La Romería de la Asunción, fiesta de la fe


 

ROMERIA

+ La gran Romería mostró que pese a todo lo que se diga, Aguascalientes sigue siendo un pueblo eminentemente católico que trabaja unido en su fe en Dios y la Santísima Virgen

Ayer la ciudad se paralizó luego de que una vez más se cumplió con una cita que se espera con inmenso fervor durante todo el año.

Aguascalientes entero salió a las calles para participar de una fiesta sin igual, una fiesta en la que plasmó el gran amor de los aguascalentenses hacia la Santa Patrona, la inmaculada Virgen de la Asunción.

Anoche como nunca una vez más el pueblo eminentemente Mariano de Aguascalientes dejó ver el inmenso amor hacia la Santísima Virgen, pero no sólo eso, también demostró que ninguna crisis, que ninguna acechanza puede minar la unidad de una sociedad que trabaja hombro con hombro bajo el manto amoroso de su Santa Patrona, Nuestra Seora de la Asunción.

La gran Romería mostró que pese a todo lo que se diga, Aguascalientes sigue siendo un pueblo eminentemente católico que trabaja unido en su fe en Dios y la Santísima Virgen para forjar un mundo mejor, un mundo de amor y de armonía.

Y una de sus grandes enseñanzas, al menos desde nuestra perspectiva fue la de que frente a los retos tan grandes que enfrenta la sociedad, es la fe en la Virgen y en Dios lo que nos habrán de dar fuerzas para sortearlos.

La Romería con su mensaje de fe, esperanza y amor despertó una vez más la conciencia de cada persona sobre el valor de la vida humana, animando a cada uno a defenderla, a promoverla y vivirla plenamente.

La Virgen María es la Madre y la Maestra que nos puede enseñar a valorar la vida, pues ella acogió y cuidó la vida del Hijo de Dios, quien es camino, verdad, vida y nos entrega, como lo ofreció a los pastores y a los magos, como lo compartió a los apóstoles, cuando estuvo en oración con ellos en el Cenáculo y recibió de labios de su mismo Hijo el regalo divino: "la paz está con Ustedes".


ROMERIA

Hoy en que vivimos un mundo de tantos problemas y tantas amenazas que se ciernen sobre la niñez y la juventud, es cuando más se necesita acoger este don de la vida con ánimo responsable, sobre todo los jóvenes, quienes encandilados por el afán de buscar emociones nuevas a veces creen que pueden disponer de su vida a su antojo y no se detienen ante los riesgos del alcoholismo o de la drogadicción que tanto dañan a la persona, deterioran la vida familiar y trastornan la misma vida de la sociedad.

Así pues, la Romería de la Asunción se distinguió tanto por ser una fiesta de la fe mariana, como por su mensaje para defender férreamente la vida, a la familia y a la sociedad.

Fue así que apenas que anoche, fortalecida por su gran fe mariana, la feligresía católica se desbordó en alegría en la culminación de las fiestas patronales del Quincenario de la Asunción.

Los repiques de las campanas de la Catedral anunciaron la llegada del carro triunfal con la imagen de la Santísima Virgen, momento que fue de gozo y júbilo contagiante, en una noche en que miles de católicos se congregaron en torno a la Madre de Dios, imbuidos por el espíritu de fraternidad colectivo. Aguascalientes veneró así, una vez más con carros alegóricos, cantos y danzas a su Santísima Madre protectora, la Virgen de la Asunción.

#local

5 visualizaciones0 comentarios