Cuentos de Navidad de FUERZA AGUASCALIENTES


La atención geriátrica

 

doctor Juan Antonio Vidales Olivo

+ En el IMSS no solo se atiende la salud de los adultos mayores, se salva su vida cuando son llevados a tiempo y mucho más que eso, se les brinda una esperanza de amor y vida y eso brilla con una luz increíble en esta temporada de Navidad

+ El doctor Juan Antonio Vidales Olivo dice que no llegan al IMSS para morir, como muchos piensan, sino que lo hacen no sólo buscando ayuda para sus enfermedades, sino también un trato de afectividad y de amor que a veces pareciera negárseles

Nunca una noche ha vencido al amanecer y nunca un problema ha vencido la esperanza y eso es algo que día a día puede apreciarse en el área de Geriatría de la Clínica Uno del Seguro Social, en donde el doctor Juan Antonio Vidales Olivo y su equipo de trabajo están convertidos no solo en un simple equipo médico, sino en una gran luz de fe, esperanza y de vida y eso pareciera elevarse hasta el infinito, como si fuera un haz luminoso que está brillando intensamente en esta Navidad para demostrar que el amor es la fuerza más grande en este mundo tan complejo.

Y como ya hemos dicho en FUERZA AGUASCALIENTES, la Navidad no sólo debe de festejarse en un mes específico del año, porque el Niño Jesús no sólo debe estar presente un día o un mes, sino toda la vida y en todo momento.

Y es que la Navidad no es sólo los regalos, las luces de bengala o los grandes árboles que adornan la mayoría de los hogares, sino que es una época para estar felices con nosotros mismos y con los demás sintiendo a Jesús dentro de nuestro corazón. Bueno al menos eso es lo que creo y lo que trato de transmitir diariamente a los adultos mayores que atendemos -por miles a lo largo de todo el año- aquí en el Hospital de Zona Número Uno del IMSS, comenta a FUERZA AGUASCALIENTES el geriatra Juan Antonio Vidales, quien dice ser un apasionado de su profesión y lógicamente, de la atención que brinda a la gente de la ¨Edad de Oro¨, por lo que en ésta época decembrina cotidianamente pienso:

¨Recogeré las luces más bellas de esta Navidad y las soplaré dentro de sus corazones¨ y es que no hay nada mejor que contagiarnos de esa alegría que sólo el espíritu navideño puede irradiar por todas partes.

Y creemos en FUERZA AGUASCALIENTES, que tiene toda la razón, porque la Navidad puede sentirse en el ambiente y eso es lo que queremos que sientan nuestros ancianitos dice el doctor Vidales Olivo, porque definitivamente no vienen aquí para morir, como muchos piensan, sino que lo hacen no sólo buscando ayuda para sus enfermedades, sino también un trato de afectividad y de amor que a veces pareciera negárseles.

Y al iniciar este día diciembre, el mes de la Navidad, la época en la que casi todo el mundo nos hermanamos y nos dejamos dominar por la magia bondadosa de la época, FUERZA AGUASCALIENTES presenta otra emotiva historia que forma parte de sus tradicionales ¨Cuentos de Navidad¨ y que de cuentos no tienen nada, ya que plasmamos una gran verdad, una verdad que nos dice que no todo es amarillismo, ni guerras por el poder y la riqueza, sino que nos ofrece hechos que hay que magnificar y divulgar porque son verdades que dan cuenta del humanismo que existe en nuestro Estado en donde a pesar de tantas crisis, existen muchas cosas buenas por resaltar, de allí que somos unos convencidos de que lo bueno también interesa.

Y ante esto debemos reconocer que la Navidad suele ser una fiesta ruidos y por ello al encontrarnos ya en esta bella época de Navidad, dialogamos de manera muy amplia con el doctor Vidales Olivo para que nos hablara de que detrás de las paredes, muchas veces frías de los hospitales, no todo es dolor y llanto, también hay mucha fe, esperanza…. y vida.


doctor Juan Antonio Vidales Olivo y heriberto bonilla barron

La charla se dio en su consultorio, en donde nos permitió acompañarlo en tres emotivas consultas y de entrada nos sorprendió tremendamente pues cuando Clementina González, directora de Comunicación Social del IMSS nos dijo que nos iba a presentar a un médico sumamente importante en ese lugar, imaginamos que como geriatra, el profesional de la medicina que se dedica a los ancianitos, iba a ser, al menos una persona de edad madura y de cara adusta, sin embargo nos quedamos ¨de a seis¨ al toparnos con un hombre relativamente joven, de mirada franca, sincera y con una sonrisa que pareciera no abandonar su rostro y eso de verdad nos impactó gratamente.

