LA ENTREVISTA Existe una doble moral en Aguascalientes


La sociedad sataniza al Policía

 

Antonio Martínez López

+ Esa gente que grita que necesita el auxilio de la policía y que minutos después nos está despreciando, es una sociedad que nos tiene como sus ¨patitos feos¨, sin embargo soy el primer convencido de que con resultados, con hechos fehacientes vamos a hacer que cambie esa imagen, afirma el Comandante Antonio Martínez López

+ Son 32 años de alegrías, de logros, satisfacciones, pero también de sacrificios, fracasos, miedos y hasta de llanto, una vida que afortunadamente le ha sido reconocida al ser designado titular de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal... aunque también, él mismo lo acepta, esta profesión es muchas veces ignorada y hasta ninguneada

La sociedad, esa que hoy dice estar aterrorizada ante el embate de la delincuencia, es una sociedad de doble moral, que grita que necesita el auxilio de la policía y que minutos después nos está despreciando, es una sociedad que nos tiene como sus ¨patitos feos¨, sin embargo soy el primer convencido de que con resultados, con hechos fehacientes vamos a hacer que cambie esa imagen y que compruebe que nuestro único objetivo es garantizar su seguridad y que se nos reconozca que somos como cualquiera, ni más ni menos, con errores y defectos, pero con un espíritu de entrega total que hasta la misma vida daríamos por defenderla, dice de manera contundente el Comandante Antonio Martínez Romo, secretario de Seguridad Pública Municipal.

Son 32 años de ser policía, 32 años de total entrega y siempre con un solo objetivo: proteger a la sociedad.

Objetivo que cobra mayor relevancia desde que hace apenas unas cuantas semanas fue ascendido a la titularidad de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal a la que ha arribado con gran vitalidad y no con las huecas promesas de siempre, de que ¨ahora sí habrá un cambio que beneficiará a la sociedad¨…… y ese cambio nunca llega, por el contrario, hoy más que nunca está amenazada la seguridad de las familias y para eso es que ha llegado al cargo, para ¨limpiar y barrer la casa¨ y para conseguirlo, dice a FUERZA AGUASCALIENTES que lo primero que está haciendo es darle un nuevo rostro a la Policía.

Es necesario acabar con la imagen de corrupción, prepotencia y violencia policial, la ciudadanía debe dejar de temerle más a los policías que a los delincuentes y para eso, tenemos que cambiarle no nada más el rostro a la corporación sino brindarle resultados a la sociedad, hechos y no promesas frente a la delincuencia, asegura Antonio Martínez Romo, quien entre los uniformados y muchos de sus amigos es conocido cariñosamente como ¨Ponchorelo¨.

EL LADO HUMANO DEL POLICIA

En su oficina en donde nos dejó ver el perfil humano de un policía de carrera que es considerado por los mismos uniformados como ejemplar, dice de manera contundente que no es un hombre rico y que no por ser el nuevo jefe de la Policía lo va a ser.

Soy un hombre como cualquiera, un policía que ha trabajado de manera entregada durante 32 años y que vive de su sueldo, de tal suerte que no tengo grandes propiedades ni tampoco sumas importantes de dinero en los bancos, de tal suerte que vivo como la mayoría de las familias en Aguascalientes, con muchos problemas y podría decir que prácticamente mi familia y yo vivimos al día y con la gran satisfacción de poder decir que tengo la frente en alto y mis manos limpias.


Antonio Martínez López

Soy el primero en reconocer que tengo que predicar con el ejemplo y la verdad que no me está costando mucho trabajo ya que además de mi entrega creo que si algo me ha distinguido a lo largo de mis 32 años de servicio, es la honestidad y mi trato hacia la gente, el cual siempre ha sido el de un gran respeto y de una amistad total, cosa que le he pedido a todos mis colaboradores y eso no les cuesta ya que siempre me he conducido de esa manera, dice a FUERZA AGUASCALIENTES.

Y son 32 largos años que lo han distinguido no solo por ese espíritu de servicio, sino por su entrega apasionada a servir a los demás, por su admirable rectitud y por la lealtad hacia sus semejantes.

Son, nos dice, 32 años de alegrías, de logros, satisfacciones, pero también de sacrificios, fracasos, miedos y hasta de llanto, una vida que afortunadamente le ha sido reconocida al ser designado titular de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal... aunque también, él mismo lo acepta, esta profesión es muchas veces ignorada y hasta ninguneada, porque así es el esencia humana, la de restarle méritos a quien los ha conquistado.

