Una brillante carrera dentro del ciclismo


José de Jesús Tapia Martínez

 

José de Jesús Tapia Martínez

+ Mi paso por la vida ha tenido de todo , crisis, sufrimientos, pero más, muchos más, los momentos de felicidad y podría decir que sería todavía mejor si al paso del tiempo se me evocara como alguien que se convenció de que mi labor como ciclista y ahora como promotor del futbol logró proporcionar esparcimiento, alegría y emoción a la gente

Se define como un hombre apasionado de su familia, de la amistad y del deporte, un hombre que vive intensamente el día, una persona que es feliz y que procura contagiar esa bendición que Dios le está brindando luego de haber sufrido hace apenas un mes un infarto que lo tuvo al borde de la muerte.

Y tras esa experiencia de vida dice a FUERZA AGUASCALIENTES que definitivamente no piensa en el mañana, hay que disfrutar el momento, hay que agradecerle a Dios que nos da la vida, dice el famoso ¨Bigotón¨ José de Jesús Tapia Martínez quien señala estar impaciente por recuperarse y volver a estar al frente de su querida Liga Deportiva Pirules, en donde, a su manera, está poniendo un granito de arena para evitar que niños y jóvenes caigan en las garras de los vicios.

Soy feliz y por lo tanto vivo al día, no me hago ilusiones de lo que haré mañana porque quizás no amanezca, por lo que lo importante es el hoy, es entregarte con pasión a lo que haces, ser productivo y tratar de ser feliz.

Hoy más que nunca creo mucho en Dios, soy un buen y un mal católico, soy bueno porque a nadie busco perjudicar y soy malo porque si me meten un guamazo ya no pongo la otra mejilla, mejor me voy.

Amo profundamente la vida y a lo único que aspiro es a hacer las cosas que me tocan hacer, no tengo ningún anhelo de pretender realizar sueños complicados o quizás imposibles y por eso pienso que soy como cualquier ser común y corriente.

Soy un bendecido porque he podido dedicarme muchísimos años al deporte, primero en el ciclismo y luego en el futbol por lo que podría decir que ya he hecho mucho y ahora mi aspiración es la de vivir contento y tener la tranquilidad para gozar el momento de tal suerte que si hoy Dios me llegara a llamar podría decirle: misión cumplida.

A un mes de su infarto, del que se recupera como todo un campeón de la vida y en LA ENTREVISTA de FUERZA AGUASCALIENTES con este personaje del deporte de la región, realizada en su casa y en presencia de su esposa Aracely, su hija María Eugenia y dos de sus nietas, el también conocido como ¨Gordito Sexy¨ dice: mi paso por la vida ha tenido de todo , crisis, sufrimientos, pero más, muchos más, los momentos de felicidad y podría decir que sería todavía mejor si al paso del tiempo se me evocara como alguien que se convenció de que mi labor como ciclista y ahora como promotor del futbol logró proporcionar esparcimiento, alegría y emoción a la gente.

Ese es mi trabajo, el de tener a nuestros niños, jóvenes y familias viviendo buenos momentos frente a tantas crisis que amenazan a nuestra sociedad, dice de manera contundente José de Jesús, un nombre que asegura que no todo debe ser adversidad en este mundo caótico que pareciera que busca hundir a la sociedad en la desesperación.

TRABAJO Y MUCHO CICLISMO

Mientras nos invitan una sabrosa taza de café el ¨Gordito Sexy¨ nos dice que nació en esta ciudad en el Barrio de Triana el 3 de febrero de 1951 por lo que gracias a Dios tiene 66 años ¨Aztecas de Oro¨, sus padres fueron Basilio Tapia de Anda –qepd- y María Martínez Ramírez y de repente, casi a gritos nos dice: ¨soy Trianero y qué…. y arriba las Chivas¨, y suelta la carcajada porque sabe que nosotros somos americanistas de corazón.

Mis padres tuvieron muchos hijos y sólo le voy a decir que sigue de mí Martha, Basilio, Carmela, Juan, Luis, Teresa, Antonio y mi clon, Rogelio. Estudié en la escuela Antonio López de Chávez que estaba en lo que hoy es la Prepa Morelos y mi maestra en sexto año fue la inolvidable Lolita Castañeda.


José de Jesús Tapia Martínez

Puedo decir que mi infancia fue feliz, con todo y que mi padre murió cuando yo era muy chico, por lo que mi madre se vio sola para mantener a sus hijos de allí que desde muy chico me ví en la necesidad de trabajar para ayudar con el gasto en la casa y voy a decir algo que casi nunca he platicado, yo no ingresé al deporte, a mí me ingresaron.

