Actores destacados del desarrollo


Los "Alteños" en Aguascalientes

 

los alteños

Aguascalientes está en el tercer milenio con una transformación verdaderamente asombrosa.

En menos de 30 años ha crecido como nadie lo imaginó. Ha cambiado totalmente su perspectiva de vida y pese a los retos de una economía que cotidianamente enfrenta brutales embestidas, hoy el futuro parece mejor. Quedan sólo en el recuerdo los tiempos en que las haciendas y la agricultura eran su principal sustento. Ahora mismo son ya parte de la historia las gloriosas e inolvidables épocas del ferrocarril y sus "chorreados". Hoy sólo se habla de industrialización. Se habla de modernismo, de grandes transnacionales como Nissan, de dependencias como el INEGI, que están escribiendo la historia del nuevo Aguascalientes.

Tiempos extraordinarios, épocas que escribieron y lo siguen haciendo, la nueva vida.

Hoy en que tanto se habla de que al amparo de este modernismo se ha sufrido, materialmente hablando, la invasión de personas de muchas partes de la república y aun del extranjero, en su mayoría gente buena y otra no tanto, es bueno que recordar que siempre ha sido así. Este dinamismo económico que hoy se tiene es el que ha provocado esto y en esta suma positiva, el flujo migratorio más importante, en los últimos 30 años ha sido la de la gente del INEGI. Esto ha puesto a reflexionar a la gente que gusta de la historia sobre el fenómeno migratorio. Creemos, dice a FUERZA AGUASCALIENTES el maestro e historiador Angel Hernández Arias, que la más importante en la historia de Aguascalientes ha sido la de los "alteños", esto es, la gente proveniente de la región de Los Altos de Jalisco, muchas veces conocida como "Domilarga".

Hemos encontrado distintas etapas de migraciones importantes que han dado lugar a que al menos en el municipio de Aguascalientes, uno de cada tres de sus habitantes sea o tenga origen "alteño". Estamos hablando de fácilmente más de 400 mil aguascalentenses, la tercera parte de la población. Esto se nota no solamente en los datos de la historia, de la época, de la Prensa, de los libros, de la documentación oficial, se nota en la vida cotidiana. Los "alteños", gente sumamente trabajadora y extremadamente honrada, tienen apellidos que nos permiten identificarlos fácilmente, bastaría con ver el directorio telefónico para hacer una suma muy sencilla para encontrar que por lo menos la tercera parte de los que aquí están tienen su origen en la zona de Los Altos de Jalisco.

Es muy fácil encontrar cómo aquí existe mucha gente que se apellida Padilla, Barba, Gutiérrez, Rizo, Alba, López, Morales, Alemán, Alvarez, De Anda, Díaz de León, Gallegos, González y Romo, por mencionar sólo algunos de los cientos de apellidos. No solamente son muchos sino que gran parte de ellos se han distinguido por tener un carácter muy dinámico, innovador, muy de trabajo, y lo vemos en grupos como los que dirigen el sector lechero, universitario, en el gobierno, los comerciantes m s importantes, los mismos Obispos don Salvador Quezada Limón y don Rafael Muñoz Núñez. Podríamos encontrar una gran cantidad de gente de origen "alteño" que han representado un liderazgo muy significativo que no son más que el reflejo de lo que ocurre en aquella región en donde la gente es muy trabajadora.

Son sumamente positivas, apasionadas de la cultura del trabajo.


aguascalientes

Como esa gente, también la que llegó a Aguascalientes, la del INEGI y la de las transnacionales, tiene un promedio de escolaridad sumamente elevado y una gran vocación laboral. Son, como los "alteños", un núcleo migratorio extremadamente positivo para Aguascalientes, son los que nos están llevando hacia mejores niveles de vida. Angel Hernández Arias dice que en el caso de los "alteños", en un principio no tenían alto grado de escolaridad, pero lo suplían con su vocación laboral extraordinaria y un patrón similar al nuestro, por lo que su integración no fue conflictiva. Los movimientos de migración poblacional en Aguascalientes han tenido distintas razones.

A finales del siglo XIX y a principios del XX había muchas epidemias en otros Estados y se venían para acá. En la Revolución y en la Cristiada los "alteños" huían hacia Aguascalientes.

Pasa el tiempo, van surgiendo fuentes laborales, nuevos patrones de vida y la gente se viene.

Ahora se han multiplicado las razones que hacen de Aguascalientes un gran polo de atracción y no se diga con la ya muy próxima nueva planta de Nissan. En los últimos tiempos los "alteños" emigraron por la estructura educativa, por el empleo y porque aquí tienen a muchos parientes, formándose así una gran cadena que está multiplicando a la población. Aguascalientes es como si fuera ya una fábrica, tenemos "alteños" y seguiremos reproduciéndolos, además de que nuestra cercanía geográfica hará que sigan arribando más. La integración de las dos culturas ha sido extraordinaria, incluso, agrega don Angel Hernández Arias, en las creencias religiosas y valores familiares son similares. Son gente muy entregada y también muy austera.

Cuentan la anécdota de que a Monterrey la fundó un "alteño" y lo corrieron por "codo".

Esto es, si los regiomontanos tienen fama de "codos" y corrieron a un "alteño" por lo mismo, ya se podrá uno imaginar cómo son.

Sus características físicas son también inconfundibles, son blancos, de rasgos finos y se les conoce muchas veces como "domilargos". Son parte de una cultura verdaderamente extraordinaria que se ha fusionado con la de Aguascalientes y que han hecho posible esta transformación de la que hoy tanto se presume. Es lamentable que no hayamos reflexionado en la importancia de este hecho. Se habla con orgullo de nuestra gente, pero hay que hacerlo también de ésa que ha llegado y que se ha fusionado, de ésa que ha forjado a las nuevas generaciones.

Hoy en que Aguascalientes causa admiración a nivel nacional e internacional por su crecimiento económico, es bueno hacer un alto y reflexionar en que esto ha sido posible gracias a esos flujos migratorios. Los "alteños" han sido vitales para lograrlo. Ahora a ellos se están uniendo todas esas familias que han arribado en los últimos años con las transnacionales y con tantas industrias que han surgido. Es la fusión de varias culturas, mexicanas y extranjeras. Es el futuro. Lástima que ese futuro en algunos pasajes resulte doloroso. Porque si bien se habla de crecimiento, de desarrollo y de vida, también hay que recordar que hay cánceres, como la drogadicción, el alcoholismo, los suicidios, los divorcios y sobre todo, la gran pobreza que existe en muchas colonias de la ciudad lo que no han querido reconocer las autoridades que están a punto de dejarle su lugar a la administración de Martín Orozco.

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