Una vida que le dice que aún le queda mucho por hacer, una vida que a pesar de aquellos que tratan de restarle méritos a su apasionada labor, sigue haciendo historia porque minuto a minuto, hora tras hora, día con día es muy útil y que le permite ser protagonista de una historia que, él mismo lo dice, aún tiene un final muy lejano, pues hay muchísimo por hacer para velar por la seguridad de la sociedad de Aguascalientes.

¿Y de quién se puede hablarse así en estos tiempos en que muchos que han ocupado alguno de los puestos policiales han sido verdaderos truhanes y son señalados con índice de fuego por la sociedad?

Claro que nos refiriendo a Antonio Martínez Romo quien con una gran sonrisa nos dice que no le teme al reto al asumir este puesto el cual, dice, es una distinción a sus 32 años de carrera policial y deEn su oficina, haciendo un paréntesis a su tenaz labor, platica que su ingreso al mundo policial fue hace poco más de 32 años cuando conoció al inolvidable Inspector de Policía, Ramón Martínez López.

Mi tío me llevó a visitarlo a la Inspección de la Policía y desde entonces me dije que algún día llegaría a la corporación y eso ocurrió hace 32 años, nos dice Antonio Martínez Romo quien afirma que desde entonces su convicción ha sido además de la de ser policía, servir a la sociedad y desde luego que no me arrepiento, la vida me ha tratado y vivo decentemente, tan es así que los invito a que visiten me casa para que comprueben que vivo de acuerdo a mi salario, sin lujos y claro que mi pretensión es retirarme de igual manera, con mi frente en alto, las manos limpias y con la satisfacción de haberme desempeñado en lo que siempre fue mi ilusión: ser policía.

El titular de Seguridad Pública Municipal dice a FUERZA AGUASCALIENTES que hace exactamente 32 años, en agosto de 1985 conoció al capitán Ramón Martínez López y eso le cambió la vida, recordándolo como un funcionario de verdad ejemplar, de esos que cruzan un pantano sin una sola mancha.

Vengo de una familia de militares y policías, soy la tercera generación de ellos y en pláticas con mi tío don Refugio Pedroza, una vez que lo acompañé me presentó con él y me cautivó su profesión, además de que tenía algunos amigos que estaban en Tránsito y cuando los visitaban me dejaban ver sus patrullas y el ambiente entre sus compañeros, por lo que todo eso me cautivó por lo que en cierta ocasión al enterarme que iba a haber plazas para Tránsito y cuando me invitaron no lo pensé dos veces para acudir a esa promoción.

Afortunadamente de 16 que quedaron de un total de 60, quedé en el primer lugar, justo cuando estaba por cumplir 18 años de edad y entonces comenzó mi carrera en Tránsito.

Recuerdo que en 1988 se dio una huelga en Tránsito por lo que me fui a la Policía Preventiva y entonces comenzó mi carrera en Seguridad Pública y formé en aquellos tiempos lo que fue el área de Seguridad y Protección Bancaria y en el transcurso del tiempo fui invitado para participar como subdirector de Tránsito en Jesús María, lo que acepté combinando mi tiempo en aquella dependencia con mi labor en Aguascalientes, al paso de los años dejé Jesús María y me incorporé a la Policía Federal de esta ciudad en donde estuve durante un año y la tuve que dejar cuando me nombraron subcomandante en la Policía Municipal.


Antonio Martínez López

Luego ¨Ponchorelo¨ dice que por concurso de oposición logró el cargo de Comandante y luego hubo cambios políticos por lo que le tocó incorporarse a lo que sería la Policía Estatal de Aguascalientes, por lo que puedo decir que soy de sus fundadores y allí estuve durante 14 años y luego me incorporé a la Ayundatía del gobernador en turno en donde permanecí durante un año y regresé a la Policía Municipal justo cuando de manera paralela concluí mi carrera de Derecho con la fortuna de participar, casi de inmediato, en un proceso de selección para Agentes del Ministerio Público, lo aprobé y duré poco más de seis años en la Fiscalía, volví luego a la Policía Estatal y ahora vuelvo a Seguridad Pública Municipal como su titular, por lo que como se verá, nos dice Antonio Martínez Romo, no soy ningún improvisado y claro que sé que tengo la capacidad y la inteligencia para frenar la ola de inseguridad que priva en Aguascalientes, dice.

Son 32 años de carrera y de sacrificio, se dice fácil señor, pero esas breves palabras no definen toda una vida, ¿pero, ha valido la pena, qué le han dejado estos 32 años?

Claro que han valido la pena, responde Antonio Martínez, me han dejado muchísimas experiencias buenas y bonitas, mucha gente me conoce y le doy gracias a Dios de contar con miles de amigos, sigo con ellos y me han permitido crear una familia sólida que me llena de orgullo y que es mi máximo tesoro, además de que cuento con una magnífica carrera profesional de tal suerte que todo lo que tengo se lo debo a la Policía.

