis Fernando Sánchez así como David "Chato" Bonilla, de allí que en nuestros dos Merenderos todo lo que tenemos habla de toros.

Y nos muestran ternos de diferentes figuras nacionales y españolas.

Muchos de ellos, como "El Juli", Sebastián Castella y Pablo Hermoso de Mendoza han sido nuestros clientes.

Pero, reitera, no todo ha sido felicidad.

Los primeros cinco años fueron terribles y no sé cómo Dios me dio fuerzas para sostenerme, siempre a base de tenacidad.

Desde siempre hemos enfrentado dificultades y una la seguimos viviendo, como lo es la del impuesto extra y muy alto que se nos cobra en tiempo de Feria, algo que consideramos brutal pues aquí están nuestras fincas y negocios y no funcionan sólo en este mes, los mantenemos todo el año por lo que consideramos injusto que se nos castigue, pero de eso mejor ni hablar, lo negativo hay que hacerlo a un lado y enfrentar todo con entusiasmo.

Sin embargo queremos dejar claro que es algo criminal que hicieron ley.

Déjenme reiterarles a los lectores de FUERZA AGUASCALIENTES, diJO don Rosendo, que estos Merenderos no son producto de la casualidad, son toda una historia de entrega y esfuerzo que inicié, continúan mis hijos y los habrán de engrandecer todavía más, si Dios lo quiere, mis nietos, lo que quiere decir que significarán tres generaciones.

Y esto no hubiera sido posible, advierte, si no hubiera tenido a mi lado a mi eterna enamorada, mi esposa Evangelina Salazar, quien además de su trabajo de maestra de kinder siempre me ayudó, y lo sigue haciendo, para que nuestros Merenderos sean hoy una tradición no sólo de la Feria, sino de todo Aguascalientes.

No somos ricos, pero esto mantiene bien a mis hijos y a sus familias, por lo que creo que esa es la herencia material que les dejaremos, pero mucho más importante que eso es el amor y la gran unidad que cotidianamente alimentamos en ellos.

Y René interviene para destacar que ese ejemplo lo están honrando con una entrega sin límites para que los Merenderos sigan creciendo.

Es cuando don Rosendo dice que ese es su éxito:

Tener una familia así, unida, amorosa y muy trabajadora.

Trabajar intensamente y ahorrar lo que se podía tiene sus frutos y mi familia así lo está demostrando, agrega.

Mis hijos, Claudia, Cinthia, Omar y René Rosendo, son mis orgullos y los admiro por su entrega sin límites, quiero trabajar al parejo de ellos pero la edad no pasa en balde y hoy ya no aguanto las desveladas y menos las de la Feria.

Los cuatro y uno de mis cuñados, advierte René, descansamos un día a la semana, pero en este tiempo de Feria que se avecina, aquí nos la pasamos prácticamente los 23 días sin ir a casa a descansar.

Mantener lo que hizo mi papá es nuestro gran objetivo y de esa manera estaremos poniendo nuestro granito de arena para el engrandecimiento de Aguascalientes y de sus tradiciones.

Y en esto me apoya mi esposa Olimpia Nava Martínez.

El ejemplo de mis padres lo estoy transmitiendo a mis hijos René, Abraham, María Carolina y Jorge Emilio.

Y ya para despedirnos don Rosendo y su hijo René dicen a FUERZA AGUASCALIENTES:

En esta vida hay que ser ambicioso en lo que se quiere, trabajar y tener sueños.

A Dios rogando y al mazo dando, no hay de otra, ese es el gran secreto para tener éxito, no existen las varitas mágicas ni tampoco los milagros.

El milagro es tener trabajo, cuidarlo y hacerlo con gusto, eso es lo que hay que agradecer todos los días a Dios, quien nos ha bendecido como familia y con nuestros Merenderos "San Marcos" y "Don Chendo".

Ellos han forjado una gran historia que es igual a la de muchos grandes hombres y mujeres que han sido los pilares para el crecimiento que hoy tiene Aguascalientes.

Es por ello que seguimos insistiendo en FUERZA AGUASCALIENTES que el gran tesoro de Aguascalientes es uno y se dice pronto... Su gente, así de fácil.

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