La sociedad está muy enferma


 

valores

+ Más que la grave crisis económica, Aguascalientes está afectado por la pérdida de los valores universales

+ Urge un programa que defienda verdaderamente a la célula básica de la sociedad como lo es la familia

Aguascalientes vive momentos angustiantes, momentos, diríamos, aterradores y no por la galopante crisis económica.

Diríamos que por la desintegración social, por los divorcios y por la preocupante ola de suicidios. Mucha gente dice a FUERZA AGUASCALIENTES que ya no quieren leer periódicos y mucho menos ver la televisión o escuchar la radio porque sólo dan cuenta de puras cosas negativas, tal pareciera, dicen, que el mundo de hoy es de tinieblas y que lo bueno no es noticia o simplemente, como que no existe.

Y eso es totalmente falso. Son más, muchísimos los hechos y las noticias que son buenas y aún dentro de tanto negativismo, hay mucho de bueno qué comentar en Aguascalientes y aquí en FUERZA AGUASCALIENTES nos hemos dedicado, con enorme gusto, no sólo a destacarlo sino a presumirlo, porque eso es lo que nos debe llenar de orgullo y fuerzas para superar las pruebas que cotidianamente enfrentamos. Y claro que hay que ser optimistas, hay que darle gracias a Dios por permitirnos vivir, hay que encomendarnos a El y entregarnos con pasión a sus bendiciones, la salud, la familia y el trabajo.

Hay que disfrutar la vida, con todo y sus problemas y también dimensionar todas las cosas bellas que se nos brinda, si lo hacemos entonces comprobaremos que lo bueno supera, y con mucho, a lo malo. Y así piensa también nuestro entrevistado el destacado empresario y filántropo don Carlos García Villanueva, quien desde su punto de vista muy personal nos dice que comulga con quienes aseguran que nuestra sociedad está enferma. En lo que difiero de otras personas en que esta enfermedad se deba a la desesperación que existe por la crisis económica.

Yo creo que no es por la economía ni por la cuestión psicológica ni biológica, pienso nos dice, que la enfermedad es porque estamos enfrentando un grave problema moral. Y esto se manifiesta, dice, de muchas formas y ha pulverizado a los valores y no me estoy refiriendo sólo a los espirituales y religiosos, sino a los que podríamos llamar universales, que son los valores de la honestidad, respeto, laboriosidad, puntualidad, responsabilidad, etc.

Y conste, no son valores religiosos, por lo que no son exclusivos de los católicos como nosotros por eso digo que son valores universales. Esta falta o pérdida de valores se repercute en problemas al interior de la familia y esto, advierte, es algo sumamente grave porque la familia está perdiendo su esencia como tal.

Todo mundo decimos que la familia es la célula fundamental de la sociedad, pero yo veo con tristeza que muy pocas instituciones se preocupan por ella y por supuesto, agrega, que una consecuencia de esto es que haya niños y abuelos abandonados, menores abusados sexualmente, divorcios y la incontenible ola de suicidios.


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Cuando hablo de los valores hay que destacar uno que es fundamental que se llama amor. El Papa Francisco nos ha dicho que este 2016 es el año de la misericordia y esto, añade, no es más que la manifestación del amor en hechos en favor de nuestros semejantes. Así las cosas debemos ver que lo que está requiriendo en estos momentos la familia es precisamente del amor. Hay por allí un dicho que dice ¨forma un buen hijo y formarás un buen ciudadano¨, pero la realidad actual nos dice que ya no hay nada de eso. Y es que ya se perdieron los valores morales y hoy nuestra sociedad vive aterrorizada sólo por la crisis económica y aquí puedo afirmar que cuando lo económico se impone sobre la persona se descompone todo.

Por esto hay que enfrentarnos a la cruda realidad y comprender el porqué de los problemas psicológicos que provocan tantos suicidios lo que tiene a Aguascalientes en el primer lugar a nivel nacional en ese nefasto fenómeno. También esta falta de valores trae como consecuencia el problema de los divorcios, de las madres solteras así como el de los abusos sexuales de los padrastros con las hijas de sus parejas y hay que agregarle a esto la falta de moralidad y honestidad en el trabajo.

Además hay que destacar la rampante corrupción que se vive.

Uno de los grandes valores universales es no robar y esto es algo muy común en nuestro medio y no se diga en el mundo político y esto lleva a que mucha gente califique como corruptas a las instituciones cuando las que roban son las personas. Y es que pareciera, dice don Carlos, que en la política es más fácil robar, por lo que lo primero que tienen que buscar los políticos que quieren hacer algo bueno es cuidarse ellos mismos porque la tentación es muy fuerte, no en balde por allí se ha dicho que nadie aguanta un ¨cañonazo de varios millones de pesos o dólares¨.