Luego, con una gran sonrisa dice que nació y ha vivido siempre aquí, en Aguascalientes en donde conoció a su eterna enamorada, su esposa, que es de Sinaloa y se llama María, la cual me ha dado cuatro hijos extraordinarios, Sujei, Yazmín, Antonio y Isrein, dos ya son profesionistas y otro que está a punto de terminar sus estudios.

Y tengo dos familias, nos dice sonriendo el comandante ¨Ponchorelo¨, la que tengo en casa y la otra que es mi profesión, la de Policía y abogado.

LO BUENO, LO MALO Y LO FEO

Cambiamos de tema y Antonio Martínez Romo, nos dice que lo bueno de la Policía es lo que ya les dije, todo lo que me ha dado para poder afirmar que soy un ser humano plenamente satisfecho de todo lo que he conseguido, lo malo es que he tenido la oportunidad de salir a diferentes partes del país e inclusive al extranjero para formarme dentro de lo que es la carrera, y lamentablemente en todas partes la imagen que se tiene de la Policía es negativa además de que las leyes parecieran estar hechas en su contra.

Se acomoda mejor en su sillón, se nos queda viendo fijamente y luego nos dice que no pierde la esperanza de que algún día las legislaciones cambien a favor de los policías, de que vean a los elementos como personas, como un ser humano que requiere de atenciones como cualquier otro de las profesiones, que no satanice la sociedad la función policial y que los diputados, encargados de crear y modificar las leyes, volteen a ver a las policías para crear las reglamentaciones y sistemas que beneficien a los uniformados igual que a toda la sociedad.


Antonio Martínez López

Eso, dice Antonio Martínez Romo, considero que es lo feo, que hasta los mismos legisladores satanicen a los policías y se olviden de ellos porque suponen que son parte de la escoria humana a la que combaten y eso, sostiene, de ninguna manera es cierto.

Tristemente tengo que decir que hasta este día los policías somos ¨los patitos feos¨ de la sociedad y prueba de ello es que cuando la gente cuando requiere de nuestra ayuda, de inmediato grita para que acuda un policía y cuando ve que tenemos un mal actuar es cuando voltean a vernos como lo peor, como una escoria, cuando eso es inexacto, somos humanos como cualquiera, con virtudes y defectos, con una profesión que es muy arriesgada, una profesión que nos hace hacer lo que coloquialmente llaman ¨el trabajo sucio¨.

Esa es nuestra imagen cuando tengo que decir que nuestra profesión es hermosa en donde tenemos la fortuna de poder traer gente a la vida, ya que hay que recordar que ahora es muy frecuente que señoras den a luz en nuestras patrullas, además de que salvamos vidas, estando oportunamente en lugares donde se nos requiere, protegemos a la gente y a sus intereses y hasta su vida aún a costa de la de nosotros y pese a todo eso, advierte el Comandante ¨Ponchorelo¨, somos incomprendidos.

Luego como que toma aire y afirma que es un convencido de que la cultura mexicana debe cambiar en relación a la Policía y pone de ejemplo que la policía de los Estados Unidos, de Europa y las de los países en desarrollo, son instituciones de muchísimo renombre en base a que la gente respeta y dimensiona cabalmente la función de los uniformados, cosa que lamentablemente no sucede en Aguascalientes y puedo poner de ejemplo que nos ven deteniendo a una persona en un operativo y lo primero que hace la gente es ir en contra de nosotros, agredirnos verbal y hasta físicamente, sacar un celular y videograbar la forma de la detención, sin saber lo que arriesga un Policía al tener un enfrentamiento con otra persona bajo los efectos de cualquier tipo de droga o alcoholismo, gente que te enfrenta que te reta y te dice: ¨ándale pégame, hazme lo que quieras para que la gente se dé cuenta de la brutalidad policial¨.

Mucha gente y lo digo con todo respeto, comenta el Comandante Martínez Romo, porque es un clamor social lo de la brutalidad policial, cuando es algo que en la mayoría de las ocasiones carece totalmente de fundamentos, de allí que personalmente considero que somos una sociedad de doble moral. ¨te necesito pero también te desprecio¨ y eso, agrega, es algo que lastima profundamente a los policías y por eso insisto al decir que lamentablemente se nos considera como el ¨patito feo¨ de una sociedad que está viviendo momentos angustiantes por el embate de la delincuencia, una sociedad que con todo y que no nos dimensiona debidamente, puede estar segura de vamos a ponerle fin a este clima de inseguridad sin importar que estemos arriesgando nuestra vida.

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