Tras de cumplir con mis diferentes trabajos, en los que como niño y jovencito hice de todo, por las tardes me la pasaba con mis amigos en el jardín del Encino o me iba a donde había un taller de amortiguadores y mofles, frente al Motel San Marcos, en donde también me daban empleo.

Hubo escasez de amortiguadores y entonces solo quedo el taller de mofles, propiedad de mi padrino Gregorio Sánchez –qepd- y llegó el momento en que me quedé sin trabajo por lo que no había de otra más que la de juntarme ¨con la raza¨ y como la necesidad era mucha, acepté la invitación que me hicieron algunos amigos para repartir leche de una pasteurizadora y en una ocasión Rogelio Rodríguez al que le decían ¨El Carnitas¨ me invitó para repartir la leche en triciclo y entonces la llevaba al Hotel Francia, así como a otros negocios y domicilio.

¨El Carnitas¨ era ciclista y los domingos se iba a las competencias mientras que yo me encargaba del reparto y me pedía que le llevara el dinero de las ventas al lugar en donde acababa la carrera.

Y así comencé a acudir a los eventos de ciclismo hasta que una vez me preguntó si me gustaría ir a entrenar con él, ya que yo lo vacilaba mucho y le decía que ese deporte era puro cuento y no servía, que sólo era andar en bicicleta. Vente Jesús, para que veas que estás equivocado, me dijo y yo acepté y como no tenía bicicleta me consiguió una con Juanito García, el que fue dueño de Deportes García y a quien le gustaba mucho el ciclismo, por lo que lo acompañé y recuerdo que al ¨Carnitas¨ le aguanté hasta las subiditas de Puerta Cocheras, en la antigua carretera a Calvillo.

En el kilómetro 26 al ver que prácticamente iba ¨tronado¨ me dijo que me regresara, entonces le quise dar a toda velocidad y se me rompió la cadena y tuve una estrepitosa caída por lo que regresó para ayudarme, me subió a una camioneta y nos regresamos, sobra decir que muy adolorido. Tiempo después hizo su aparición mi ¨ángel guardián¨, Cruz Armas Alemán, quien me consiguió trabajo con José Eudave, uno de los mejores ciclistas que ha tenido Aguascalientes, quien incluso ganó una etapa de la Vuelta García Valseca corriendo por el Estado de Guanajuato.

Tenía un tallercito de uniformes en donde hacía de todo y yo era el que le tejía la máquina, sin embargo vinieron momentos difíciles y me ví nuevamente sin trabajo sin embargo me recomendó con Marco Antonio ¨El Boterel¨, otro destacado ciclista quien me dio trabajo en su pequeña fábrica por el Barrio de San Marcos, con el paso del tiempo me vio que gastaba mucho en camiones por lo que en una ocasión me dijo que si quería me prestaba para una camioneta a fin de que no gastara tanto en el camión.


José de Jesús Tapia Martínez

Al responderle positivamente me mandó con el ¨Güero de la Cóndor¨, un señor llamado Salvador, allá por la Medallita Milagrosa, le dije de parte de quien iba y cuando me preguntó de cuál quería le dije, ah caray, a poco se vale escoger y si es así quiero una de carreras, por lo que me entregó una Benotto de media carrera y puede decirse que a partir de ese momento ingresé al mundo del ciclismo ya que mis amigos, la mayoría de ellos ciclistas, me convencieron a salir a entrenar, principalmente Cruz Armas quien luego fue el que me hizo debutar en el ciclismo y me inculcó el amor hacia este gran deporte.

José de Jesús Tapia entrecierra los ojos, como si estuviera viendo la película de su vida y con voz muy emotiva cuenta a FUERZA AGUASCALIENTES que en ese entonces no sabía nada de bicicletas, sin embargo ese fue su inicio y el primer equipo que formaron entre amigos fue el del ¨Mil Cumbres¨ en donde estuvo otro de mis grandes amigos, Alejandro Romo.

Competí luego en la carrera del Sagrado Corazón de Jesús y allí nuevamente el Tapia volvió a caerse estrepitosamente luego de que se me ponchó la bicicleta y cual va siendo la sorpresa que luego en mi décima competencia la gané y de allí en adelante tuve muchos triunfos y también muchas caídas, algo que siempre me acompañó. Recuerdo que una vez en una carrera me caí casi a punto de llegar a la meta, por lo que la crucé cargando lo que quedó de la bicicleta y todavía lo más chistoso es que se me iban cayendo los pantalones y la gente se moría de la risa.

En otra ocasión mi mamá, María Martínez Ramírez, que siempre fue mi principal porrista, iba a verme a una carrera que tenía meta en San Luis Potosí y tómala, que me caí, me subieron a la ambulancia y cuando me traían a esta ciudad mi mamá iba en un taxi y se cruzó con la ambulancia sin saber que en ella me llevaban a recibir atención médica.