Aquí en esta área, nos dijo, de ninguna manera estoy solo, a mí me toca coordinar los trabajos, sin embargo nada tendría éxito si no tuviera el apoyo invaluable de mis colaboradores, de tal suerte que el carisma de los que aquí estamos puedo asegurar que no se encuentra en ningún otro nosocomio de Aguascalientes, porque aquí con los más necesitados de amor y de esperanza nuestra premisa además de brindarles ayuda médica, es hacerlo con amor para sembrar y esperanza de un mundo mejor y eso, agrega, la sociedad lo ignora o no hace caso porque lamentablemente a las cosas buenas de la vida muchas veces no se les da importancia por las crisis que estamos enfrentando como sociedad.

Si aquí ya no se les puede ayudar debidamente, sobre todo cuando llegan muy graves, al menos si encuentran esperanza y fe y debo destacar que nos llegan ancianitos de muchas comunidades y no solo de Aguascalientes sino de varios Estados, que antes para una enfermedad compraban cualquier pastilla en la tiendita, lo que no resolvían su problemas y no venían a Aguascalientes porque no tenían recursos, sin embargo ahora al venir saben perfectamente que alguien estará velando en todo momento por su salud y para hacerles sentir que nos importan y que tenemos nuestro amor para brindárselos de todo corazón, dice Juan Antonio Vidales Olivo.

Nos dice que la Geriatría es una área de la medicina que se dedica especialmente a atender a los adultos mayores y hoy adquiere mayor relevancia porque es una gran verdad que en México la gente está envejeciendo rápidamente por lo que se espera que para el 2050 al menos el 25% de nuestra población sea de ancianos, de allí que digan que la Geriatría es la especialidad del futuro sin embargo yo puedo afirmar que ya es la del presente y tan es así que estamos atendiendo a cientos de personas de la llamada tercera educa, de tal suerte que mucho de lo que hoy estamos haciendo dependerá de cómo llegaremos al futuro inmediato.

Todo ha ido cambiando tanto, que antes veíamos como una pareja llegaba a tener hasta 10 o 15 hijos y hoy ya hay quien tiene cuando mucho a 3, por lo que cada vez son menos hijos porque papá y mamá tienen que trabajar por lo que los abuelitos prácticamente son abandonados en su cuartito o en un rincón de la casa o muchos otros resultan una carga que son enviados, tristemente, a los asilos en donde muchas veces son olvidados.

La gente, agrega el doctor Vidales Olivo, olvida fácilmente y no recuerda el esfuerzo y el sacrificio que hicieron los adultos mayores para darnos no sólo la vida, sino los satisfactores que requerimos como seres humanos, lo que desde mi punto de vista es algo muy cruel y creo que más moralmente que por la obligación con nuestros padres y abuelos de recompensarles todo el sacrificio que hicieron, cuando ellos tuvieron capacidad, para forjarnos, por lo tanto ahora nos toca a nosotros encargarnos de ellos y sobre todo, brindarles nuestro amor.

Sin embargo muchas veces eso no ocurre y es cuando pienso en unas palabras que se han convertido en una gran verdad: ¨una madre pudo darle vida, atender y educar hasta a 15 hijos y ninguno de ellos puede hacerse cargo de ella¨ y puedo decir que son tristes y desgarradoras las historias que veo y trato aquí cotidianamente, pues ninguno de esos hijos puede hacerse cargo de sus padres ahora que los años han hecho estragos en sus cuerpos, con problemas para oír, para ver o para desplazarse viendo, con tristeza y desesperación como las cosas más fáciles hoy se hacen las más difíciles, por lo que nosotros como geriatras nos enfocamos en evaluar todo eso para ayudarlos en su salud y para tratar de brindarles el efecto y el amor que tanto están necesitando.

El doctor Vidales Olivo reconoce que en Aguascalientes son muy pocos los geriatras pero pienso, nos dice, que la clave en la atención a los adultos mayores no está en los especialistas y ni siquiera en el segundo o tercer nivel de la medicina, creo que la clave está en el primer nivel, en el contacto directo y porqué, bueno el 75% de los adultos mayores está en condiciones saludables y por lo tanto el médico general debe recomendarle que si está haciendo ejercicio lo siga haciendo y si es independiente que lo siga haciendo, que si tiene alguna enfermedad crónico degenerativa hacer lo posible por tenerla bajo control, por lo tanto la clave está en promover medidas de prevención entre la población.


viejitos

En el Seguro Social, claro que tenemos esa oportunidad a través de los Centros Gerontológicos, además de que estamos promoviendo que haya médicos de primer contacto que se dediquen específicamente a los adultos mayores contando con nuestra asesoría, de allí que entre menos pacientes tengamos en Geriatría será algo mucho mejor y para ello hay que promover la atención de primer contacto, y al decir esto nos llevó a visitar los talleres en donde se enseña a los familiares de los adultos mayores, a tratarlos debidamente y luego nos hizo visitar una zona muy agradable que funciona como especie de guardería en donde tienen juegos y realizan diversas actividades.

