A R R A S T R E L E N T O


¿SON EN VERDAD POLÍTICOS QUIENES SE AFERRAN A ECHAR PALAS DE TIERRA SOBRE LA FOSA DEL TOREO?

 

José Caro

Por José Caro

De hecho la “política” es un oficio complejo y singular. ¿Y los políticos?,… otro tanto.

Lo cierto es que hay unos “políticos” que a la sociedad le merecen decidida admiración, aunque también hay otros a quienes no les va tan bien en cuanto a la estimación y reconocimiento público. Unos simpáticos, otros chocantes; aquellos con gracia, estos con fingida solemnidad. Y todos usan máscaras en su desenvolvimiento actoral,…. Careta que, permitiéndoles esconder tras ella su propia esencia, les da un aire de singularidad muy próximo a la comicidad.

Y es que hay “políticos” que con visceral pasión y obsesiva tenacidad -¿fuerza cómica?-tratan de alzar una plataforma sobre la cual su imagen sea prácticamente adorada por el pueblo ignorando a veces que ese mismo pueblo, el que conoce a Dios sin haberlo visto, y siente al diablo cada vez que se le pegan de hambre las tripas, -y se deja llegar la cruda- opera en sentido contrario pues no pierde la oportunidad de reprocharle, y hasta de burlarse, de los vanos idealismo de la muy “noble y sacrificada” casta política.

Es curioso ver en “escenarios” públicos el comportamiento del pueblo que simplemente no acaba de entender cómo es que algunos “políticos” luchan –denuedo ardoroso- por crear condiciones donde la pobreza sea “desterrada”,… y la justicia “venerad a” si a la postre, desligados –importándoles casi nada- de las urgentes necesidades que lastiman y laceran a la sociedad, se confirma –por los resultados- que lo que les inyecta una dinámica laboriosa para agilizar promesas es su muy particular beneficio. Y es el pueblo -¿pueblo anémico?- el que con salarios insuficientes para satisfacer las necesidades básicas “ríe” ante la comicidad de las declaraciones de su parlamento. Y riendo,…. Riendo lo juzga con rabia y toma venganza muy a su carnavalesco estilo. Así es el pueblo,….. pueblo que, pese a que su dieta está compuesta por sopa de letras y tortillas, apenas si sabe leer.

¿Qué hay bajo el vestuario del pueblo? ¡Rencor! Rencor que lleva adormecido en su noble corazón. Y en aguda revancha toma la palabra,… y lo hace a plenitud en los escenarios públicos –plaza de toros- donde se le otorga la voz. Por fortuna en Aguascalientes hay entre el pueblo y los políticos un equilibrio –tolerancia armónica- oscilante que no toca los extremos. Y aunque aquí aún brilla la cortesía popular –lo cual queda de manifiesto en el comportamiento público en las dos plazas de toros-, no dejan de de ser bastantes elocuentes el tono y el timbre de la inconformidad social que delata a viva voz el pueblo.

El reproche –voz que resuena con gravedad- a los políticos, EN LAS PLAZAS DE TOROS tiene el “angelical” perfil de lo anecdótico, como anecdótico es, cosa rarísima, cuando al político se le admira, se le respeta, “se le aplaude y se le vitorea” como a los buenos toreros.

En suma, y aprovechando la oportunidad del diálogo que se impone en el intermedio de los actos, puedo contar que,……. contar que me queda claro que en el cónclave democrático de las plazas de toros palpita el corazón de la sociedad. Y también que hay “políticos” astutos –prácticos en la estrategia de su auto-protección- que simplemente no van a los tendidos de las plazas porque carecen de escudos para protegerse de las ruidosas ofensas pública.

Sin embargo los políticos sagaces y avispados en ocasiones se dan su tiempo de cuando en cuando, muy al margen de su adhesión a la Fiesta en su calidad de aficionados, “para ver,……. según lo decía el filósofo Ortega y Gasset, “cómo iban las cosas”.

Sea pues de reconocer y alabar la utilidad práctica de las plazas de toros, cálido escenario en el que los “políticos inteligentes” pueden tomarle el pulso a la sociedad.

¿Por qué hay entonces políticos que quieren arruinar -suspendiendo los festejos taurinos- la funcionalidad de los teatros del toreo?

#deportes

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