ARRASTRE LENTO


¿EN REALIDAD HAY UNIDAD, SOLIDARIDAD Y ESPÍRITU DE RESISTENCIA EN LOS TAURINOS ANTE LAS “EMBESTIDAS” QUE LA ESTÁN DOBLEGANDO?

 

toreros de aguascalientes

Por José Caro

“Brinqué las tablas en sentido inverso pues, estando yo en el ruedo –(vamos,.. que también fui torero), quise treparme a los tendidos y verles la cara a los manipuladores de ciertos partidos que, persuadiendo a ¿ingenuos” e ¿ignorantes? con pensamientos “conmovedores”, se empeñan en convencer al mundo que “su pasión humanitaria porque los animales no sufran”, además de legitimar su “abyecto” proyecto, demuestra que la sabiduría y la razón son de su propiedad. En las gradas me dijeron que las “cabecillas”, resguardando los fabulosos trofeos que han obtenido en sus asombrosas cacerías africanas, nunca están al frente. Su táctica, acobardada, es permanecer en casa. Me quedé con las ganas de preguntarles a tales dirigentes, como torero, “….de frente…”, quién les concedió la titularidad de la verdad, entendida ésta como un argumento que, convertido en monopolio, sostiene que los toreros “asesinan” reses tan sólo por el insano afán de satisfacer su instinto bestial. Aquellos ven a éstos como diablos, y a su ambiente como el mismo infierno. De regreso al ruedo, e insatisfecho mi ardoroso deseo de decirle a tales provocadores cuanta animadversión -por intolerante, agresiva y grosera- me causa su actitud, con resignación me invité a tener paciencia pues recordé que las pasiones que concitan las sociedades que sobrestimándose a sí mismas como redentoras de cualquier modo y a cualquier precio quieren EL PODER, en algún momento se vuelven contra quien las origina, exalta y promueve. Y volví a tomar capotes y muletas,… y a soñar que toreaba al astado más fiero, codicioso, y de inmejorable estilo, noble bruto que, extrañando el desordenado vocerío de los charlatanes de ese partido, con sus grandes y negras esferas visuales con asombro se preguntaba cuál era la razón del escándalo,…. le dije lanceando –pues lancear fue el lenguaje corporal que nos permitía comunicarnos- que la gritería era porque no querían que lo toreara, ni le midiera su bravura “haciéndole sangre”, y mucho menos que lo matara con aires de fiesta en tan primitivo escenario. Como si no hubiera entendido mi expresión se dio el gozoso placer de embestir –lenguaje de gestos- cuantas veces le dio la gana a muletas y capotes. Entendí con ello que los toros de lidia no tienen necesidad de defensores toda vez que la sabia naturaleza les concedió la enorme gracia de manifestarse a plenitud en las arenas de las plazas defendiéndose ellos mismos. ¿Cómo?,… prodigando su manifestación de sus esencias y virtudes.

Y entre lance y lance, entre muletazo y muletazo, me venía a la menta, no como consuelo pues nunca me han servido como tal el mal de otros, lo que con tan atildada precisión y elegancia ha escrito Herman Bellinghauasen, eminente médico, narrador, poeta y editor mexicano. “Heridos de muerte con la espada del descrédito –estado por el cual atraviesan los partidos –Y LOS POLÍTICOS CONVENENCIEROS, AQUELLOS QUE SON ADICTOS A SUS INTERESES PATICULARES- “tienden a desaparecer”. Con inquietud reconocí que, cuando ello suceda, la desaparición de tan nocivos grupúsculos, tal vez el mentado partido –operando maniobras macabras que sugieren y suponen enroscada complicidad- ya pudo haber logrado convencer a ¿ingenuos? e ¿ignorantes? de que solamente abrazando los postulados de su bandera podrán llegar al cielo.

¿Consenso? ¿Investigación? ¿Análisis? Al grupo que viene suscitando tan pérfida situación fabulando con un supuesto triunfo ¿democrático? le viene guango que miles de personas tengan que encontrar otras fuentes de sobrevivencia –económica- pues ellos tienen las panzas llenas. Doblé mi capote y desarmé la muleta; con resignación volvía a la realidad lamentado que los taurinos seamos tan poco solidarios como para hacer frente a los ataques y mostrar unidad y resistencia, valiosas armas morales y espirituales que animan a los VERDADEROS TAURINOS DE VOCACIÓN

#local

0 visualizaciones0 comentarios