ARRASTRE LENTO


ES LA PALABRA –ECO DE LAS BUENAS VOLUNTADES- LA QUE FRUSTA LAS MACABRAS INTENCIONES Y PROPÓSITOS DE LOS QUE, ENCOLERIZADOS, QUIEREN ECHAR TIERRA SOBRE LA FOSA DEL TOREO

 

JOSE CARO

POR JOSE CARO

Si alguien piensa que escribo tonterías, o que los juicios que externo son una antología del razonamiento que alaba las relaciones con los aires primitivos de la creación, y que estoy desquiciado por defender la pervivencia del toreo, supervivencia que en ocasiones parece flaquear, puede sentirse orgulloso por su acierto.

No puedo dejar de alabar la existencia del toreo pese a la crueldad –bestial- que ello significa, ni puedo negar que el afecto que experimento ante tal fenómeno me catalogue como un insano ejemplo de la locura disfrazada de razón y cordura.

Permítaseme contar una curiosa anécdota que me ocurrió apneas el día de ayer -24 de marzo-: una linda mujer –la misma a la que le da risa que le diga que “me encantan sus buenos bigotes” –entendiendo la expresión como lo que es, como un afectuoso “piropo”-, irritada hasta el colapso, me dijo que mis comentarios “no le quitan la mugre al puerco”, y que lo único que hago al mostrarme partidario de la difusión del toreo es vomitar estiércol aunque yo piense que siembro flores. Amorosamente ingenua me amenazó advirtiéndome que no cejará en su empeño,… “hasta hacerme CALLAR”.

He aquí la indiscreción: acepté que soy un cerdo, y me serví en bandeja para que, golosa como es, me devorara con canina fruición y bestial apetito,... –ejercicio de la imaginación- luego,… luego, en la serenidad del remanso, me permitió comentarle que,…

Así le dije,..

Le comenté que “los que saben de toros”, aunque unos lo quieran y otros no, aunque unos lo busquen y otros no, de alguna forma son actores y no espectadores en el contexto general del toreo. Y son, “los que saben de toros”, los que afirman que la Fiesta de Toros en sí misma es “escandalosa y chismosa”. Para ellos, para los que saben de toros, LA PALABRA ES SU MEJOR PROMOTORA.

El escándalo, el chisme, pero sobre todo LA PALABRA, SIN ORDEN DE SUBORDINACIÓN, SON ELEMENTOS QUE LE DAN VIDA AL TOREO. Lo cierto es que el toreo y la Fiesta nunca se sentirán cómodos ni a gusto en una fosa.

Y le comenté que, “los que saben de toros”, y lo dicen porque saben lo que dicen, dicen que el silencio es el sordo fenómeno que enluta y sepulta a la Fiesta y al toreo. Y hasta dicen “los que saben de toros –le dije- que cuando nadie habla del toreo es como si no hubiera nacido. Para ellos –para los que “saben de toros”- queda claro que si nadie habla de la Fiesta –o utiliza la palabra escrita o en imágenes simbólicas para referirse a ella- es que fue devorada por os abismo en los que reposan las ánimas que no se inmutan al verse empalmadas con las sombras que nunca han buscado.

“Los que saben de toros” insisten en afirma que cuando hay un sesgo por donde se filtre el “RAYO DE LUZ DE LA PALABRA” el toreo y la Fiesta emergerán del artificial sepulcro para hacerse ver espectacularmente luminosos. Pareciera como si tuvieran al sol por delante. ASÍ DE ESCANDALOSA ES LA FIESTA, Y así de chismoso es el toreo toda vez que no sabe guardar secretos. ¿Cómo callarlos?

El confortable ambiente amoroso me dio oportunidad de poner en las manos de “la devoradora de cerdos” un ejemplar de la revista “LA TEMPORADA”.

Así las cosas, le dije, “LA TEMPORADA”, haciendo uno DEL MEJOR INSTRUMENTO CON EL QUE CUENTA -LA PALABRA ESCRITA- celebra que se cuenten chismes y que con indiscreción no se respeten secretos: Celebra –“LA TEMPORADA”- lo que ha sucedido en Aguascalientes –en relación a sus exitosísimas temporadas de novilladas-, oasis en el que se han visto derrotados todos aquellos mustios que, cual paleros y sepultureros, están ansiosos de echarle palas de tierra encima de la fosa de la Fiesta de Toros.

Y “LA TERMPORADA” celebra, le dije a la que, amodorrada, fingiera no escucharme, QUE LA SOCIEDD VAYA TOANDO CONCIENCIA DE LA IPORTANCIA “SOCIAL DEL TOREO YLA Fiesta de Toros. Celebra con palabras –y hasta con gritos que la entidad multi-humana se esté convirtiendo en la mejor defensora de “los derechos del espectáculo como tal”, un espectáculo que favorece los lazos de unión social y beneficia la conformación de la identidad cultural del mexicano.

Y celebra –“LA TEMPORADA”- que la Fiesta esté viva, tan viva que hasta a los propios enemigos de ella les sorprende la recia vitalidad, animación y respeto con el que el toreo prolonga sus días.

Ríos humanos, verdaderas caratas y corrientes de agitada muchedumbre son los mejores defensores del espectáculo que en Aguascalientes, como en ningún otro sitio del país, ha sentado sus reales con cartas de naturalidad,

Así fue, como departiendo los ósculos ficticios – o reales si al lector el place- a mi irascible amiga le murmuré al oído –casi en secreto- ¡VVIA EL TOREO! … con un besito de pilón, ¡VIVA LA FIETA DE TOROS!,… y otro besito de más,… ¡Y VIVA AGUASCALIENTES! Aquello ya no fue entre besos pues fue –en un abrazo eterno- la reconciliación con quien, a regañadientes, acepta, soporta y convive con quine tiene diferentes maneras de pensar y de vivir la vida.

#deportes

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