Disfraza rasgos horrendos de la miseria


Coneval maquilla cruda verdad

 

sergio augusto

+ Gobernantes y políticos ganan fabulosos salarios y ni por asomo padecen de pobreza ni la miseria y en el mejor de los casos si saben lo que viven miles de familias aguascalentenses, prefieren ignorarlo olímpicamente, de allí que la gente está irritada

El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), es una especie de “Consejo de expertos” que la población ha calificado despectivamente como el “gobierno de pasteleros”, encargado de elaborar las máscaras y los disfraces necesarios para dulcificar los rasgos más siniestros del rostro horrendo de la miseria que está viviendo el país.

Y es que no es entendible los ¨alegres informes¨ que ofrece este organismo y los gobiernos, ya que la cruda realidad dice que las familias están sufriendo como nunca frente a una crisis económica que es brutal, por lo que se fustiga que se diga festivamente que ¨Aguascalientes es un ejemplo para el país, ya que es una Entidad en donde todo marcha de maravilla¨, cuando es todo lo contrario.

Al respecto el diputado del Partido Verde Ecologista, Sergio Augusto López Ramírez señaló que la menor pobreza es artificial y se explica por los subsidios públicos; sin ellos, el drama social sería peor y es que el modelo neoliberal al que se aferra Enrique Peña Nieto sólo beneficia fundamentalmente al 1 por ciento de los que hablan, los descontentos, y en menor medida, a otro 19 por ciento, lo demás, dijo, son mentiras “técnicas”.

De esta manera la pobretología oficial desacredita, pero es rentable política y económicamente para los que aceptan actuar como mercenarios orgánicos, de allí que el sistema reconoce sus oficios para manipular las estadísticas, subestimar a los pobres y miserables, mimetizándolos entre los intersticios de los conceptos chabacanos como pobres “moderados”, “extremos”, “alimentarios”, en “capacidades y patrimonio”, “carentes sociales”, en “ingresos inferiores al mínimo” y en “bienestar”, fijados arbitrariamente bajos para subir a los miserables al escalón de pobres ,como si existieran los medios embarazos.

Tanto el gobernador Martín Orozco Sandoval como la alcaldesa Tere Jiménez y sus principales colaboradores, a decir de Iván Alejandro Sánchez, diputado del PRD, ganan fabulosos salarios y ni por asomo padecen de la pobreza ni la miseria y en el mejor de los casos si saben de la miseria en la que viven miles de familias aguascalentenses, prefieren ignorarla olímpicamente, de allí que la gente está irritada y repudia a la inmensa mayoría de los gobernantes y los políticos a los que señala como vividores y corruptos.


sergio

El salario Mínimo en México es un chiste mal contado (de esos que no solo no dan risa, sino que además dan pena ajena) y es que el país tiene uno de los salarios mínimos más bajos en América Latina (a pesar de que es la segunda potencia económica del subcontinente). Muchos no han querido aumentar el salario ya que podría afectar la economía del país, pero ¿es necesariamente malo hacerlo?

Hoy en día todos los partidos dicen que quieren discutir sobre un aumento al salario mínimo en nuestro país (vean nuestra nota al respecto) y es que, fuera del uso populista que están haciendo de este tema tan importante, la verdad es que el salario no le alcanza a los mexicanos actualmente para cubrir sus necesidades básicas. Y además somos uno de los pueblos peor pagados en el orbe (básicamente la gente del mundo, incluidos muchos chinos, pueden hacer el chiste de: me pagan tan mal que «gano como mexicano»).

Según la Comisión Económica para América Latina, nuestro país es el único en Latinoamérica en donde el salario real mantiene a los trabajadores en un estado permanente de pobreza y no alcanza para cubrir las necesidades básicas de la persona.

¿Alguien en su sano juicio y que perciba ingresos por mucho menos de mil pesos a la semana puede suponer que no forma parte de la corte de los milagros, que no sea miserable, sino apenas un “pobre moderado”?

Sólo puede ocurrir en la cabeza de los pasteleros pobretólogos del Coneval, en la del presidente Enrique Peña Nieto, el gobernador Martín Orozco, los diputados y los voraces dirigentes de partido que suponen que con la miseria que perciben los trabajadores se puede vivir con cierta holgura, ahorrar y ser felices… Los narcos, empero son más “generosos”, pagan al menos mil pesos más.

A nivel nacional, según informes de Coneval, de los 47.8 millones de ocupados, el 58.4 por ciento, 27.9 millones de personas, reciben un ingreso de hasta tres veces el salario mínimo y difícilmente pueden adquirir los productos de la canasta básica, menos si sólo trabaja un miembro de la familia integrada por cuatro personas en promedio y ni siquiera los que ganan hasta cinco salarios mínimos, 316 pesos diarios, o 9.4 mil pesos mensuales, que representan al 74.5 por ciento de los ocupados, 34.6 millones de asalariados.


sergio

Aún así, para el Coneval, la población con un ingreso inferior a la “línea de bienestar” mínimo equivale al 20 por ciento de la población total (23.5 millones), y con ingreso inferior a la “línea de bienestar” a 51.6 por ciento (60.6 millones).

De otra manera, en el envilecimiento conceptual, consideran que en 2016 existían 35.7 por ciento de pobres “moderados” (41.8 millones) y 9.8 por ciento de miserables o “pobres extremos” (11.5 millones), en total, 45.5 por ciento de la población (53.3 millones).

No obstante, si a lo anterior se suman la población vulnerable por carencias sociales y por ingresos, en realidad estamos frente al menos 94 millones de pobres y miserables, sin términos rebuscados, el 85 por ciento del total en tanto que el único indicador que muestra una baja sensible y que reduce el número de pobres y miserables es el de “carencia por acceso a los servicios de salud”, es decir, el inútil por ineficiente Seguro Popular, que amplía su cobertura a costa del deterioro de otros servicios públicos en la materia y tal carencia baja de 29.2 por ciento a 21.5 por ciento entre 2010 y 2012, de 33.5 millones de personas a 25.3 millones.

La supuesta mejoría en educación, vivienda y alimentación es marginal como para definir una tendencia positiva y es estadísticamente irrelevante si se consideran los márgenes de error en el levantamiento de los datos. Un analista serio, “técnicamente riguroso”, “objetivo” y “transparente”, nunca hubiera hablado de una disminución en la pobreza, la miseria y las carencias, pero ése no existe en el Coneval, políticamente, sin embargo, hablar de una reducción en la miseria es útil para justificar un alza al IVA (impuesto al valor agregado) en alimentos y medicinas, y la reducción de los subsidios.

Lo único claro es que en los últimos años se elevó la pobreza “alimentaria”, de “capacidades” y de “patrimonio” y aumentará más con el desastroso gobierno de Enrique Peña Nieto, que indudablemente está siendo el más criticado de la historia moderna de México, lo que de ninguna manera sirve al candidato presidencial José Antonio Meade.

#local

0 visualizaciones0 comentarios