Y mientras el doctor Vidales Olivo seguía con su charla, vimos como una señora de 75 años, a la que atendió porque tenía fuerte dolor de estómago y en una pierna, fue se le puso una compresa, la inyectaron y le recetó un tratamiento, se levantó y comenzó a caminar mucho mejor de como había llegado, sin embargo advirtió que no se le estaba resolviendo el problema, ya que no tiene remedio, se le está ayudando para que sea menos doloroso y ese es el objetivo de la atención geriátrica como tal, a través del equipo completo que aquí tenemos, ya que se busca promover un envejecimiento saludable y favorecer a que los pacientes vuelvan a ser lo más independientes posibles, esto es, que dejen de ser una carga para su familia. Y no, nos dice de manera contundente, no somos los médicos que estamos destinados a tratarlos en sus últimos momentos ni mucho menos conformarnos con verlos morir, quien así lo piense está rotundamente equivocado, estoy plenamente convencido que todos hemos venidos a este mundo a tratar de ser felices y eso no caduca, no porque seamos adultos mayores nos quedamos sin expectativas de lograrlo, por el contrario, son nuestros ancianitos los que deberían recibir el mayor amor, no nada más de su familia sino de toda la sociedad.

Muchas veces se dice, para tratar de congraciarse con ellos, que son adultos en plenitud o son los de la -Edad de Oro- y para que eso sea una realidad depende de nosotros como hijos y como sociedad, lamentablemente los que son abandonados en los asilos o en un rincón de sus casas, no serán ni adultos en plenitud ni mucho menos de la -Edad de Oro-, pues ellos tristemente ya no tendrán futuro y estarán sólo a la espera de la muerte.

Personalmente no nada más atiendo aquí a los viejitos, he tenido la oportunidad de visitarlos para verlos no sólo como médico sino para tratar de brindarles mi afecto y decirles que pese a su edad, la vida es bella y todavía hay porqué vivir, porqué luchar, de tal suerte que lo peor que podría pasar es que se derrotaran luego de que durante toda su vida fueron auténticos guerreros.

Y eso nos dice, es quizás mucho más importante que un medicamento, puesto que lo que están requiriendo y con urgencia es de amor y esperanza. Yo como médico se los trato de brindarles eso, sin embargo es algo que debiera competir a la familia y a la sociedad... y lamentablemente muchas veces es algo que no ocurre y es que los hijos olvidan que lo que le están haciendo hoy a sus padres les ocurrirá a ellos cuando lleguen a la vejez... y si no, al tiempo, porque esto es algo que se siembra. Juan Antonio Vidales dice a FUERZA AGUASCALIENTES que algunos de los adultos mayores que llegan aquí dicen una gran verdad: ¨El tiempo ya nos alcanzó y está por doblegarnos¨.

Esa es una gran verdad, porque además son olvidados no sólo por sus familiares sino por una sociedad que está enferma y se está desintegrando, no obstante ante ese panorama tan nebuloso para los ancianitos, estamos nosotros en el IMSS, están gentes y organizaciones de buen corazón que los asistimos, pero tristemente como sociedad los estamos relegando.

Y luego nos habla con profunda emoción no sólo de la atención médica, sino del apoyo integral que se otorga a los ancianitos, pues además de ver por su salud, se les apoya física, moral, espiritual, de nutriólogos, de rehabilitación y hasta de psicología, de ahí que cada consulta es larga porque pareciera que nos están confesando toda su vida para que les brindemos la ayuda que requieren.

Y mientras que asistimos a tres consultas sumamente emotivas, en donde comprobamos que la mayoría de los ancianitos padecen de demencia, la verdad que nos quedamos impactados del amor con el que se les trata no solo a ellos, sino a sus familiares, tal y como lo vimos con una joven señora que llevó a su papá, de 87 años, al que trajo de Río Grande, Zacatecas, porque ya todo se le olvida y al que luego de auscultarlo el doctor Vidales Olivo encontró que padece demencia, la misma enfermedad que enfrenta su esposa, por lo que el drama es verdaderamente terrible ya que tiene que atender a sus dos padres, además de ser ama de hogar y trabajar.


doctor Juan Antonio Vidales Olivo y heriberto bonilla barron

Y la señora, que ya casi hasta es doctora, pues conoció perfectamente los medicamentos y el tratamiento que el doctor recomendó, lo hizo con una sonrisa, ni siquiera se quejó y aceptó cristianamente esta nueva prueba que Dios le ha mandado y que la enfrentará, dijo, con el apoyo del doctor Vidales Olivo y del Seguro Social. Y el doctor nos provocó tremenda carcajada cuando le dijo que venían de la localidad de las tres mentiras, pues ni es ciudad, ni es río y ni es grande

