Mercader Jurado en FUERZA AGUASCALIENTES


El Niño del Contenedor

 

CONTENEDOR

+ Cómo vivió el entonces Director de la Policía Judicial uno de los casos más tenebrosos en la historia de Aguascalientes

Dicen que el que la hace la paga, tarde que temprano, sin embargo en este terrible caso que hoy nos presenta uno de los que lucharon tremendamente para darle solución, el licenciado Víctor Hugo Mercader Jurado, quien se incorpora como colaborador de FUERZA AGUASCALIENTES, nos dice que lamentablemente parece que esto todavía tardará muchísimo en cumplirse y eso de verdad que es algo muy lamentable ya que han pasado casi veinte años y ni pistas hay sobre los que perpetraron este asesinato que conmocionó a todo Aguascalientes.

El crimen del Niño del Contenedor es uno de los asesinatos más brutales que se recuerdan en la historia de nuestra Entidad… y sigue sin castigo, hace ya casi año y medio cuando hizo su aparición FUERZA AGUASCALIENTES lo rescatamos de los archivos y lo presentamos a una ciudadanía que una vez más quedó estupefacta y exigiendo la captura de los presuntos responsables.

Resulta verdaderamente inconcebible ver cómo la maldad humana se hace presente en Aguascalientes y en el momento menos pensado. Hay quienes están totalmente contra la pena de muerte, pero que Dios y nuestros lectores nos perdonen, pero aquí si bien que estaría decretar la pena de muerte porque un espeluznante asesinato como este que aterrorizó a la sociedad verdaderamente no tiene nombre. Y lo que es peor, los presuntos responsables de este espantoso asesinato siguen impunes pues al parecer se encuentran en Estados Unidos viviendo ¨a sus anchas¨ sin que nadie haya hecho algo por perseguir a la pareja de asesinos que aterrorizó a Aguascalientes.

Hoy el licenciado Víctor Hugo Mercader Jurado, quien aquél entonces era el director de la Policía Judicial y luego se convertiría en flamante subprocurador, cuenta para los lectores de FUERZA AGUASCALIENTES lo que vivió por este estrujante caso, las noches de insomnio y el sufrimiento tan atroz que lo envolvió.

EL NIÑO DEL CONTENEDOR

(Siempre que oigas a un niño llorar, trata de intervenir, quizá le salvarás la vida) Han pasado muchos años, quizá el delito esté prescrito, los responsables impunes; es hora de que me desahogue, es tiempo de compartir lo que sé....el siguiente relato lo escribiré como lo recuerdo, ni más, ni menos. Las cuatro de la tarde, ni desayuno ni comida, a menos que tres tazas de café entren en dicha clasificación.

- En la recepción hay un señor que quiere verlo, dice que ha visto los carteles que mandamos a hacer y que quiere platicar con usted... Ante mí, un hombre joven quizá en el invierno de sus veintes, me relata que viene de Jalpa, Zac., que ahí vive con su familia y que ha visto la fotografía del rostro de un niño, que fue tomada antes de que los médicos forenses hicieran su penoso trabajo de necropsia, habiéndole lavado la sangre que había manado de su naricita, fotografía que mostraba un niño, de verdad bonito, cuyo cadáver fue encontrado en un contenedor de basura de los que hay miles en Aguascalientes.

Un pepenador fue el que realizó el terrible hallazgo, encontró una caja de cartón de la marca Huevo San Juan, dentro, envuelto en una cobija, el cadáver del niño que se hizo famoso en esta ciudad, tanto, que vecinos se organizaron para solicitar la entrega del cuerpo de un varón de alrededor de cinco años, del que nadie reclamaba sus restos para darle sepultura; el Procurador, Don Roberto Macías, en un acto de humanidad, ordenó la entrega, excepcional, del cadáver de un desconocido, a otros desconocidos que tenían un corazón enorme y que reunieron a cientos de personas, que acompañaron al niño y le lloraron, muchos de ellos, como si fuera un familiar.

El oriundo de Jalpa me contó que tenía por vecinos a una pareja que tenían a un niño al que maltrataban imponiéndole severos castigos, que el llanto del niño se escuchaba con frecuencia y que era común que lo expulsaran de la casa y le ordenaran quedarse en la calle hincado, con sendas piedras en las manos, haciendo con los brazos una cruz y que cuando el cansancio vencía al niño y tiraba las piedras, salían y le golpeaban.