Debo destacar, agrega el ¨Gordito Sexy¨, que yo nunca corrí en las categorías inferiores, siempre lo hice en Primera Fuerza y si logré brillar fue gracias a mi ¨ángel guardián¨ Cruz Armas quien comenzó a llevarme a competir a diferentes partes del país, por lo que puedo presumir que estuve en bastantes Estados y paulatinamente me fui haciendo de un nombre y poniendo en alto el nombre de Aguascalientes.

Así fueron los inicios, dice con cierto orgullo, la vida del ¨Bigotón¨ Tapia en el mundo del ciclismo.

LA ESTANCIA EN GUADALAJARA

Cuenta luego que junto con Cruz Armas y otros, fueron a competir a los Nacionales de Guadalajara, en 1972, siendo nuestro delegado Francisco Leos Hermosillo, todo un personaje del ciclismo y llegando allá nos inscribió para las pruebas de pista, en el Velódromo, algo que nos impactó pues ni siquiera sabíamos lo que era un Velódromo y una anécdota que tengo con Cruz y Rito Manuel Prado, a los que se les descompuso su bicicleta por lo que pidieron prestadas unas a fin de conocer la pista, algo que para nosotros se nos hacía cosa de otro mundo.


José de Jesús Tapia Martínez

Cruz y Rito se subieron al peralte y al bajar se cayeron de manera impresionante, por lo que fui corriendo a tratar de auxiliarlos y observé que tenían impresionantes quemadas en sus piernas, por lo que a gritos me pedían que les soplara y allí estoy, agarrando aire y soplándoles con la boca y entonces me gritaron: ¨cómo serás pen…. con el periódico échale aire, échale aire¨, algo que pareciera de caricatura.

Luego nos llevaron con un licenciado Flores, encargado de ciclismo de los Tecos de la Universidad Autónoma de Guadalajara, ya que Cruz Armas quería emplearse debido a que estaba ahorrando para casarse y yo, agrega, me decidí a quedar con él porque hacia esa ciudad se había llevado la novia que tenía en Aguascalientes.

La estrella era Cruz sin embargo yo no me quedaba atrás ya que todos decían que era un excelente ¨trepador¨, esto es, que era muy bueno en las competencias de montaña y por lo tanto comenzaron a decirme ¨El Pajarito Volador¨.

Una sorpresa grata para toda la gente de los Tecos, es que, modestamente cada ocho días me ganaba un trofeo ya que siempre me colocaba entre los primeros lugares por lo que bendito sea Dios logré bastantes trofeos en mi carrera como ciclista y siempre presumiendo que era de Aguascalientes.

Cruz Armas se vino a los tres meses y yo duré como un año en Guadalajara en donde estuve viviendo con una tía la cual, pobrecita nunca quería que le diera dinero, ya que los Tecos me dieron empleo en la Universidad, comisionándome al cuidado del Estadio Tres de Marzo y recuerdo que ¨era tremenda friega¨ cada vez que había que pintarlo, ya que lo hacíamos con brocha y lo más gordo que me caía era cuando había que pintarlo para los juegos del futbol americano.

Mi mamá, como siempre, iba constantemente a visitarme y pasado el tiempo me dijo que ya había sido suficiente, que me regresara, fuimos a darle las gracias al licenciado Flores, quien al ver que iba acompañado de mi mamá me dijo que ya tenía listo el departamento que me iban a dar a fin de que me llevara a mi familia, estuviera más a gusto y le diera más triunfos a la UAG, por lo que su sorpresa fue grande cuando le dije que iba a despedirme.

Y al estar platicándonos esto, el ¨Gordito Sexy¨ entristece ya que fue un momento muy importante en su vida pues su participación con el equipo de los Tecos fue sumamente brillante, quizás me faltó coronarla con un triunfo grande como lo hacía nuestra estrella el mundialista Francisco Javier Huerta, pero siempre figuré en los primeros lugares, dice con mucha satisfacción a FUERZA AGUASCALIENTES.

Otra anécdota de mi estancia en Guadalajara es que fui el primer ¨Duende¨ y no Raúl Alcalá, quien hizo fama con ese apodo en Francia y es que una vez con Francisco Javier Vázquez nos escapamos en la montaña y me gritaba: ¨qué me sigues, qué me sigues, hasta pareces ¨Duende¨, quédate no me sigas¨, eso me dio mucho coraje y yo le grité: ¨si yo soy ¨Duende¨ tú pareces ¨patas de araña¨, ya que pedaleaba muy feo.


