Tiempo de esperanza y de unidad


¬¡Y llegó la Navidad!

 

mavidad

+ Hoy en estas fechas, ya nos encontramos atrapados por ese halo tan hermoso que sólo tiene la Navidad, es cuando los odios, las envidias, los rencores, las diferencias parecen superarse y es cuando la humanidad vuelve a llenarse de amor y de esperanza

Estamos a menos de 24 horas del inicio de diciembre, el mes de la Navidad y para muchos indudablemente la época más bella del año. Para otros no tanto porque les recuerda que en esta época dejó de existir algún ser querido, algo que los llenó de dolor y luto y para otros porque un año más está diluyéndose y pareciera que no se puede salir de la crisis.

Por lo tanto el 2017 hay sido otro año extremadamente difícil para todos. Tan difícil que hoy todo es sacrificio y materialismo. Todo parece nebuloso, el presente y no se diga el futuro. La humanidad pareciera estar perdiendo sus valores enmedio de esa vorágine en que nos ha sumido la lucha por la sobrevivencia, no obstante no todo es así.

Ante tanta desesperanza hay vida, hay deseos de ser mejores, de luchar cotidianamente no sólo por esa sobrevivencia, sino para forjar un mundo mejor en donde nuestros hijos tengan un futuro más grato, menos conflictivo, un mundo de esperanza y también de amor. Hoy la Navidad está a punto de llegar una vez más y nos está abriendo otra vez el corazón hacia el Señor, hacia nuestros semejantes. Hoy más que nunca podemos afirmar que lo cierto es que el espíritu de la Navidad está presente y eso lo sentimos todos, hoy más que nunca nos embargamos de un halo misterioso y bello que nos hace ver la vida de una manera muy diferente.

Hoy en esta época ni las crisis parecen doblegarnos. Hoy todos parecemos abrir nuestro corazón para dar amor y amistad. Hoy Aguascalientes, México y el mundo entero se encuentran embargados ya por ese ambiente incomparable, único, que se respira en esta época.

En todo el planeta se vive, se palpa y se goza esa sensación tan extraña, pero tan bella que se apodera de la mente y el corazón de todos. Hoy en estas fechas, ya nos encontramos atrapados por ese halo tan hermoso que sólo tiene la Navidad. Es cuando los odios, las envidias, los rencores, las diferencias parecen superarse.


nacvidad

Es cuando la humanidad vuelve a llenarse de amor y de esperanza. El espíritu de la Navidad se adueña del mundo y es cuando la sociedad parece hermanarse. Es cuando nos vemos todos con afecto y cuando se despierta el deseo de ayudar a los demás, cuando el deseo de servicio que debería de imperar durante los 365 días del año, se hace presente.

Este espíritu navideño es el que une más a las familias y a la sociedad. Esta época, indudablemente la más bella del año para toda la humanidad, no sólo nos hace más sensibles hacia la solidaridad que deberíamos mostrar día a día en cada uno de nuestros actos, nos acerca más a Dios. Es hasta entonces cuando, aún sin que el hombre se lo proponga, le surgen los sentimientos de amor y amistad que parecen olvidarse a lo largo del resto del año.

Las crisis, los problemas cotidianos, las diferencias y todo parecen minimizarse. El hombre, agobiado por las dificultades que presenta este mundo tan conflictivo, vuelve entonces los ojos hacia Dios y es cuando brotan los sentimientos de nobleza, de bondad, de amor, de solidaridad y, sobre todo, de caridad. Caridad porque es en esta época cuando la sociedad en su conjunto se sensibiliza y la pone en práctica y lo hace con gusto, con verdadero interés de ayudar al desvalido.

Esto sólo lo logra el espíritu de la Navidad. Epoca que es esperada con ansia no sólo por los niños que aguardan gustosos la visita del Niño Dios o de Santa Claus, ese personaje carismático que llegó de otras culturas para arraigarse en México, sino por adultos y jóvenes, porque también es tiempo para mantener vivas las tradiciones que sólo se viven en estas fechas. Y en FUERZA AGUASCALIENTES destacamos que la Navidad, según la Iglesia, es Cristo.