VICTOE

Me contó que los vecinos poco a poco sacaron datos de esa familia, supieron que ella venía de la ciudad de México y que se apellidaba Mercado. Ambos padres se dedicaban a dar charlas de temas raros, como esotéricos, ovnis, culturas perdidas y cosas similares y que para hacerlo, tapizaban los postes de la ciudad con anuncios y sorpresivamente juntaban, por curiosidad y por ser pláticas gratuitas, a decenas de personas, de entre las cuales, poco a poco captaban adeptos que empezaban a dar cooperación económica para continuar en "su labor de enseñanza".

Sorpresivamente, esa familia había abandonado el lugar sin que se volviera a saber nada de ellos y al ver la fotografía, que nosotros habíamos distribuido, por el mismo método, es decir, en postes, oficinas, paraderos de camiones, el ciudadano zacatecano se atrevía a darnos esa presunción, que resultó ser el inicio de la investigación.

Sin demora, convoqué a los mejores investigadores y fuimos a llevar a nuestro informante, para saber con precisión el domicilio donde esa familia había vivido. Para entonces, habían transcurrido meses después del hallazgo en el contenedor y solo teníamos pocas pistas, entre ellas el número de serie de la caja del producto, con fecha de caducidad de unos meses anteriores al hallazgo del cuerpo y que había sido entregado a un distribuidor, que ya no podía decirnos dónde vendió esa caja; casi nada.

De Jalpa regresamos de noche después de entrevistar a decenas de personas, incluyendo al dueño de la casa donde habitaba la pareja sospechosa y a los nuevos habitantes, que ¡bingo!, habían permutado con sus compañeros de asociación gnóstica, la plaza de Jalpa por la de Teocaltiche, Jal.

Ahora sabíamos más cosas, los nombres de los supuestos padres del menor golpeado, su descripción física, de la que resalta que el hombre medía cerca del metro con noventa centímetros. Al día siguiente de nuevo a Jalpa, ahora con criminalistas que hicieron retratos hablados y nuevas entrevistas llevando más fotos del niño del contenedor, en las que se apreciaba en todo su cuerpo lesiones antiguas y recientes que probaban el maltrato infantil que el niño había sufrido, quizá durante años.

Se visitó las oficinas del DIF y ahí, con paciencia esperamos que se localizaran datos y más datos de reportes de niños maltratados, hasta que aparecieron dos hojas en las que constaba que una señora de aproximadamente cincuenta y cinco años había acudido a esas oficinas, reportando que su hija era madre de un niño y después había contraído nupcias con un hombre muy alto y que la abuela se había enterado del maltrato y pedía la intervención de esa institución, donde le dijeron: "mañana iremos". Al día siguiente , la casa estaba vacía. La abuela nunca volvió a ver al nieto, ni a la hija ni al yerno...

Sin datos del domicilio en la ciudad de México, se inició una investigación difícil, pues con el nombre es como hallar la famosa aguja. Yo decidí escribir la historia y enviarla a la actriz Silvia Pinal, que en ese entonces tenía un programa donde narraba historias humanas en forma de telenovela de un solo capítulo, después llamé y llamé hasta que algún asistente me aseguró que pasarían la historia por televisión nacional; otro rayito de luz, alguien debería verlo y contactarnos.

Viajes y más viajes a Teocaltiche, siempre con el apoyo del Señor Gobernador; los investigadores tenían el acicate del tipo de asunto, pues Servicios Periciales determinó que la muerte fue causada por desnucamiento; el mecanismo probablemente se debía a que una persona rodeó con su brazo el cuello del menor ejerciendo presión, hasta que logró la separación de las vertebras, muerte infame para un niño indefenso.


CONTENEDOR

Durante la investigación, hubo quizá decenas de reportes de niños maltratados; todos fueron corroborados, llegó el día en que más de veinte elementos estaban fuera del Estado investigando, hasta cerciorarnos de que se tratara de otros casos distintos o de pistas falsas, incluso de padres o madres que nos mentían para localizar a sus hijos, llevados a otro lugar por sus parejas.