José de Jesús Tapia Martínez

LA VUELTA A AGUASCALIENTES

Eso fue en el 73 o 74 y entonces nos regresamos, comencé a trabajar y entré al equipo de Mofles Zaga, de mi padrino Gregorio Sánchez Ovalle, quien hizo historia en el futbol, beisbol y en el ciclismo.

Con el Zaga hicimos historia y allí figuraron, entre otros, Cruz Armas, Rubén López y Juan José Solís, con los cuales muchas veces salimos a competir a otros Estados y cuando yo no podía hacerlo me quedaba aquí y, sin que suene a prepotencia, puedo decir que era yo el que ganaba todas las carreras y no lo estoy inventando, nos dice, aquí tengo infinidad de recortes de periódicos –y nos los muestra-, que dan cuenta de mis triunfos.

Todo tiene un principio y un fin por lo que al pasar el tiempo se deshizo el Mofles Zaga, Cruz Armas dejó de correr, Juan José Solís y Rubén López se fueron al Pepsi Cola, al que me invitó don Alejandro Espinoza Limón, sin embargo no quise y entonces fue cuando les comencé a ganar a ellos, lo que les daba mucho coraje y cómo no recordar que una vez, en una carrera a Calvillo, cuando veníamos de regreso y a la altura del kilómetro 26, me decía, ¨chaparrito ya mejor quédate, te vas a acalambrar tal y como te pasa siempre al final de cada carrera¨, y así fue durante gran parte del retorno, ¨chaparrito quédate te vas a acalambrar¨, me repetía a cada rato y eso me dio tanto coraje que le gané la carrera en el embalaje.

En ese tiempo José Eudave traía al equipo de la Pepsi y le dijo: ¨¿pero como esa fregaderita te fue a ganar?¨, y mi querido doctor Rubén López ya nada más agachó la cabeza. Como quince días después corrió Eudave, llegamos casi juntos a la meta y también le gané el embalaje y como soy muy llevado con mis amigos, fui a burlarme de él y le dije: ¨ya ves Eudave, esta fregaderita te ganó a ti también¨.

Tiempo después en una entrevista que le hizo don J. Cruz Bonilla M., dijo que eso no era cierto, que yo nunca le gané, sin embargo aquí tengo, y nos lo muestra, el periódico que narra cómo le gané en el embalaje final.

Mi carrera en el ciclismo, agrega el ¨Bigotón¨ José de Jesús Tapia Martínez, fue muy bonita, con muchísimos triunfos y también con bastantes caídas y sustazos para mi señora madre que siempre iba a verme a las carreras por eso digo que ella fue mi principal fan.

EL ADIOS AL CICLISMO

Luego apareció cupido, me enamoré perdidamente de Aracely Romo, entré a trabajar en el Grupo Textil San Marcos, a invitación de mi inolvidable amigo y compadre José de Jesús Tavarez González, e inclusive figuré en su equipo de ciclismo y al llegar mi primer hijo y mi gran orgullo, Alberto, dije que ya era suficiente y que ahora mi familia era mi gran objetivo por lo que con mucho dolor de mi corazón tuve que poner fin a mi carrera como ciclista.

Mientras paladeamos el riquísimo café que nos preparó María Eugenia Tapia Romo, el ¨Gordito Sexy¨, dice a FUERZA AGUASCALIENTES que lo más valioso de un amigo, es que es incondicional y no aquél que pone pretexto, lo que más queremos, lo que más valoramos es a la gente dispuesta y eso, afirma, es un tesoro que debemos preservar.


José de Jesús Tapia Martínez

Yo no, nos dice muy convencido, no aspiro a que me recuerden, yo aún tengo muchos retos por conquistar, muchas aventuras por vivir y a lo que aspiro todos los días es a producir, a serle útil a mi familia, así como a los niños, jóvenes y familias que domingo a domingo se dan cita en la Liga Deportiva Pirules.

Me complace mucho ser productivo y ser útil porque tengo una vocación natural para servir a los demás y eso no sólo me satisface sino que me nutre espiritualmente, poder ayudar para que la gente pueda tener un respaldo o un apoyo en lo que hago y en lo que yo soy.

Y esto lo pienso y lo hago para toda la gente, para la que me quiere, para la que no, para el niño que se acerca a mí para pedirme una ayuda, un consejo, eso me llena y no es presunción pero es lo que más me gusta, servir y ser útil a los demás.

Soy un ser como cualquier otro, un hombre contento que no se queda con nada, que vive intensamente su momento, no me espero a mañana, a pasado o al mes siguiente, para mí sólo es el presente y siempre pensando en servir, en ayudar, porque para eso Dios nos trajo al mundo y aquél que no sirve o no ayuda entonces no puede sentirse realizado. –CONTINUARA-

#deportes

12 visualizaciones0 comentarios