Un haz de luz y esperanza


EL Cristo Negro del Señor del Encino

 

cristo negro del encino

El Barrio de Triana vive su gran fiesta, la más esperada del año. Barrio fundador de nuestra ciudad que tiene en su templo principal, ubicado en una plaza pintoresca, una escultura de Jesús crucificado, mejor conocido como "El Señor del Encino", misma que de cabeza a pies mide 96 centímetros y de mano a mano 87 centímetros; es de color negro y ha servido en la vida del barrio de receptor de penas y alegrías, y de medio para amar y sentir a Dios. Este Barrio se viste de fiesta mañana al celebrarse el tradicional -Día Cristo Negro-, destacando una animada peregrinación, en donde los miles de fieles de toda la región le rendirán pleitesía. Muchos lo conocen, pero pocos saben de dónde vino el Señor del Encino. En este tiempo de tantas dificultades, de materialismo, degradación social, de crisis, de violencia, es cuando la fe surge en todo su esplendor. Es cuando el hombre está volteando los ojos hacia

El Señor. Es cuando encontramos que sólo su amor es lo que nos habrá de sacar adelante. Desde siempre la humanidad se ha refugiado en los momentos más difíciles en la fe.Pero también es cierto que en los momentos de alegría también ella está presente. Y por eso Aguascalientes está de fiesta. Mañana festejará al milagroso y venerado Cristo Negro del Encino. El templo está asentado quizás en el barrio más antiguo de la Villa de la Asunción de las Aguas Calientes. Donde hoy es la Parroquia del Encino, se construyó primeramente en el siglo XVII una capillita en honor de San Miguel, después en una casa particular se le empezó a rendir culto a esta imagen que tenemos del Cristo Negro, que fue encontrada presuntamente en una huerta.

Al respecto hay muchas versiones, porque la historia se confunde con la leyenda. Alrededor del Cristo Negro se han tejido hermosas leyendas sobre su aparición. Una es la de un leñador que en circunstancias especiales, al hacer leña de un tronco de encino se encontró en el centro la escultura de Cristo; o la de los dos hermanos andaluces que peleándose por el amor de una mujer, entre ellos cayó un rayo y fue a dar a una encina que se desgajó y en medio del árbol aún quemándose apareció la escultura del Señor del Encino. Pero leyendas al fin y al cabo, no se sabe con exactitud quién la hizo y cuándo fue realizada. Se dice que procede de Bocas de Ortega, que fue un presidio, una fortaleza que se encontraba en el Camino de la Plata, que era un camino que comunicaba a la capital del virreinato a Zacatecas, por el noroeste de lo que hoy es Aguascalientes. Afirman que algún piadoso campesino de ese rumbo se encontró con una rama de mezquite que facilitó labrar al Cristo, hecho que pudohaber sucedido a finales del siglo XVI o principios del siglo XVII.

Cuando la vida del presidio Bocas de Ortega fue decayendo, se trajeron la escultura del Señor del Encino a la Villa de Aguascalientes y se le rendía pleitesía en el Barrio de Triana, estando bajo la custodia de una familia, pero la devoción aumentó de tal manera que llegó a ser el patrono del barrio y desde que se hizo la capilla en que se veneraba a San Miguel Arcángel, y pasó a ser del Señor del Encino, y luego en el mismo espacio se construyó el actual templo terminándose su erección en 1801. Y desde entonces a la fecha, la devoción hacia el Señor del Encino se mantiene, y como cada año, ya son tradicionales las festividades en su honor, que no son sino medio para demostrarle amor y veneración. Sea lo que sea en el lugar donde se encontró la imagen empezó a tener culto por ser muy simpática, muy atractiva y lo que tiene de valioso desde el punto artístico es que está hecha de una sola rama.


cristo negro del encino

Se llama del Encino porque la encontraron en un encino. Las ramas son desproporcionadas, por eso es que los brazos no son equidistantes, uno es un poco más largo que otro, pero su gran mérito artístico es que está hecho de una sola pieza con las ramas naturales. Y empezó a tener mucho culto, no sabemos qué tanto fue pero ciertamente cuando se construyó ya el segundo templo en vez de tener por patrón a San Miguel se tiene a esta imagen tan querida del Cristo Negro. El templo actual es el tercero, de él ya tenemos historia, se empezó en el siglo XVII y se terminó en el XVIII. Se construyó a iniciativa de uno de los párrocos de la Asunción, Manuel Colón de Larreategui. Fue bendecido y hecho vicaría fija en el siglo XIX, en 1851 y 3 años después fue elevado a parroquia por el Obispo todavía de Guadalajara, ya que hay que recordar que todavía no éramos Diócesis y eso es una cosa históricamente curiosa que en el mismo decreto se hicieron dos parroquias hermanas.

La del Señor del Encino y la de Jesús María y el mismo decreto con el que empieza la historia de una es el de la otra. Además del Cristo Negro y de lo valioso de la construcción, de estilo churriguresco, tiene sus cuadros, de los hermanos López. Son preciosos y significan un gran tesoro. Desaparecieron tres porque seguramente los robaron y están en manos de algunos coleccionistas norteamericanos. Pero mucho más valioso que el templo y que los cuadros, es lo que ha hecho la vida cristiana de los habitantes del Encino protegidos por el manto misericordioso del Cristo Negro. Se han distinguido como extraordinarios cristianos, no sólo en su devoción, sino en su preparación intelectual y en su bondad. Hasta hace muy pocos años el barrio era de intelectuales, todos los muchachos eran maestros y profesoras, ahí están Vicentita Trujillo, la señorita Morales, don Eliseo Trujillo

.

También de artistas e históricamente de grandes toreros. Era lugar de personas muy cultivadas cultural y espiritualmente, de ahí muchas vocaciones sacerdotales, baste nombrar a los padres Barba, al padre Guerra, Pánfilo Guerra, constructor del templo del Sr. de La Salud.

Familias muy cristianas con vocaciones religiosas. Algo que lo distingue es la caridad y la integración de las personas motivadas por la gran influencia del Cristo Negro del Señor del Encino.

#local

2 visualizaciones0 comentarios