Y yo, agrega, no estoy de acuerdo, pues creo que todavía hay mucha gente buena, sobre todo si está decidida a comportarse moralmente como debe de ser. Desde mi óptica personal creo que los nuevos gobernantes del Gobierno del Estado y de la Presidencia Municipal, de lo primero que se tienen que cuidar es de ellos mismos. ¿Y porqué?, se pregunta para responderse de inmediato, para que realmente actúen correctamente y cuando tengan una tentación tengan a alguien que les ayude a no caer en ella. Don Carlos subrayó las palabras del Papa Francisco de que los políticos y los hombres no deben dejarse guiar por el dinero.

No deben, dijo, entrar en ninguna, en ninguna tranza que por ganar dinero, los esclavice toda la vida en una guerra interior y les quite la libertad, porque la paz da libertad. Ese es un tema que mereciera otro reportaje mucho más a fondo, lo que dejaremos para otra ocasión porque ahorita estamos tocando el tema de la enfermedad que enfrenta a la sociedad y que está fragmentando a la familia y reitero, personalmente creo que no hay instituciones que se dediquen a defenderla. El Gobierno podría decir que esto es incorrecto pues está el DIF y yo diría que sí pero está resolviendo los problemas que ya están por lo que puedo decir que si yo fuera gobernante lo primero que me preguntaría es ¿qué hacer para defender a la familia? y la respuesta sería fácil.

Primero reuniría a todo mi gabinete y les diría: ¨señores todo proyecto que me traigan para todas la áreas deberá de tener como prioridad a la familia¨. Si hay beneficios para ella entonces vamos al siguiente paso, al económico, al educativo, al de la salud, etc. Y es que creo que el Gobierno es el que debería de tener como prioridad la protección de la célula básica de la sociedad, responsabilidad que también debe ser compartida por las instituciones privadas. Si se trabajara así, creo que se irían solucionando los problemas psicológicos y psiquiátricos que están orillando a la desintegración familiar y a los suicidios.


carlos garcia villa nueva

La moralidad la vemos, advierte don Carlos García Villanueva, en la inmoralidad que existe por ejemplo, en la Feria de San Marcos, y no hace falta decir mucho al respecto, pues es algo que todo mundo lo sabe y que hasta fomentan nuestras autoridades. Así pues vemos también que la inmoralidad se debe en mucho a la falta de control sobre los jóvenes y esto se complica todavía más por los intereses económicos que existen y que se da con los anticonceptivos.

Solo hay que ver la promoción que se hace de ellos cotidianamente en todos los Medios, algo que está afectando tremendamente a la sociedad y el problema no es el de que cuiden enfermedades sino que fomentan la promiscuidad y la degeneración. Hoy es terrible ver como pequeños de 13 o 14 años compran con toda la facilidad del mundo esos productos. A mí me dio una tristeza tremenda ir y ver en las Casa del Adolescente, creada supuestamente para defender a los jovencitos, cómo se les regalan los preservativos y claro que de esa manera se están destruyendo los valores morales de nuestra sociedad, pues es la misma autoridad la que está atentando brutalmente contra nuestros jóvenes. Contra esto, dice a FUERZA AGUASCALIENTES, soy un convencido de que urge emprender una verdadera campaña en favor de la familia y de los valores y no estoy hablando de los religiosos para que no me tachen de puritano, sino de los valores universales. La honestidad, la responsabilidad, la laboriosidad, el pudor no son religiosos, son universales. El valor del pudor hoy prácticamente ya no existe pues diariamente la televisión nos muestra telenovelas y programas casi pornográficos y todo se complica con el Internet en donde parece que hasta se les paga a las personas por exhibirse públicamente. Y a esto hay que agregar el pudor en la vestimenta femenina, algo que resulta increíble y sólo hay que salir a las calles para ver a tanta jovencitas y hasta señoras que provocan a los hombres que, como tales, tienen reacciones diversas que muchas veces llegan hasta la violación.

El único hombre que ha cometido pecados es Jesucristo, pero ahorita al no haber pudor en el vestir se despiertan las pasiones y eso es sumamente peligroso, tan es así que no sólo hay violaciones sino cientos o miles de embarazos en jovencitas de hasta 14 a 15 años.

Nadie habla o fomenta el pudor, dice don Carlos, porque va contra intereses económicos de los programas televisivos, de empresas. etc.

