Ninguna crisis es invencible, advierte FMD


Dios está en nuestro corazón

 

DIOS

+ La nefasta crisis económica, social y política no se va a arreglar de la noche a la mañana ni mucho menos con varitas mágicas, saldremos adelante sólo con unidad, sacrificio y entrega de todos, por lo tanto debemos tener fe y esperanza, afirma el diputado panista Francisco Martínez Delgado.

Hasta el viernes Aguascalientes ya superaba los 145 suicidios en lo que va del año, una vergonzante marca que nos coloca como el primer lugar en el país y en materia de divorcios para allá vamos, pues están por concretarse más de cuatro mil, lo que definitivamente nos está diciendo que andamos muy mal como sociedad.

Y ante estos hechos, ante esta cadena de suicidios y la rapante crisis económica están golpeando ferozmente a nuestra sociedad, hoy más que nunca la paz, la calma y una vida mejor las encontraremos si hablamos con Dios y comprobamos que lo llevamos en nuestro interior.

La situación, no solo en Aguascalientes sino en todo el país es verdaderamente terrible, los salarios son raquíticos, hay desesperación, muchos hogares devastados y no se digan los suicidios y los divorcios que nos están flagelando de manera terrible y esto, tengo que decirlo, no se va a arreglar de la noche a la mañana ni mucho menos con varitas mágicas, saldremos adelante sólo con unidad, sacrificio y entrega de todos, por lo tanto debemos tener fe y esperanza, afirma a FUERZA AGUASCALIENTES el diputado panista Francisco Martínez Delgado.

Dicen y dicen bien, que el verdadero hombre de éxito es humilde, celebra el triunfo de otros, los felicita, los elogia y se alegra sinceramente de la prosperidad ajena porque él mismo es prospero, sabe que el sol sale para todos, es tenaz, preparado, habla fuerte, se da su lugar, pero da el suyo a los demás y los escucha, siente que en cada ser humano, sin importar su edad, raza o religión y hay algo digno de admiración, no conoce la envidia, pues su filosofía le lleva a pensar que Dios regala "paquetes" y no atributos individuales y eso es lo que predica el maestro Martínez Delgado, una persona a la que hay que tratar para conocer su grandeza como ser humano.


FRANCISCO MARTINEZ

La semana pasada en que FUERZA AGUASCALIENTES publicó dos grandes reportajes sobre Francisco Martínez Delgado quien nos habló de la situación que vive el Estado, el país y también de algunos detalles de su vida personal y cómo no destacar que varios colegas nos preguntaron que cuánto nos había pagado y hasta hubo uno que nos dijo que en México cada uno de esos trabajos periodísticos valen miles de pesos, por lo que seguramente ya nos había enriquecido e íbamos a prepararnos para tener una gran Navidad, sin embargo, para su decepción, podemos decir que ni nos pagó un cinco ni ninguno de quienes participamos en este diario cobramos…. Y menos a los políticos y a los gobiernos.

Y ayer, luego de un suculento desayuno en La Mestiza, el licenciado, maestro y diputado Francisco Martínez Delgado nos ratificó su extraordinaria calidad de ser humano y no dólo de político, demostrándonos no habernos equivocado al comprobar que es dueño no nada más de una admirable sapiencia sino de un gran corazón.

Y más que el político, hablamos como el hombre que se describe como un enamorado esposo y padre de familia de allí que nos comenta que nadie puede enfrentar la vida solo, todos necesitamos ayuda de alguien superior a nosotros, por lo que frente a tanta desesperanza y descomposición social debido a las intensas crisis que estamos enfrentando como sociedad hoy más que nunca hay que hablar con Dios y para hacerlo no necesitamos ninguna formalidad, inclusive ni acudir a la Iglesia, pues Dios está dentro de nosotros, en nuestra alma, en nuestro corazón y por lo tanto hay que recurrir a El para pedirle que no nos abandone y que nos apoye con su manto protector.

En la charla dice que podemos ir a Dios y pedirle fortaleza para enfrentar las luchas que se nos presentan y podemos estar seguros que Dios escucha toda oración, escucha especialmente las peticiones de los más débiles, de los desprotegimos y de aquellos que son miembros de su familia y aquí tenemos que advertir que llegamos a ser miembros de su familia por medio de Jesucristo, por lo tanto hay que animarnos a descubrir cómo podemos ser parte de la familia de Dios y eso es lo que marca una gran diferencia.

¿Cómo hablamos con Dios?

Simplemente con desearlo y para ello no se necesitan de formalidades y ni siquiera de acudir a la Iglesia pues podemos hacerlo en cualquier parte y todos necesitamos hacerlo, hay tantas cosas en la vida que simplemente son demasiado grandes para nosotros y por ello necesitamos hablar con alguien más poderoso, alguien que realmente pueda hacer algo en cuanto a los desafíos de la vida

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