Cada vez crece más el número de adultos mayores, por lo que ahora los médicos de todas las especialidades tendrán que verlos, lo que significa un gran reto de tal suerte que nosotros los geriatras, que somos muy pocos en Aguascalientes, somos como un parteaguas, concientizando a los compañeros sobre qué es lo que requiere un ancianito, pues en su mayoría no acude al médico por un sólo problema de salud, sino por varios que ya son crónicos, como la desnutrición, la diabetes, la hipertensión arterial y la demencia, sólo por nombrar algunas enfermedades, lo que se agrava porque nos encontramos que muchas veces han sido abandonados por sus familiares. Y si a eso agregamos que muchos de ellos son víctimas de la depresión, entonces nos encontramos ante un problema sumamente preocupante y que no hace más que ratificarnos que en esta etapa de la vida lo que requieren es de afecto y amor de sus familiares a fin de hacerle frente a lo que les resta de vida con esperanza y con fe.

Y aquí podría decir que en la mayoría de los casos no es un problema de lejanía física, sino que nos hemos convertido en una sociedad enferma, en una sociedad que está verdaderamente deshumanizada y que ojalá en esta temporada navideña fuera tocada por la mano de Dios para que cambie y abra su corazón principalmente en favor de los que menos tienen, a los enfermos y a nuestros adultos mayores.

Y claro que en el IMSS debe ser visto, sobre todo en esta época de Navidad, como una esperanza, un consuelo, un refugio para la gente enferma, esa que en su inmensa mayoría no tiene recursos para atenderse en la medicina privada, aquí, nos dice, se pueden recuperar física, anímica y espiritualmente, porque además de la atención médica reciben cariño y amor y no sólo ellos, sino también sus familiares, por lo tanto considero que el Seguro Social es una auténtica bendición de Dios, un oásis en el desierto y estar aquí es algo que me llena totalmente, más que por mi salario, por el reconocimiento de los ancianitos y sus familias a las que hacemos que renazca su amor por ellos.

En esta temporada de Navidad quienes tenemos la dicha de tener salud, hay que sentirnos bendecidos y darle gracias a Dios porque la tenemos, hay que pensar en lo que darían las personas que no pueden caminar, que no pueden ver o simplemente no tienen ni para comer y ante esto es cuando yo valoro más la vida.

Así las cosas estoy seguro, dice Juan Antonio Vidales Olivo a FUERZA AGUASCALIENTES, que en la Noche Buena voy a pensar que la vida y la salud son lo más sagrado que tenemos y debemos apreciar, lamentablemente he visto a muchos que no piensan así y se van a la aventura, al ahí se va, cuando la vida es tan maravillosa, que para mí lo es todo, es espíritu, es alma, es algo muy maravilloso con lo que Dios nos ha bendecido.


viejitos

Y al estar hablando así para los lectores de FUERZA AGUASCALIENTES, dice, quisiera que no sólo en la Navidad sino en todos los días del año existieran salud, amor y felicidad y aquí podría decir que he visto a personas que tienen muchísimo dinero y no son felices, por lo que ratifico que el dinero no te da la felicidad, te puede ayudar en muchas cosas pero no te garantiza ser feliz, por lo que soy un convencido de que vale mucho más tener salud y amor en todos los aspectos, así como a tu familia y al prójimo, que cualquier fortuna.

Lamentablemente muchas veces eso no lo valora uno debidamente y creo que nadie es tan rico para que no necesite de otra persona y nadie es tan pobre que no pueda dar algo y al decir esto basta con que te puedan dar un abrazo o decirte muchas felicidades, o brindarte una expresión de cariño y ternura.

Uno de mis grandes deseos en la cercana Navidad es que no existan ni odios, envidias, corajes, ni rabia, por el contrario que la paz y el amor impere en cada corazón de todas las personas de Aguascalientes, que gocen intensamente de una paz interior que sólo Dios nos puede brindar y ojalá, como lo he dicho en otras ocasiones, que esto fuera por siempre y no sólo en la época de Navidad y si así fuera soy el primer convencido en que el mundo sería muy diferente al que estamos viviendo con un sin fin de crisis, depresión y desesperanza.

Deseo, dice el doctor Juan Manuel Vidales Olivo, que este mensaje con motivo de la cercana Navidad llegue también a aquellos que se han olvidado que son hijos de Dios y han endurecido su corazón por la ambición del dinero, del poder político a través de la extorsión, del robo, del secuestro, del asesinato, porque ese no es el camino que nos enseñó Jesucristo el Hijo de Dios que ha venido a este mundo para salvarnos y hacernos felices amándonos como hermanos. Mi deseo es que también todos en Aguascalientes y en el mundo puedan vivir en plenitud el gozo de la Navidad

#local

15 visualizaciones0 comentarios