La Navidad es amor, es Dios. La Navidad es el nacimiento de del Niño Dios y es también, el acontecimiento central para la historia de todo el mundo y siempre la Navidad será un recuerdo hermoso, agradable y lleno de esperanzas para el mundo. Para este mundo que está en constantes conflictos, para este mundo en donde las diferencias sociales parecen acentuarse cada día, cada hora, cada segundo. Y sin embargo la Iglesia dice que la Navidad como la hacemos hoy en día tiene aspectos que tendríamos que mejorar mucho para no desviar esta época a tiempo de beber, de bailar, de pasear y de otras formas de vivir la vida que no corresponden a su significado.


navidad

`El deseo de mandar una tarjeta es bueno, pero si nos fijamos, en la misma tarjeta a veces ya no hablan de Jesucristo, hablan de un árbol, de un animal, de un paisaje. Necesitamos reubicar a la Navidad en su punto central, es decir en el nacimiento de Cristo, Dios y Hombre que vino a este mundo precisamente para arreglar al mundo y a la humanidad.

Tenemos que tener presente que ese Cristo antes de regresar al Cielo dijo: ahora los mando a ustedes que me mandaron a mí. Es decir, ahora nosotros tenemos que arreglar el mundo, ¿en dónde?, en nuestra persona, nuestra familia, nuestro radio de actuación'. En una casa la Navidad debe ser familiar, donde haya amor, entendimiento, comprensión, donde haya tolerancia, en una empresa en donde exista la justicia distributiva, las relaciones obrero-patronales buenas y una mejor productividad. `En un Estado donde se entiendan unos con otros en bien de todos para que los principios navideños no se queden sólo en un recuerdo bonito de la época de la historia cuando nació Jesús.

Por lo tanto estamos convencidos de que el espíritu de la Navidad no debe ser sólo una época del año, debe mantenerse para que vaya permeando diariamente en nuestro actuar a fin de que cada día la sociedad sea menos violenta, más segura y los bienes estén mejor distribuidos y pueda sembrarse así desde lo social, la posibilidad de que interiormente el hombre sea más feliz. La Navidad es cuando los hombres se ayudan solidariamente.

Cuando siguiendo el ejemplo de Cristo no nos estorbamos sino que nos ayudamos. Lamentablemente esto no es así porque somos hijos pecadores de Adán, pero un factor más cercano, más determinante, es que estamos viviendo en una sociedad capitalista, ese capitalismo que ve que hay reuniones, entonces dice voy a ver qué les vendo. Ve que hay felicitaciones, que es tiempo de desearnos felicidad y entonces dice voy a ver cuántas tarjetas y cuánto consumismo vendo, ver cómo se gasta el dinero de los aguinaldos.

Ideológicamente el sistema capitalista tiene que llevar a la sociedad a esto y lo logra si olvidamos los principios de Cristo. Sería cuestión de no hacerlo y de esa manera el mismo capitalismo no se podría materializar tanto como lo vemos ahora.

TRADICIONES

Por otra parte tenemos que afirmar que la Navidad es también felicidad. Es tiempo de vivir y de disfrutar de las tradiciones que datan de hace siglos y es que no hay nada más bello y más emocionante que la puesta del Nacimiento y del Arbol de Navidad.

En Aguascalientes ya desde hace unos días en muchos hogares se ha cumplido con esta bella tradición. Son muchos los Nacimientos que son venerados en cada uno de ellos y que están a la espera no sólo de las posadas, sino de que llegue la noche del día 24 para acostar al Niño Dios.

Es una tradición, un rito religioso que llena de alegría los corazones de las familias y que debería de prevalecer durante todo el año, no sólo durante el mes de diciembre. Esa emoción que significa instalar el arbolito de Navidad, una tradición que data del siglo XVI, según los historiadores y que llegó a América hace poco más de un siglo, debe permanecer por siempre.

La instalación del Nacimiento y del arbolito de Navidad unen más a las familias. Dan amor y dan esperanza de un mundo mejor. Unen en uno solo los sentimientos de la Humanidad que se dispone así a festejar el Nacimiento de Cristo, el de la fe y del amor hacia nuestras familias, a nosotros mismos y hacia los demás.

#local

4 visualizaciones0 comentarios