La tenacidad empezó a rendir frutos y encontramos la casa donde habían vivido la pareja con el niño. Ahí obtuvimos un dato importantísimo, la madre se encontraba visiblemente embarazada y además, esperaba gemelos, según lo comentó con vecinos; también supimos que el esposo se creía sabelotodo y que aseguraba que él atendería el parto de su esposa, pues "la naturaleza" obraría sola; llegado el día, los vecinos vieron movimientos inusitados del esposo, que desesperado entraba y salía de la casa, iba a la farmacia, a la tienda y por fin, sacó a la esposa, solo a la esposa de la casa y no se volvió a saber de ella...

A él Lo volvieron a ver, sin el niño, ni la esposa, ni los gemelos, sacando cosas de la casa, para después abandonarla, para siempre. Se investigó en todos los hospitales de dos estados, en todas las oficinas del registro civil, nunca hubo datos de nacimientos gemelares ni de inscripciones ni de dos niños ni de uno solo que correspondiera al caso.

Los investigadores seguían la pista de la sociedad esotérica, originaria de España, con representantes en muchas partes del mundo, pues sus seguidores, sin cobrar a la institución, viajaban cual apóstoles, transmitiendo sus enseñanzas; varios estados visitamos, hasta llegar a Tamaulipas, donde radicaba la sede mexicana de la organización; pocos datos tenían o pocos datos quisieron dar; desde el centro del país se iniciaron exhortos para obligarlos a comparecer ante las autoridades, pocos resultados, era una organización desorganizada, sin vínculos fuertes con sus seguidores, como no fueran cursos de "superación gnóstica"; nunca los entendí.

Por fin, los agentes dieron con un domicilio en la capital y hasta allá fuimos; lo que encontramos fue lo siguiente: un abuelo que había jurado que no quería volver a saber nada de su hija, ni tampoco a decir nada; una abuela que era la que se trasladó a Jalpa y que estaba inundada de tristeza, pues había visto el caso en la televisión y sabía que era su hija la involucrada y temía verse relacionada y una tía, enfermera pizpireta que con los ojos nos hacía señas y a la que tuvimos que llevar a cenar para que hablara de su hermana. Ahí en la mesa le enseñamos el arsenal de datos, informes y fotografías; cuando vio la caja y sobre todo la cobija, nos dijo, vamos a la casa, les demostraré sin lugar a dudas que ese niño es mi sobrino y volvimos; entró a una habitación y sacó una cobija idéntica a la envolvió el cadáver del niño... por fin, después de miles de kilómetros, desveladas, hambre y malpasadas, sabíamos quién era el niño y quien su madre y su padrastro; nos regaló esa cobija para que Periciales confirmara con ciencia que era idéntica y pedimos una colaboración, difícil de obtener, al día siguiente pasaríamos por ellos tres para llevarlos a la Procuraduría de Justicia capitalina, ahí les harían una prueba de ADN.

Llevamos de regreso fotografías, donde se veía al niño en la boda de su madre, en medio de esos dos mmmm....... personajes. De nuevo escribí la historia, la envíe a la señora Pinal, de nuevo cientos de llamadas y por fin salió a la luz un capítulo, donde se exhibió la historia complementada y la fotografía.


FISCALIA

Se mandaron imprimir miles de carteles, se enviaron a todas las procuradurías en el país, se volvieron a recorrer miles de kilómetros por vía terrestre; fuimos a Puebla a visitar a la familia del sospechoso y ahí la madre de él nos dijo que una noche, al ver como maltrataban al niño, los corrió de su casa y nunca más los volvió a ver.

Siempre tuve bajo el vidrio del escritorio una copia del cartel con la cara del niño, cuando fui relevado, la dejé ahí; nunca se supo de ellos, quizá la mató, quizá murieron los gemelos, quizá huyeron del país... Permítanme un epílogo; a veces, en sueños, el niño viene a mí, me sonríe, me dice un TE QUIERO dulcísimo, yo trato de explicarle, me hace la señal para que calle y me dice de nuevo:

- Tú sabes que hacer... Creo que hoy lo he hecho al fin... contar su historia y ver que nunca vuelva a saber nada igual, pedirles que intervengamos, salvemos un niño del contenedor.

#local

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