Desde que era joven me dí mi tiempo para tener pláticas sobre la familia y desde entonces advertí que se estaba tratando de corromper a la mujer, porque de lograrlo pueden prosperar todos los negocios que se quieran y 40 años después estoy comprobando que no estaba equivocado.

Yo que crecí y me desenvolví desde muy joven en un ámbito donde predominaban las mujeres, como lo fue Bordados Maty, admiré como mi madre doña Carolina Villanueva de García, siempre se preocupó por defender la integridad de sus trabajadoras y sus familias, cuidado si alguno de los hombres que allí laboraban se propasaba con una pues de inmediato lo despedía. Ante esto vemos cómo efectivamente nuestra sociedad está enferma y no tanto por la crisis económica y espiritual, sino por la pérdida total de los valores universales. Así las cosas estoy convencido que la sociedad de hoy en día más que de avances científicos está necesitada de armonía y ésa sólo se logra cuando hay amor, cuando hay interés por educar en los valores a los hijos. Mientras una sociedad esté mejor educada y tenga valores universales bien arraigados siempre caminará en armonía hacia mejores niveles de estadía.

Mientras eso no ocurra estaremos en serios problemas.

Eso, nos dice, es el gran reto que tenemos que afrontar.

Necesitamos volver a tener verdadero amor hacia nuestros hijos y semejantes.

Requerimos, dice, recuperar y predicar algo que se dice tan fácil y que sin embargo se ha perdido, el respeto hacia los demás.

Mire usted, nos dice, hay que remontarnos a mediados del siglo pasado para recordar la quietud provinciana de Aguascalientes.

Estamos hablando entonces, agrega, de un Aguascalientes muy bonito, en que casi todos nos conocíamos, época en que se vivía de manera apacible y que se distinguía por la gran unidad de las familias, ésa que hoy lamentablemente está fragmentada enfrentándonos a muchas amenazas.


ebrios

Ya basta, afirma, de seguir cruzados de brazos y sólo estar lamentando las estadísticas de cuántos suicidios o divorcios van, eso tiene que acabar de tajo y no, no se necesita quebrarse tanto la cabeza para encontrar una solución, ésta es fácil, sólo hay que tener deseos de hacerlo porque no se puede seguir experimentando con la salud mental de nuestros semejantes como hasta hoy está ocurriendo en Aguascalientes.

Los suicidios que estamos viendo casi de manera cotidiana en los Diarios, agrega, hay que verlos como la punta de un iceberg y que abajo de ellos existen una enorme cantidad de personas que están tratando de suicidarse y que afortunadamente no han tenido éxito para conseguirlo.

Lamentablemente, advierte, las autoridades y la misma gente sólo pareciera ser que se fijan en los suicidas que tienen éxito para seguir elevando la estadística porque pareciera que estamos conscientes de que esto ya es algo cotidiano pero no estamos conscientes de lo que está atrás del que se suicida, por lo que tendríamos que empezar a poner mucha atención en esas personas que están tratando de quitarse la vida sin lograrlo.

Lo terrible es que llegan a los hospitales, los atienden y se van, los dejan ir como si nada.

Hay muchas otros que ni siquiera llegan a los hospitales porque los familiares consideran que fue un intento suicida tan leve como que agarró la navaja que no tenía filo y se arañó, por lo que algunos familiares lo juzgan y dicen... así hasta yo lo intento.

Lo toman como algo pasajero y eso, advierte, es algo muy grave, porque primero lo piensa y luego lo intentará hasta lograrlo.

Oye no, prométeme que ya no lo vas a hacer, le dicen.

Y cuidado, alerta, ésos son los suicidas que en algún otro momento lo van a volver a intentar hasta conseguirlo.

Ante esto todos estamos obligados a intervenir porque no podemos seguir como hasta hoy, esperando ver cómo la cifra de suicidios, divorcios, madres solteras, niños y abuelos abandonados sigue incrementándose. Esto es algo muy serio y que lamentablemente es motivado por esa pérdida de los valores universales de la que estoy hablando dice don Carlos. Hoy más que nunca hay que recuperar esos valores para así enfrentar los problemas económicos, drogadicción, alcoholismo, violencia intrafamiliar, divorcios y otros causales que están fragmentando a la célula básica de la sociedad: la familia.

Estamos a tiempo, sostiene, de cambiar el presente y el futuro.

De nosotros mismos depende, hay que dar y recibir amor, afecto y comprensión, pero también exigir a las autoridades.

De nosotros depende, en nuestras casas, con nuestras familias, hacerlo.

Hay que darnos tiempo para todo pero por encima de todo, para educar y formar a las familias.

No hacerlo es seguir encaminando a la generación del presente y a la del futuro hacia su perdición.

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