Todavía siguen presentes sus grandes vestigios


La tradición vinícola de Aguascalientes

 

viñedo

Sin duda alguna Aguascalientes se ha caracterizado por grandes tradiciones y costumbres, que han distinguido al Estado y a su gente. De esta manera destacan los famosos deshilados, la Feria Nacional de San Marcos, sus peleas de gallos, las corridas de toros y sus bebidas hechas a base de ricos frutos. Es así como la Entidad ha sido beneficiada por sus tierras, proporcionando gran calidad y producción en frutos como la uva.

Por las bondades de sus tierras y del clima que prevalecía, Aguascalientes fue el segundo Estado del país en el que se plantó la parra. Sin embargo, a pesar de que los viñedos comenzaron a dar su auge a mediados y finales del siglo XIX en Baja California; en Aguascalientes el verdadero auge industrial de la producción vitivinícola fue hasta mediados del siglo XX.

Por su tradición y calidad en la uva, el Estado desde entonces se convirtió en gran productor de vinos de mesa, aguardientes, y sobre todo del popular dulce uvate y otros licores de extracto de frutas.

Fue así como la uva se convirtió en gran detonador de la economía estatal, al hacer que grandes cosechas en innumerables viñedos producieran a su vez grandes cantidades de vinos de mesa y otras bebidas que recuerdan a esta Entidad como pionera en productor de la vid, lamentablemente hacia finales de los 70s y principios de los 80s esta actividad se vino a pique al abrirse las fronteras y vino un gran declive por lo que de aquella época ya quedan sólo vestigios si se toma en cuenta lo que la Entidad llegó a ser como productora de uvas y vinos.

Ya no se tiene ese potencial sin embargo podemos afirmar que para Aguascalientes, esta actividad se ha convertido en un gran potencial turístico, ya que es sumamente sorprendente, que a la par de experimentar una degustación de un buen vino de mesa, también existen lugares que siguen con esa tradición y que ofrecen toda una experiencia vinícola mediante recorridos en lo que se muestra, lo que conlleva la elaboración de estas bebidas además de brindar vendimias, a través de la promesa de pasar un rato agradable. Las regiones de viticultura dentro del Estado son Calvillo, Paredón y Los Romo. Se encuentran en un amplio valle entre dos cadenas montañosas. Es de clima templado con lluvias en verano y un suelo con gran cantidad de sales solubles.

Ahí se encuentran las vitivinícolas La Bordaleza y Dinastía. La Casa Vitivinícola Leal de La Bordaleza lleva más de tres décadas dedicada a la producción de uva. Sus viñedos tienen una extensión de 180 hectáreas a 1820 metros sobre el nivel del mar, condiciones correctas para producir las uvas con las que se elaboran vinos de mesa, y concentrado de uva, con variedades: French Colombag, Málaga Champagne, Chennin Blanc, Cariñan Victoria y Ruby Cabernet.


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De igual forma, localizada en el municipio de Pabellón, la hacienda de San Luis de Letras, originalmente perteneció a la familia Barrón, que a su vez la otorga en propiedad a los señores Rafael y Gabriel Arellano Güinchard. Actualmente, es ejemplo vivo de protección y conservación del patrimonio histórico del Estado. En este lugar se ubican algunos viñedos, ejemplo de la producción vinícola que existía en la región durante un largo tiempo, prueba de ello es que en esta ex hacienda se sitúa la vinícola Dinastía, en la cual se puede apreciar el proceso de elaboración del vino y la cava.

Además dentro de esta tradición vinícola y otro orgullo de Aguascalientes es Vinos California, con más de 300 hectáreas cultivadas con vid en pleno altiplano de Aguascalientes ofrecen una impresionante vista a los ranchos vitícolas de Valle Redondo, empresa que se ha consolidado como la productora de vino de mayor volumen en México. Dedicada a esta actividad desde 1964, Valle Redondo produce 3,700,000 litros de vino al año. De esto, el 70% es vino tinto y el resto blanco. Este vino de mesa genérico, juega un papel fundamental como el mayor proveedor de la industria restaurantera y turística de gran volumen en México, apareciendo tanto en el servicio de copeo como en las mezclas que la industria consume.

Tienen finalmente la línea de vinos de mesa finos Don Angel. Esta línea está compuesta por 6 vinos, los tintos Barbera, Petit Syrah y Cabernet Sauvignon y los blancos Blanc de Blancs, Sauvignon Blanc y, una particularidad de esta bodega, el vino hecho con la poco común Riesling. La producción de Don Angel es efectuada con la tecnología más avanzada, con el sello de tradición y calidad que distinguen a todos los vinos de esta familia. Con un diseño de etiqueta distinguido, este vino aspira a ganarse un lugar en las mesas de los conocedores del vino en esta región de México.

Evidentemente esta impresionante tradición vinícola puede ser degustada por el visitante que quiera conocer estos viñedos y no sólo la elaboración de vinos sino sus construcciones y servicios, entre hileras de vides y con ello experimentar la viticultura de alto nivel en México y que pese al paso de los años perdura en Aguascalientes.

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